Cuento de Edgar Allan Poe: «Sombra»

Sí, aunque marcho por el valle de la Sombra.
(Salmo de David, XXIII)

Vosotros los que leéis aún estáis entre los vivos; pero yo, el que escribe, habré entrado hace mucho en la región de las sombras. Pues en verdad ocurrirán muchas cosas, y se sabrán cosas secretas, y pasarán muchos siglos antes de que los hombres vean este escrito. Y, cuando lo hayan visto, habrá quienes no crean en él, y otros dudarán, mas unos pocos habrá que encuentren razones para meditar frente a los caracteres aquí grabados con un estilo de hierro.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Carataco»

a DL

El mayor del grupo, su nombre puede haber sido Lambert, tendría a los sumo 12 años. Los fusiles —un rescoldo de la guerra franco-prusiana— colgaban de nuestros hombros en un gesto decorativo, mientras nos desplazábamos sigilosos alumbrados por las estrellas. Durante el día había llovido y el estruendo de los combates solo había cesado hace un par de horas. Entre el lodo y las ramas temblorosas del bosque, hicimos acopio de piedras para llevarlas al lugar donde teníamos pensado emboscar, intuíamos, a un regimiento alemán en estampida por la necesaria derrota.

Leer más

Poema de Pablo Neruda: «El fantasma del buque de carga»

Distancia refugiada sobre tubos de espuma,
sal en rituales de olas y órdenes definidos,
y un olor y rumor de buque viejo,
de podridas maderas y hierros averiados,
y fatigadas máquinas que aúllan y lloran
empujando la proa, pateando los costados,
mascando lamentos, tragando y tragando distancias,
haciendo un ruido de agrias aguas sobre las agrias aguas,
moviendo el viejo buque sobre las viejas aguas.

Leer más

Contra la cultura de la monogamia

por Julia Cámara

Atreverse a poner en cuestión la monogamia significa acabar encerrada en un callejón sin salida donde las críticas relacionadas con tu supuesta frivolidad sexual se alternan con imágenes, ajenas y propias, de lo que podrían ser alternativas a la pareja convencional. ¿Cómo llamarlo, “pareja liberal” como en las películas yanquis de sobremesa? ¿“Poliamor”, como cuando tenías 18 años y tus amigas feministas algo mayores experimentaban en los pocos colectivos no mixtos que existían entonces? ¿Relación abierta? ¿Abierta a qué? ¿Significa eso que el vínculo es menos serio?

Leer más

Trotsky, el arte y la revolución

por Mario Goloboff

El grupo de revolucionarios que encabezó la toma del poder en Rusia en 1917 valoraba especialmente el arte y la literatura y el pensamiento teórico sobre las mismas, y les asignaba funciones importantes en la construcción de la nueva sociedad. Por sus lecturas, por su formación cultural, estética y literaria, por sus relaciones con el mundo artístico, León Trotsky tenía, como en casi todos los dominios de la realidad que quería transformar, ideas propias, originales y bien personales sobre arte y literatura. Tanta importancia daba a la materia que, para él, uno de los escollos fundamentales en el campo ideológico lo constituía un saber, escuela o movimiento que venía del campo específico de las letras y al que consideraba, más que a cualquier otra teoría filosófica o económica burguesa, enemigo fundamental en el terreno de las ideas: el formalismo. Escribía en los tempranos ’20: “Dejando de lado el débil eco de los sistemas ideológicos prerrevolucionarios, la única teoría que en Rusia se ha opuesto al marxismo es la teoría formalista del arte”.

Leer más

Mensaje de año nuevo 2022: «Lo ví en las películas»

por Alan Woods

A principios de 2022, los gritos de «Feliz año nuevo» suenan vacíos para la mayoría de las personas, porque la mayoría de las personas no son felices en absoluto. En el pasado, en tiempos difíciles, buscaban consuelo en la religión. Pero hoy en día, las iglesias están vacías. En cambio, la gente ha tendido a refugiarse en su pub local, o quizás en el cine, que se ha convertido en algo así como un opio moderno de la gente. Pero dado que muchos de estos están cerrados, muchos no tienen otro lugar donde buscar consuelo que en su televisor.

Leer más

Robert Zaretsky: «Respecto a Camus»

Vivimos y las transformamos de acuerdo con las sociedades y vivimos con algunas ideas familiares. Muy pocas: dos o tres”, escribió en cierta ocasión Albert Camus. “Las pulimos y las transformamos de acuerdo con las personas a las que nos encontramos en la vida. Se tarda unos diez años en tener una idea que pueda calificarse de realmente propia–una idea de la que podamos hablar con propiedad.” De igual modo, el mundo ha tenido durante mucho tiempo unas cuantas ideas familiares acerca del autor de El extranjero y de La peste, de El mito de Sísifo y de El hombre rebelde. Está la idea de un Camus que exploró las nociones de libertad y justicia, que reflexionó sobre los peligros de que cualquiera de ellas se convirtiera en un derecho absoluto, y que trató de conciliar sus características mutuamente conflictivas. Está también la idea de un Camus que escribió acerca de la naturaleza del exilio, tanto del exilio de la propia tierra natal –en su caso, la Argelia francesa– como del exilio de un mundo sin Dios. Y está la idea de un Camus que dio voz a todo un espectro de silencio: el silencio de la inocencia infantil, el silencio del preso político o el del nativo privado de sus derechos, el silencio de los conflictos trágicos y el silencio de un cosmos indiferente a nuestro anhelo de sentido.

Leer más

Campeonato mundial de ajedrez: un traidor sosegado

por Andreas Rüttenauer

El ruso Daniil Dubov preparó al noruego Magnus Carlsen para el Campeonato Mundial de Ajedrez. Después de la victoria de Carlsen ha sido criticado en su país. El Campeonato del Mundo estaba decidido. Magnus Carlsen defendió su título contra Jan Nepomnyashchi. Se contaron anécdotas, se analizaron los errores del jugador ruso que desafiaba a Carlsen y se celebró hasta la saciedad la maratoniana sexta partida de 136 movimientos. En un mensaje de video, el «dominator» noruego agradecía honestamente a sus ayudantes haberle preparado para las partidas del Campeonato del Mundo. Probablemente no se imaginaba que iba a provocar una auténtica tormenta de mierda sobre uno de sus ayudantes. El jugador de élite ruso, Daniil Dubov, pertenecía al equipo de Carlsen y ahora muchos en su país le señalan como un traidor por haber apoyado al rival del ruso en un duelo del Campeonato del Mundo que contaba con participación rusa.

