Mate al Rey (130): «Último programa, gracias a nuestro querido público»

Despedimos 2023 con un recuento del año, un año que estuvo marcado en Chile por la llamada Agenda de Seguridad impulsada desde el Gobierno, un ataque a las libertades públicas y a los derechos de los trabajadores sin precedente en nuestra historia. Dentro de esto hemos de considerar la Ley Naín Retamal —impunidad anticipada a la represión— y la Anti Tomas, normas que comienzan a prefigurar un Estado Policial. La única norma no represiva dictada por el parlamento es la llamada «Ley de las 40 horas», una norma legal que constituye un retroceso laboral y que se caracteriza profundizar la precarización, debilitar la irrenunciabilidad de los derechos laborales y fortalecer las facultades patronales.

El 2023 es en definitiva es un año en el que el Gobierno ha avanzado propiciando una especie de «golpe blanco», institucional, que ha terminado de caracterizar a este Gobierno como de «centro derecha» y en el que el definitivo fracaso del proceso constitucional ha puesto en evidencia la incapacidad del régimen de propiciar legitimidad y fortalecer las ilusiones democráticas.

Que las últimas discusiones de este año estén marcadas por la petición de parlamentarios de Gobierno y oposición de declarar Estado de Excepción Constitucional en la Región Metrpolitana, habla a las claras de el carácter de este proceso, en un año en el que la represión al movimiento de liberación del pueblo-nación Mapuche, se ha caracterizado por la continuidad de los Estados de Excepción Constitucional en la llamada Macro Zona Sur de la Araucanía, criminalización e institucionalización de la represión con brutales condenas a los luchadores y al ruptura de todo espacio de diálogo político como no se observaba desde la Dictadura de Pinochet.

Pero el endurecimiento del régimen no ha sido algo motorizado exclusivamente por la coyuntura nacional. El carácter crónico de la Guerra de Ucrania, en el corazón de Europa sirvió como punto de referencia para la motorización de ataques a las condiciones de vida de los trabajadores en todo el mundo, o vivido en Chile no fue la excepción. La explosiva confluencia entre el agotamiento de las ilusiones democráticas, crisis económica y hundimiento de las direcciones políticas tradicionales de las masas, ha dado origen al surgimiento de toda una tendencia de golpes institucionales en América Latina como lo revelan la situación de Perú, Ecuador, Uruguay y el reciente caso del esperpéntico Milei en la hermana República Argentina. Las tendencias a la estructuración de dictaduras civiles en estos países han resultado determinantes, a la postre, para el régimen capitalista especialmente en América Latina, aunque estos elementos de regresión institucional se observan con claridad en España, Bélgica, Alemania, Italia e indubitadamente en los propios EEUU. El genocidio perpetrado por los ocupantes sionistas embestís momentos en contra del pueblo palestinos —finalmente— la más alta expresión de este proceso.

Este año, finalmente, Mate al Rey participó de la conmemoración de los 50 años del Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y lo hicimos levantando la bandera del Socialismo y la revolución obrera. El Gobierno de Boric y el conjunto de las fuerzas políticas que le sustentan, trataron de hacer de la conmemoración una oportunidad de validación del orden capitalista y de sumisión ante el imperialismo norteamericano. Desde el régimen «celebraron» los 50 años. Contra esta política inveterada desde las fuerzas del régimen, Mate al Rey se sumó a las corrientes de izquierda, del clasismo obrero y de base, a hacer de la fecha una oportunidad para reflexionar sobre el reformismo y reivindicar la necesidad de impulsar una nueva dirección política de la clase trabajadora.

En fin, este año no fue un buen año para la causa de los explotados y no lo fue para nosotros por supuesto. Pero lejos de poner fin a nuestro trabajoa provocamos esta fecha para reafirmar nuestro compromiso con hacer de este espacio una trinchera de lucha política de los explotados —como dice El Licenciado— en el entendido que las ideas que difundimos no son verdades reveladas, sino que por el contrario, un insumo a la lucha política de los trabajadores y la izquierda de la que aspiramos a formar parte como barricada de lucha. Adiós 2023 ¡¡anda a esconderte!!, feliz año nuevos compañeros, un año nuevo sin presos políticos, sin Estados de Excepción, un año nuevo de luchas nuevas. Un gran abrazo a todos.

Conducción: Gustavo Burgos Velásquez

Dirección y edición: Sergio Rizenverg Cohen

Asistente de edición: Juan García Brun

Lectura recomendada: «El proceso constitucional chileno: una espectacular de impotencia política de la burguesía» de Gustavo Burgos https://elporteno.cl/el-proceso-const…

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