por Máximo Relti
Si hay un político norteamericano que ha hecho de la persecución sistemática de los gobiernos soberanistas de América Latina su principal bandera, ese es Marco Rubio. Senador por Florida, es mucho más que un legislador conservador. Rubio se ha convertido en el rostro visible de una ofensiva imperial que intenta aplastar toda tentativa de autodeterminación popular en el continente.