Leer más

John Berger: «Miradas sobre la urgencia de la vida»

Poeta, crítico de arte, novelista, Berger ha interrogado lugares, cosas y hombres, en busca de una verdad nunca absoluta. Para el poliédrico escritor inglés, que hoy dialogará con Maria Nadotti en el Festivaletteratura, sobre Arte y  poder, salvar del olvido es una operación indispensable para comprender mejor como se pueden cambiar las cosas. Lo entrevistó para Il Manifesto Giuliano Battiston.

Leer más

«No mires hacia arriba»: el Apocalipsis sí será televisado

por Carlos Cruz Salido

Días extraños nos han encontrado. El poeta Friedrich Hölderlin, precursor de la teotanatología de su tocayo y compatriota Nietzsche, definió el malestar de su tiempo por una indigencia y un vacío en que «los viejos dioses ya se han ido y los nuevos aún no han llegado». La contemporaneidad padece de idéntico síndrome. Las profecías escatológicas mayas y las predicciones zodiacales resultan más verosímiles en el imaginario colectivo que el Armagedón climático pronosticado por científicos y expertos. Asistimos a la debacle del racionalismo ilustrado, donde creencias y supersticiones se han impuesto de nuevo sobre el conocimiento. Tras revisar los cimientos de la crisis económico-financiera en La gran apuesta (2015) y la injerencia yankee en Oriente Medio con El vicio del poder (2018), Adam McKay se aventura a vaticinar el futuro en No mires arriba (Don’t Look Up, 2021), una sátira menipea del epítome indiscutible del irracionalismo actual: la América trumpista. 

Leer más

«El hombre que había olvidado»: la garra literaria de Carlos Droguett

por Martín Parra Olave

La editorial Zuramérica acaba de relanzar —y por primera vez en el país— una de las novelas fundamentales del recordado escritor chileno, un texto que había sido publicado originalmente en Buenos Aires (1968), y el cual fue finalista del por entonces prestigioso Premio Nadal en España, pese a la censura que le impuso el régimen franquista, a fines de esa década.

Leer más

Ray Bradbury: «Cuento de Navidad»

El día siguiente sería Navidad y, mientras los tres se dirigían a la estación de naves espaciales, el padre y la madre estaban preocupados. Era el primer vuelo que el niño realizaría por el espacio, su primer viaje en cohete, y deseaban que fuera lo más agradable posible. Cuando en la aduana los obligaron a dejar el regalo porque excedía el peso máximo por pocas onzas, al igual que el arbolito con sus hermosas velas blancas, sintieron que les quitaban algo muy importante para celebrar esa fiesta. El niño esperaba a sus padres en la terminal. Cuando estos llegaron, murmuraban algo contra los oficiales interplanetarios.

Reflexiones marxistas sobre dialéctica y ajedrez

por David García

Para mis tíos Eugenio y Víctor, que me enseñaron a jugar.

El materialismo dialéctico es una filosofía revolucionaria que afirma que toda la realidad, en sus infinitos niveles, se encuentra en constante cambio, desarrollo y movimiento. Es una filosofía general del movimiento de la realidad en su conjunto: la naturaleza, la sociedad y el pensamiento.  Cada nivel de la realidad contiene sus propias leyes de movimiento específicas, pero que en condiciones determinadas pueden transformarse, en otro tipo de fenómeno. Sostiene que el movimiento se da a través de la tensión de fuerzas opuestas y a través de etapas sucesivas y progresivas. La realidad es siempre concreta o es una síntesis específica de múltiples determinaciones.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Libres en la noche»

Mi padre me aconsejó crear una línea de radio taxis, una línea que cubriera la zona poniente de Santiago. Él fue quien me propuso el nombre, «Pacífico».  Tardé un par de décadas en consumar tal aspiración. 

Fui arrojado desde un avión en las inmediaciones del Aeropuerto de Pudahuel. Mientras planeaba sobre el explayo, una extensa red de fogones, basurales y modestas fábricas de ladrillos, fulguraba en las inmediaciones de la red de pistas de aterrizaje. Aquellos fogones circulares, iridiscentes y desparramados hacia el norte, marcaban con brutalidad las cicatrices suburbanas de la interminable y esperpéntica capital.

Leer más

Alma Mahler y Oskar Kokoschka: la tempestad

por Antonio García Vila

Tras la muerte de Mahler Alma quedó desolada. Afirma que quería seguirle a la tumba, pero también halló ciertos consuelos. Siguió en contacto con Gropius y disfrutó del cortejo de algunos hombres. Se pasó semanas en la cama hablando con una foto del difunto,  pero  también  escribía  a  un  Gropius completamente despistado sobre los sentimientos  de Alma.  Como  siempre la ahora viuda de Mahler fluctuaba en sus aprecios y oscilaba de forma desconcertante. Todo ello hizo al futuro creador de la Bauhaus decidir alejarse al menos temporalmente de Alma, quien buscó refugió en la música. Hasta que un compositor la sacó de su ensimismamiento.

