por Valeria Menéndez
La revelación de una conversación telefónica autorizada judicialmente en la que Juan Carlos Morstadt habría reconocido haber quemado el cuerpo de Julia Chuñil antes de enterrarlo estremece por su brutalidad y confirma lo que desde hace meses denuncian las comunidades mapuche y las organizaciones de derechos humanos: este caso no es un hecho aislado, sino parte de la sistemática política de criminalización, violencia e impunidad que el Estado chileno despliega contra el pueblo mapuche.