Leer más

Cuento de Jorge Luis Borges: «La secta de los treinta»

El manuscrito original puede consultarse en la Biblioteca de la Universidad de Leiden; está en latín, pero algún helenismo justifica la conjetura de que fue vertido del griego. Según Leisegang, data del siglo cuarto de la era cristiana. Gibbon lo menciona, al pasar, en una de las notas del capítulo decimoquinto de su Decline and Fall. Reza el autor anónimo:

Leer más

Sacco y Vanzetti: significación histórica y proyección artística

por Federico Mare

En el Apologeticus, un clásico de la Patrística latina escrito a fines del siglo II (que la tradición cristiana ha atribuido a Tertuliano), hay un aforismo célebre que reza: semen est sanguis Christianorum, «la simiente es la sangre de los cristianos». En tiempos modernos, este aforismo fue libremente traducido al inglés como the blood of the martyrs is the seed of the Church, cuya traslación al castellano vendría a ser “la sangre de los mártires es la simiente de la Iglesia”. En su autobiografía Historia de la vida de un proletario, que redactó en prisión antes de ser electrocutado, Bartolomeo Vanzetti recordó sus lecturas juveniles de formación autodidacta: “En la casa había un libro de San Agustín. De él, esta sentencia permanece indeleble en mi memoria: la sangre de los mártires es la simiente de la libertad”. Sin darse cuenta, tantos años después, Vanzetti había confundido la autoría del aforismo; y tentado por su corazoncito anarquista, había remplazado «Iglesia» por «libertad».

Leer más

Colonia Dignidad: la criminalidad nazi exportada a Chile

por Joanne Laurier

En Alemania, como ha explicado el WSWS, 76 años después del fin de la dictadura nazi, el gobierno intenta de nuevo ‘declarar anticonstitucionales las ideas socialistas y las posiciones de izquierda’. El 6 de enero de 2021, las fuerzas fascistas intentaron derrocar al gobierno estadounidense. La exposición de los horribles crímenes del fascismo y sus seguidores no es un ejercicio histórico o académico. Tiene la mayor inmediatez y urgencia política. Es indispensable para la construcción y educación de un movimiento socialista de masas en la clase trabajadora de hoy.

Leer más

Francesc Tosquelles, el POUM y la psiquiatría

por Manuel Desviat

Se conoce a Francesc Tosquelles (1912-1994) como el psiquiatra republicano exiliado a Francia tras la Guerra Civil, impulsor de la psicoterapia institucional y precursor de la política de sector francés desde el Hospital de Saint-Alban, mítico hospital psiquiátrico donde concurrieron personalidades de la psiquiatría y de la cultura (Bonnafé, Oury, Gentis, Fanon, Tzara, Eluard, Dubuffet, Canguilhem), en algunos casos, miembros de la Resistencia refugiados de la ocupación nazi. Pero es escaso el conocimiento que se tiene de sus actividades psiquiátricas en Cataluña en las décadas previas a la Guerra Civil y mucho menos de su militancia en el Bloque Obrero y Campesino (BOC) y en el Partido Obrero de Unificación Marxista (POUM)[1/]; o de su complicidad con las redes de la Resistencia en la Francia ocupada. Sin embargo, como podemos ver en el amplio estudio que realiza Joana Masó, sus idearios políticos, fraguados en el debate y la lucha social, van a tener gran influencia en su concepción de la organización, conceptualización y práctica psiquiátrica.

Leer más

Karl Marx, lector anómalo de Spinoza

por Nicolás González Varela

El subversivo judío gótico de Voorburg

Existió una época en Occidente en que uno podía ser condenado a muerte por ser spinozista. Y no se trataba de un malentendido ni una alegoría. Ya en 1717 Buddeus denomina a Bento de Spinoza como el atheorum nostra aetate princeps (“el gran jefe de los ateos de nuestros tiempos”).

Leer más

El Pickman de las Tinieblas

por Juan García Brun

Hay un cuento de Lovecraft, El Modelo de Pickman, que trata sobe un pintor que pinta imágenes infernales con animales metamorfoseados de rata a antropoide, iluminados por un fuego imposible. Toda la iconografía de Pickman es infernal, los colores, las luces, los volúmenes, los ojos de los seres, todo de una deformidad estudiada y enferma. 

Leer más

¿Quién es Emmanuel Carrère?

por Marcelino Iglesias

Leo de mañana, escribo apenas unas líneas, me atasco. Salgo a caminar por la pista finlandesa. Rumio lecturas, regurgito citas, se me ocurren extrañas correspondencias de cuanto me sale al paso. Las ideas afluyen. Me ocurre con ciertos libros: al tiempo que la mente se oxigena, ellos siguen hablándome de sus cosas, estimulando la escritura. Geografía del instante: aprecias un otoño más la marcescencia de los robles que jalonan parte del recorrido. Te apetecería tocar con disimulo su corteza: ¿una superstición? Como Ernst Jünger, uno sabe que los dioses habitan en los árboles. Musitas: Y en la lluvia, y en las nubes, y en el humo… Fantasía, paráfrasis peregrina: ¿Por qué los humanos siguen soñando con ovejas metafísicas?

Leer más

Joe Hill después de Joe Hill

por Carlus Jové

Las biografías normalmente acaban con la muerte del protagonista. Sin embargo, en la vida de un revolucionario es importante considerar su legado y cómo su vida y obra han influido en otras personas. En el caso de Joe Hill, podemos decir que siguió con vida después de muerto y que hoy, a casi un siglo de su ejecución, sigue siendo un personaje que inspira a amplios sectores de la izquierda.

Leer más

«Spencer»: una joven se retuerce sobre el cadalso real

por Mariona Borrull

Entendiendo esta historia al son «una fábula sobre una tragedia real» (así nos lo indica una cartela inicial), como toda buena tragedia, Spencer encontrará su comienzo con la llegada a escena del coro de intérpretes; una presentación ordenada, como Dios manda. Una llegada funesta, o eso intuimos por el desfilar pausado de un convoy de camiones sobre la línea del horizonte de una carretera rural: el plano recordaría a aquella mítica llegada del pastor Powell a la granja donde se esconden las dos criaturas de La noche del cazador, gracias a una composición que transfiere todo el enorme peso visual del suelo debajo de la carretera a los vehículos que sobre ella circulan… Ello nos suspende en una expectativa que retoma la siguiente imagen, tan divertidamente inquietante como el resto de metraje. Vamos a atender a la misma carretera, ahora, en un contrapicado que nos coloca a ras de la gravilla que pisarán los vehículos a punto de llegar. Eso sí, el que primero cruce nuestra vista no será un camión sino un faisán que, tan atolondrado como todos los de su clase, pasee por el plano, inadvertido de las enormes ruedas que desde el fondo de la imagen se acercan. Llega el primer camión, que no lo atropella por centímetros aun si lo deja clavado en su sitio. Luego pasa el segundo, el tercero, el cuarto. Toda la caravana, y el faisán a cada coche está a punto de morir, y a cada coche sobrevive hasta el siguiente. Si una rueda tocara el faisán, las butacas del cine quedarían pringadas de unas vísceras nada propias del décor que de la nueva película de Pablo Larraín esperamos. Sin embargo, resulta imposible asistir a tan impepinable sentencia de muerte sin experimentar, por lo menos, un ligero escalofrío.

Leer más

«Duna»: La estética de lo grandioso

por Horacio Ramírez

El filme del realizador canadiense Denis Villeneuve replantea los cánones de autenticidad audiovisual de la cinematografía contemporánea, al exponer en potentes imágenes todo un sistema de conexiones creativas, y las cuales en su conjunto simbólico exhiben el relato de un universo singular y autosuficiente.

Leer más

Georg W.F. Hegel : «Aspecto actual del conflicto entre la razón y la fe»

La cultura ha elevado de tal manera a nuestro tiempo por encima de la antigua oposición entre Razón y Fe, entre Filosofía y Religión positiva, que esa contraposición entre Creer y Saber ha adquirido un sentido muy diverso y se encuentra ahora trasladada al seno mismo de la Filosofía. Que la Filosofía sea una sierva de la fe, como se decía antiguamente, y contra lo cual la Filosofía afirmó definitivamente su absoluta autonomía: tales representaciones o expresiones han desaparecido, y la razón —si por lo demás es razón lo que se llama así—, se ha hecho valer de tal manera en la Religión positiva, que hasta un ataque de la Filosofía contra lo positivo, los milagros y asuntos semejantes se consideraría como algo superado y oscurantista; y Kant no tuvo suerte alguna con su intento de revivir la forma positiva de la Religión con un significado tomado de su filosofía, no porque con ello se cambiara el sentido propio de aquellas formas, sino porque no parecían ya merecer ese honor.

Leer más

Albert Camus: «La misión del escritor»

Al recibir la distinción con que ha querido honrarme su libre Academia, mi gratitud es más profunda cuando evalúo hasta qué punto esa recompensa sobrepasa mis méritos personales. Todo hombre, y con mayor razón todo artista, desea que se reconozca lo que es o quiere ser. Yo también lo deseo. Pero al conocer su decisión me fue imposible no comparar su resonancia con lo que realmente soy. ¿Cómo un hombre, casi joven todavía, rico sólo por sus dudas, con una obra apenas desarrollada, habituado a vivir en la soledad del trabajo o en el retiro de la amistad, podría recibir, sin una especie de pánico, un galardón que le coloca de pronto, y solo, a plena luz? ¿Con qué ánimo podía recibir ese honor al  tiempo que, en tantos sitios, otros escritores, algunos de los más grandes, están reducidos al silencio y cuando, al mismo tiempo, su tierra natal conoce una desdicha incesante?

Leer más

Cuento de Mircea Cartarescu: «El Ruletista»

Concede el consuelo de Israel

A uno que tiene ochenta años y no tiene mañana.

Transcribo aquí (¿para qué?) unos versos de Eliot. En cualquier caso, no como posible lema para uno de mis libros, porque yo no voy a escribir nada nunca más. Y si, a pesar de todo, escribo estas líneas, en absoluto las considero literatura. Ya he escrito suficiente literatura, durante sesenta años no he hecho otra cosa, pero permítaseme ahora, al final del final, un momento de lucidez: todo lo que he escrito después de los treinta años no ha sido más que una penosa impostura. Estoy harto de escribir sin la esperanza de poder superarme algún día, de poder saltar más allá de mi propia sombra. Es cierto que, hasta cierto punto, he sido honesto de la única manera en que puede serlo un artista, es decir, he querido contarlo todo sobre mí, absolutamente todo. Pero la ilusión ha sido más amarga si cabe, dado que la literatura no es el medio adecuado para decir algo real sobre uno mismo. Junto con las primeras líneas que despliegas en la página, en esa mano que sujeta la pluma, entra, como en un guante, una mano ajena, burlona, y tu imagen, reflejada en el espejo de las páginas, se escurre en todas direcciones como si fuera azogue, de tal manera que de sus burbujas deformadas cristalizan la Araña o el Gusano o el Fauno o el Unicornio o Dios, cuando de hecho tú solo querías hablar sobre ti. La literatura es teratología.

Leer más

Poema de Juan García Brun: «La sed»

Estabas oculta en una carpa, en los suburbios de una ciudad que terminaba en unos acantilados. Siempre una lona, un tapiz, un objeto transmutado por el viento, nos separaba. Temías otra tormenta. Los truenos iluminaban las notas que te dejaba en distintos lugares del campamento, con la finalidad de que supieras que aún soy real. Las carpas formaban parte de una institución psiquiátrica de emergencia. La dieta, que me vi obligado a seguir, estaba conformada estrictamente por pan duro y seco, humedecido en aguardiente.

Leer más

Pier Paolo Pasolini: «Los jóvenes infelices»

Uno de los temas más misteriosos del teatro griego clásico es que los hijos estén predestinados a pagar las culpas de los padres.

No importa que los hijos sean buenos, inocentes y piadosos: si sus padres han pecado deben ser castigados.

Quien se declara depositario de esta verdad es el coro —un coro democrático—; y la enuncia sin preámbulos ni ilustraciones, de natural que le parece.

Leer más

Dante Alighieri: un militante de partido, un genio de las letras

por Maritania Camargo

El pasado mes de septiembre se cumplieron 700 años de la muerte de Dante Alighieri, uno de los más grandes poetas de la literatura universal, considerado también padre de la lengua italiana. Para conmemorar este acontecimiento, publicamos este excelente artículo de Maritania Camargo sobre el genio florentino, que apareció en la revista América Socialista nº 19, de la Esquerda Marxista de Brasil.

Leer más

Narración de Lisa Fittko: «La historia del Viejo Benjamin»

El 26 de septiembre de 1940 Walter Benjamin se suicidó por sobredosis de morfina en una pensión de Port Bou. Un evidente suicidio inducido. Por eso cabe preguntar: ¿Quién mató a Walter Benjamin? Pro memoria, y por si así es posible saber qué ocurrió con el manuscrito que portaba, cuya salvación le parecía más importante que la de su propia vida. Los testimonios de Lisa Fittko y Henny Gurland permiten reconstruir aquel brutal episodio de la colaboración entre nazis y franquistas. Un episodio del que se han borrado las huellas: en el hermoso cementerio marino de Port Bou la tumba de Benjamin se ha esfumado y en el pueblo nadie recuerda nada, sin que falten algunas frustradas tentativas de la tradicional picaresca española. Un aura de misterio sigue rodeando la muerte de Benjamin en Port Bou, pero puede y debe esclarecerse.

Leer más

Poema de Camilo Godoy: «Atención volvieron los camisas negras»

Atención volvieron los camisas negras al territorio chileno continental pero esta vez no marcharán sobre Roma pidiendo que ascienda el Duce sino que aumentarán los decibeles en los medios masivos de comunicación donde primero el matinal muestra la historia de la pobre señora juanita a quien se le inundó su casa y luego se viene el festín culinario agárrate que son quince son veinte son treinta cuarenta cincuenta sesenta no importa los años que tienes es el tiempo el que no se detiene.

Leer más

«Sobre la noche el cielo y al final el mar»: El archivo desmembrado de Raúl Zurita

por Nicolás López Pérez

Con el título de este libro, pienso en ese volumen de ensayos Sobre el amor, el sufrimiento y el nuevo milenio (2000) y en esas flores de la portada que solo se nos muestran como luces a lo lejos. En ese texto, Raúl Zurita (Santiago de Chile, 1950) zurce unas páginas indelebles a la humanización de las prácticas literarias.

Leer más

John Reed: «Los derechos de las naciones pequeñas»


[1]
Había ido a que me visaran el pasaporte en el consulado búlgaro de Bucarest, cuando entró Frank para el mismo asunto. Enseguida me percaté de que era norteamericano. Las mareas de la inmigración habían lavado su sangre, los hermanos Leyendecker influyeron en el corte de su nariz y su quijada, y tanto su aspecto como su caminar eran naturales y sencillos. Era rubio, joven, “irreprochable”. Bajo la ropa inglesa de imitación de paño de lana que cortan los sastres rumanos, su cuerpo era el de un velocista universitario que todavía no se ha vuelto fofo, construido tan económicamente como el de un animal salvaje.

Leer más

Vive Gómez Rojas

por Juan García Brun

El 2007, luego de la rebelión pingüina, se cambió el nombre de la plaza que enfrenta a la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile por el del Papa Juan Pablo II. Se tomó el nombre de este célebre anticomunista para borrar el nombre del primer mártir del movimiento estudiantil chileno, el compañero y poeta José Domingo Gómez Rojas. 

Leer más

«Malmkrog»: una experiencia de clase

por Mariona Borrull

No se confundan: las tres horas y media del último entrecot cinematográfico de Cristi Puiu no son un paseo. Sin embargo, a los que aguanten les espera una de las experiencias cinematográficas más estimulantes del año. Para ello, Puiu adapta una de las grandes obras del filósofo ruso Vladímir Soloviov (1853-1900), Los tres diálogos y el relato del Anticristo. Una fuente lejana para el director, que hasta el momento había puesto su lupa en entornos inmediatamente contemporáneos. A la vez, nada mejor para una cinta como Malmkrog, una apuesta que, por su condición cerebral y su frenética relación de palabras habladas por minuto, empalaga, juega con el espectador mientras se sumerge progresivamente en un diálogo consigo misma. A la hora de hacerle frente, hay multitud de ejes temáticos por tomar, pero no es intención de este texto abarcarlos todos (tampoco podríamos, al no conocer el material original en profundidad), ni la crítica es el formato idóneo para encararlo. En todo caso, sí procede ofrecer puntos de partida que estimo interesantes para leer una obra tan opaca como la presente.

Leer más

Foucault y los orígenes del término biopolítica

por Vicente Serrano

Hasta donde me consta, el término biopolítica aparece en Foucault por primera vez en el año 1974, en una conferencia pronunciada en Río de Janeiro. Allí afirma: “con el capitalismo no se pasó de una medicina colectiva a una medicina privada, sino que ocurrió precisamente lo contrario, el capitalismo se desarrolló a finales del siglo xviii y comienzos del siglo xix, socializó un primer objeto, que fue el cuerpo, en función de la fuerza productiva, de la fuerza de trabajo. El control de la sociedad sobre los individuos no se operó simplemente a través de la conciencia o de la ideología, sino que se ejerció en el cuerpo y, con el cuerpo. Para la sociedad capitalista lo más importante era lo biopolítico, lo somático, lo corporal. El cuerpo es una realidad biopolítica; la medicina es una estrategia biopolítica” (1999b, 363-366). El contexto es bastante claro y presenta cierta continuidad con sus trabajos anteriores, pues guarda una relación directa con la consideración de la medicina como discurso. Por lo demás, el uso del término biopolítica no es tan sorprendente si establecemos su parentesco con el término bioética,[1] ya implantado en la década de los 70. Lo que le interesa a Foucault en este momento es señalar cómo hay toda una política que tiene que ver con los cuerpos y que esa política es precisamente propia del capitalismo, en cuyo seno la medicina, como un saber característico, pasa a ocupar una función de poder a la que denomina en ese momento biopolítica. Ha descubierto, además, que ese saber sobre los cuerpos se va a convertir en una herramienta esencial de gobierno, noción que en esta conferencia contrapone ya a la ideología, y que será central cuando la biopolítica se convierta en breve en una alternativa a las teorías del poder modernas.

Leer más

El último combate de un profeta desarmado

por Francisco Fernández Buey

A pesar de lo mucho que se ha escrito sobre Las Casas en todo el mundo, la obra de sus últimos años es poco conocida todavía. Y, sin embargo, constituye uno de los capítulos más apasionantes de la historia de la ideas del siglo XVI. Varios factores han contribuido a este desconocimiento. El primero de ellos es, desde luego, el cambio de clima cultural que se produjo en España a partir de 1559, después de la detención del arzobispo Carranza y del regreso de Felipe II a Valladolid. La censura de libros impuesta entonces por Fernando Valdés impidió a Las Casas seguir publicando. De hecho, ninguno de los escritos lascasianos del período 1559-1565 fue conocido en su época, salvo por los destinatarios de los mismos (en el caso de las cartas o memoriales) o por un número muy limitado de amigos y correligionarios. Varios de estos escritos han ido apareciendo, mucho tiempo después, en bibliotecas francesas o alemanas. En general, el desfase entre la magnitud de la obra escrita por Las Casas a lo largo de su vida y el número de lectores que la misma debió de tener en la España de la década de 1550 ya era enorme. La circunstancia en que se publicaron hizo que incluso los Tratados de 1552 se hayan leído entonces mucho más en América (en México, Guatemala, Nicaragua o Perú) que en España. El desfase entre la actividad pública del procurador de los indios entre 1559 y 1565, una actividad que siguió siendo notabilísima, y el pequeñísimo número de lectores que tuvo a partir del momento en que la censura inquisitorial le prohibió publicar, hace de Las Casas un caso bien insólito en los comienzos de la Europa moderna. Y seguramente es por ahí, en este contraste, por donde debe buscarse el origen y persistencia de la “leyenda” que desde el siglo XVII ha ido unida a su nombre.

Leer más

Cuento de Edgar Allan Poe: «El barril de amontillado»

Lo mejor que pude había soportado las mil injurias de Fortunato. Pero cuando llegó el insulto, juré vengarme. Ustedes, que conocen tan bien la naturaleza de mi carácter, no llegarán a suponer, no obstante, que pronunciara la menor palabra con respecto a mi propósito. A la larga, yo sería vengado. Este era ya un punto establecido definitivamente. Pero la misma decisión con que lo había resuelto excluía toda idea de peligro por mi parte. No solamente tenía que castigar, sino castigar impunemente. Una injuria queda sin reparar cuando su justo castigo perjudica al vengador. Igualmente queda sin reparación cuando ésta deja de dar a entender a quien le ha agraviado que es él quien se venga.

Leer más

«Maixabel», la víctima frente al verdugo

por José Martín León

Si por algo se ha caracterizado el cine de Icíar Bollaín ha sido por dar voz a quien, muchas veces, no la han tenido. Con una carrera de más de 25 años como realizadora –como actriz había debutado en una de las obras maestras de nuestro celuloide, El sur(Víctor Erice, 1984), a la tierna edad de dieciséis años, y, desde entonces se habían sucedido notables trabajos en obras como Tierra y libertad (Ken Loach, 1995), Leo (José Luis Borau, 2000) o Nos miran (Norberto López Amado, 2002)– que comenzó brillantemente con la fresquísima Hola, ¿estás sola? (1995), Bollaín ha demostrado una gran sensibilidad a la hora de tratar temas “incómodos” en sus películas, de esos por los que muchos espectadores preferirían mirar hacia otro lado para no querer ver unas realidades que, lamentablemente, están presentes en cada esquina de nuestra sociedad.

Leer más

Diderot, el ateísmo apacible

por Pascal Charbonnat

Como todos los materialistas del siglo XVIII, Diderot hace una crítica de la religión que apunta a establecer la falsedad de todos los cultos. Al igual que Du Marsais, en sus años de juventud pasa por un deísmo del que extrae sus primeros argumentos contra el oscurantismo. Llega al ateísmo cuando examina los fundamentos del conocimiento. Esta posición se vuelve definitiva tras sus primeras representaciones del mundo y de la materia. El ateísmo de Diderot no es más que una consecuencia, no un motor, de concepciones más amplias.

Leer más

Cuento de Juan Rulfo: «No oyes ladrar a los perros»

 —Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.
        —No se ve nada.
        —Ya debemos estar cerca.
        —Sí, pero no se oye nada.
        —Mira bien.
        —No se ve nada.
        —Pobre de ti, Ignacio.

Leer más

Los esponsales de Hannibal

por Juan García Brun

Esta es la escena fundacional de una tragedia amorosa de magnitudes insondables. Lécter le dice a Clarice, luego de una cena de elegancia infernal y de haberse salvado ambos de la muerte: «He atravesado el mundo sólo para verte correr. ¿Cuándo me vas a pedir que pare?, ¿Si me amas, para?». Ella responde: «Jamás» y llora. Después del beso unilateral -pero no forzado- ella lo esposa, en minutos llega la policía, él se corta la mano y antes le dice: «esto va a doler». La bella, la bestia, reflejadas contra un río nocturno en el que Hannibal se pierde. 

Leer más

Despedimos a Patricio Manns: la voz de la resistencia, una voz de la revolución

por Gustavo Burgos

Ayer en la mañana Lucho Aguirre Smith me lo informó: «Murió Pato Manns». Quedé helado aunque era algo sobradamente anunciado. Suelo comunicar la muerte de personas famosas a mi amigo Adolfo Mena, rubricado con la expresión «decora el oriente eterno» una referencia masónica, con la que liberamos la tensión que provoca la muerte de muchos que han conformado nuestro Olimpo intelectual, político e histórico. Pero con Pato Manns no pude hacer esa broma, porque aunque nunca escuché su música, ni leí sus textos con la dedicación que se merecen, Manns es una figura paradigmáticamente venerable, de aquellas que hacen sentir orgullo por haber sido su coetáneo y cuya presencia prevalecerá.

Leer más

Pórtland y lágrimas, 50 años de Construção, de Chico Buarque

por Guilherme de Alencar Pinto

A partir de mediados de la década del 60, la canción popular tendió a volverse seria. Fue un fenómeno global, y quizá la manifestación más notoria haya sido la constitución de ese campo de acción nuevo al que solemos llamar rock, es decir, el momento en que la música beat juvenil se impregnó de la noción de arte y de estética en cuanto actitud autoconsciente, sujeta a la crítica y a la noción de evolución histórica. Es difícil decir si el rock tuvo una influencia tan fuerte que también condicionó terrenos alejados de él, o si hubo algún fenómeno más general del cual puede verse como una parte. El hecho es que, en ese momento, también estaban José Afonso en Portugal, Daniel Viglietti en Uruguay, Fela Kuti en Nigeria: todos asumiendo actitudes que volvían totalmente obsoleto el calificativo de música ligera con el que algunos habían intentado definir la música popular por oposición a la música erudita, a la que se consideraba la única seria.

Leer más

La piedra lunar y la India británica (1857, 1868 y 1876)

por Philip V. Allingham

La acción principal de la novela La piedra lunar se desarrolla en los años 1848-49, en la época de la segunda guerra británica en la India, que estableció el control británico sobre ese país mediante la anexión de vastas zonas del Punjab. El prólogo, descrito como «Asalto a Seringapatam» y fechado en 1799, subraya la importancia de la historia en el relato. Una importante victoria inglesa en lo que fue la Cuarta Guerra Anglo-Mysore de 1789-99 marcó el inicio del gobierno de Arthur Wellesley como Gobernador General, quien se caracterizó por una diplomacia despiadada que extendía lo que Wellesley denominaba «el imperio» de la Compañía de las Indias Orientales. De hecho, la victoria en Seringapatam, como sabía Collins, representó el establecimiento de Inglaterra como la principal potencia en el subcontinente, confirmando al mismo tiempo la expansión y la explotación como práctica habitual de la compañía.

Leer más

El lado oscuro de Neruda: estalinista y como consecuencia de ello, un contrarrevolucionario

por Juan García Brun

En la fotografía, Neruda —junto a Borges, el más grande poeta de la lengua castellana de los últimos doscientos años— firma la primera edición del Canto General, ilustrada por Diego Rivera (al centro) y David Alfaro Siqueiros (a la izquierda), el otro muralista que quiso ejercer de pistolero matando a Trotsky y a quien la cobardía y la borrachera le impidieron cobrar la pieza.

Leer más

Narración de Felipe Navarro: «Modelo»

La narración que presentamos, tomado de nuestros amigos argentinos de Borrador Definitivo, está íntimamente ligada a la pintura que sirve de portada a esta entrada. Hace algún tiempo Juan García Brun —de nuestra revista— analizó la casa junto a la línea de tren, también de Hopper, una casa cuya imagen usa Hitchcock en Psicosis como fondo de la psiquis de Norman Bates. Brun dice que esa línea de tren «no se sabe si viene o se va». Aquél texto también está salido de los márgenes, un ferrocarril de realidad entra en la inquietante atmósfera del pintor norteamericano y completa ese espíritu extraterrestre que subyace a toda experiencia humana relevante.

Volviendo a la pintura, la misma es hermana de otra en la que el bombero parece trabajar sobre la máquina expendedora y el fondo de tal acción es amenazado por un bosque oscuro, recortado contra un cielo aún celeste que se apaga. Tal imagen es el tapiz del computador en el que se escriben estas líneas. En esta otra, digamos la de Navarro, el hombre descansa ausente y una mujer —de ojos tenebrosamente ausentes— a sus espaldas se asoma desde una ventana de la estación de servicio. Puede ser que lo haga para gritarle.

Leer más

Crítica de «The Card Counter», de Paul Schrader: Dios habla bajito, el Diablo filma en ojo de pez

por Mariona Borrul

Como un gigantesco astro a punto de extinguirse, Paul Schrader se ha encomendado a su propia inmolación. Pareciera que su ritual de autodestrucción hubiera podido completarse allá en 2017, cuando arrojó a Ethan Hawke, literalmente flotando por entre la inmensidad del universo, en una de las secuencias más kitsch e insólitamente desoladoras de la historia del cine reciente. Schrader entonces dinamitaba su propio mecanismo dramático a base de un desasosiego sin filtros, que de tanto malestar devenía absurdo, exponiéndonos a un mundo sin salvación, por lo menos no más allá del suicidio colectivo. Al final, el bombazo resultaba mudo pero ensordecedor, tanto dentro como fuera de la pantalla. ¿Y luego qué? Después vendría, claro, más de lo mismo. Repite Schrader su trabajo infatigable sobre bases bressonianas, versiona una vez más el arquetipo que él mismo reconocía en El estilo trascendental del cine: aquel «hombre que se sienta a solas en una habitación», aquel tipo que lleva una máscara que no es más que su oficio. Hoy, el hombre tratará de sanar un presente mancillado por los escombros de otra gran explosión, desgranando con paciencia aquello que aún puede ser salvado de aquel que no. Tan simple y profundamente cerebral como un verso bíblico, su viaje de redención aún nos queda grande.

Leer más

Arthur Schopenhauer: «Pensar por sí mismo»

1

La biblioteca más grande, pero desordenada, nunca será tan útil como una pequeña pero bien arreglada. Puedes acumular una vasta cantidad de conocimiento, empero será de un valor mucho menor para ti que una cantidad más pequeña si no la has ponderado por ti mismo; ya que únicamente desde el ordenamiento de lo que sabes, mediante el contraste de una verdad con otra, podrás cobrar total posesión de tu conocimiento y meterte dentro de tu poder. Podrías pensar únicamente sobre lo que sabes, y entonces has de aprender algo; o, en cambio, podrías únicamente saber sobre lo que has pensado.

Leer más

Cómo los músicos del mundo cantaron al Chile post Golpe

por Roberto Hofer

Bob Dylan fue uno de los organizadores del recital The Friends of Chile Benefit Concert en el Madison Square Garden, a beneficio de los exiliados chilenos. Así como la historia da para todo, muchas veces circunstancias trágicas marcan el sino de algunos países. Chile no ha sido la excepción, con aquella sangrienta jornada del 11 de septiembre de 1973 y su oscura secuela que dejó al país con una herida difícil de cerrar.

Leer más

Cuento de León Tolstoi: «Las tres preguntas»

Cierto emperador pensó un día que si conociera la respuesta a las siguientes tres preguntas, nunca fallaría en ninguna cuestión. Las tres preguntas eran:

¿Cuál es el momento más oportuno para hacer cada cosa?

¿Cuál es la gente más importante con la que trabajar?

¿Cuál es la cosa más importante para hacer en todo momento?

Leer más

Los mejores poemas no se escriben en papel

por Emilio Santiago

“Poesía, vida futura en el interior del hombre que ha ganado en calidad” René Char

Hubo un tiempo en que se entendió, y hasta se dio por asumido (pienso en la Internacional Situacionista y su influencia en el 68 francés), que categorías como arte o literatura eran expresiones culturales históricas. Esto es, realidades que no conformaban un universal antropológico, algo presente en cualquier sociedad imaginable, sino que estaban circunscritas a una época concreta, la modernidad capitalista. Más aún, para estos discursos el arte y la literatura en tanto que formassociales, independientemente de que sus contenidos fueran ideológicamente progresistas o reaccionarios, encarnaban muchos rasgos alienantes y opresivos del capitalismo moderno y ayudaban a reproducirlo. A su vez, como todas las realidades históricas, el arte o la literatura debían pensarse como fenómenos transitorios. Y por tanto susceptibles de ser transformados mediante la lucha y el conflicto hacia nuevas formas de organizar la creatividad y el juego simbólico que fueran más liberadoras. El argumento no dejaba de ser una aplicación de la noción de historicidad que nos enseñó a pensar el marxismo a otras facetas de la vida social, más allá de la economía o la política. Del mismo modo que las relaciones mercantiles, la propiedad privada o el Estado eran susceptibles de desaparecer dando lugar a una sociedad nueva y superior, la misma esperanza utópica podía ampliarse a los esquemas perceptivos, a la sensibilidad o las diversas formas culturales de conjugar la belleza.

Leer más

Poema de Gregory Corso: «Matrimonio»

¿Debería casarme? ¿Debería ser bueno?

¿Dejar sorprendida a la vecina con mi traje de terciopelo y mi gorro fastuoso?

No invitarla a ver películas pero sí a cementerios

contarle todo acerca de las tinas licántropas y los clarinetes curvados

luego desearla y besarla y todos los preliminares

y ella sin querer llegar más lejos y yo al entender bien por qué

sin enojarme decirle ¡Tienes que sentir! ¡Es hermoso sentir!

Leer más

La soledad perpetua de Nina Simone

por Helena Celdrán

La expresión de Nina Simone sentada frente al piano era de seriedad intimidatoria. Su belleza física escapaba de las proporciones áureas: tenía nariz ancha, ojos tristes, boca grande… La voz, de madera noble, sigue resonando profunda y felina, rodeada de un halo religioso, entre el desengaño y la fe. Mezclaba su estricta educación clásica con composiciones agridulces, un registro grave bien utilizado y un carácter que le dio fama de altiva. El Cotilleando a… de esta semana es para Nina Simone, conocidad a su pesar (porque no quería etiquetas) como la Máxima Sacerdotisa del Soul.

Leer más

Sobre Barricadas A Go-Go. Apuntes sobre la escena musical japonesa de 1968 a 1977, de Julio Cortés

por Moro Maxwell

Cuando leí Barricadas A Go-Go, de Julio Cortes, quedé fascinado por el texto, por varias razones. En primer lugar, y lo más evidente, es que contiene una avalancha de información que nos deja perplejos, acerca de un movimiento y de una realidad “lejana” y desconocida; información que se presenta de manera orgánica, reflexiva y crítica. Aprendí mucho leyéndolo, y lo disfruté. Luego uno comienza a digerirlo, a interpretar y a plantearse las inevitables preguntas. Aparece como ineludible la consabida y problemática relación entre la Historia y las formas artísticas, mediada siempre por la política. ¡Esa tríada! Es estimulante el modo en que Julio va ilustrando las tesis de correspondencia entre estas tres dimensiones de la realidad. Urdiendo una trama en la búsqueda del momento en que el límite entre arte y política se supera o se difumina.

Leer más

«Pornotopía»: el Estado administrativo de la excitación

por Martín Parra

El ensayo de Paul B. Preciado es una caja de herramientas que sirve como punto de partida para ingresar a otros espacios contemporáneos, donde no solamente la arquitectura juega un rol fundamental, sino que el deseo, el sexo, los cuerpos y por supuesto el capitalismo, el cual ha instalado una teología económica y política de gobierno.

Leer más

In memoriam: Charlie Watts

por Emilio de Gorgot

Permitan que les hable de Victor Wooten. Muchos de ustedes ya sabrán quién es, pero para aquellos que no, lo presento: Victor Wooten es uno de los mejores bajistas del mundo. Un virtuoso, un genio. Procede de una familia donde cada miembro dominaba un instrumento, y lleva tocando desde que se andaba en pañales. Es capaz de hacer cualquier cosa concebible con ese instrumento, ya sea tocar cosas muy complicadas usando técnicas que lo dejan a uno boquiabierto, o tocar cosas sencillas con una sensibilidad exquisita. Domina el ritmo como se espera de un bajista de primera clase, pero eso no le impide dominar también las melodías y las armonías como si fuese un pianista.

Leer más

Postales doradas del rock en Magallanes: la vital experiencia acumulada de un sobreviviente de los Encajes Blancos

por Roberto Hofer

Este músico de tomo y lomo, que formó parte desde el inicio de aquella institución musical fundada por los hermanos Castro, desempolva destacadas y amargas vivencias, como aquella fallida oferta que podría haber llevado al grupo hasta Madrid. Aun cuando el veterano bajista magallánico Héctor Rivera Alarcón me ha confesado que su apodo -el “Huaso”- no es de su agrado, he estado a punto de argumentarle que si el rock es su campo, no debiera molestarlo, así como tampoco afectó al itinerante Jimi Hendrix su mote de “gitano eléctrico”.

Leer más

Ir al contenido