Lanzamiento del archivo audiovisual de Cine Fórum Valparaíso

por Guillermo Correa

El viernes 5 de agosto se realizó en el local de calle Salvador Donoso N° 1408, Sala 2, el lanzamiento oficial del sitio web donde se encuentra alojado el Archivo audiovisual del Cine Fórum de Valparaíso (www.cineforum.cl ). Esto es fruto de un proyecto que inicia sus primeros pasos para ordenar y poner a disposición de todas y todos quienes quieran acceder a esta plataforma una gran cantidad de material fílmico recibido a lo largo de los más de treinta años que lleva en funcionamiento el Colectivo Cine Fórum de Valparaíso, especialmente documentales y películas que han participado en los distintos festivales iniciados el año 2007, como son el Festival de  Cine Social y de Derechos Humanos “Cine Otro” y el Festival de Cine de los Pueblos Originarios y de las Naciones sin Estado “Cine Otro”.

Leer más

El cine soviético

por Carlos Márquez

La revolución rusa de 1917 es la más grande transformación que ha tenido la humanidad. Tuvo que lidiar con un colosal retraso cultural. Las masas vivían bajo enorme explotación y atraso cultural. El 80% de las personas entre 8 y 50 años eran analfabetas. En Asia central muchas lenguas ni siquiera tenían alfabeto gráfico. Al descomunal atraso cultural heredado había que sumar las profundas dificultades económicas de la revolución en sus primeros años.

Leer más

Cuento de Clarice Lispector: «Felicidad clandestina»

Ella era gorda, baja, pecosa y de pelo excesivamente crespo, medio pelirrojo. Tenía un busto enorme, mientras que todas nosotras todavía éramos planas. Como si no fuera suficiente, por encima del pecho se llenaba de caramelos los dos bolsillos de la blusa. Pero poseía lo que a cualquier niña devoradora de historias le habría gustado tener: un papá dueño de una librería.

Leer más

Roger Waters en concierto: el arte y la política en tiempos de crisis

por David Walsh

Roger Waters, el famoso músico, activista, cofundador de Pink Floyd y su principal fuerza creativa de 1968 a 1984, está realizando una gira para presentar su concierto y rendición multimedia This Is Not a Drill (No es un simulacro) en todo Norteamérica. Se espera que al menos un millón de personas asistan.

La gira, la cual se detuvo en Detroit el 23 de julio, utiliza el amplio catálogo artístico de la élite gobernante en EE.UU. y todo el mundo. Casi todas las canciones abordan problemáticas contemporáneas: la guerra imperialista, el fascismo, el veneno del nacionalismo, la situación crítica d ellos refugiados, las víctimas de la opresión estatal, la pobreza global, la desigualdad social, el ataque a los derechos democráticos y el peligro de la aniquilación nuclear.

Leer más

Darío y Martí

por Italo Nocetti

EL encuentro continental aun pasa desapercibido, en New York ahí donde el luchador iba predicando libertad, se encontraron una vez. EL poeta se acerca a su prójimo con los brazos abiertos, diciendo: “Mi hijo”, saludo inusual e inicial de una efímera relación personal; es que Rubén no era de profundizar amistades, pasaba por la vida con la fulgurante velocidad de lo moderno, siempre en movimiento, pasando de la potencia al acto sin esperas, se lo llevaba el impulso de las ciudades y la sensibilidad. Ese fue su destino, llevado por la fascinación de todo lo que era moderno. El predicador de la libertad, en cambio, era asceta como monje, dedicado a una causa que lo superó hasta en la muerte, tenía el destino marcado por la muerte en combate como todos los revolucionarios, se realice o no el oráculo. 

Leer más

La oscura paradoja del caso de Bruno Bettelheim

por Molly Finn

Cuando Bruno Bettelheim se suicidó en 1990, a los ochenta y seis años de edad, gozaba de un notable prestigio en diversos campos: como competente y sensible especialista en psiquiatría infantil, en cuya Escuela Ortogénica de la Universidad de Chicago cientos de niños con serias perturbaciones emocionales habían recuperado la normalidad; como experto en la crianza de niños en los kibbutzim israelíes; como sobreviviente de Buchenwald y Dachau, cuyas obras lo encumbraron al rango de autoridad sobre la vida en los campos de concentración, y como especialista en el tratamiento de niños autistas. Sin embargo, pocas semanas después de su muerte ese prestigio se vio seriamente amenazado. Antiguos alumnos denunciaron a través de la prensa que había creado una atmósfera de terror en su afamada escuela. Algunos académicos lo acusaron de plagio, y en varias esferas comenzó a hablarse de falsificación de antecedentes y pretendido rigor en sus investigaciones. El nacimiento y la decadencia de ese extraordinario prestigio es hoy objeto de dos importantes obras: The Creation of Dr. B: A Biography of Bruno Bettelheim, por Richard Pollak, y Bettelheim: A Life and a Legacy, por Nina Sutton. 

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Tarde granadina»

Nunca estuve en el sur de España, pero las esquinas de este lugar, la luz y en cierto modo el ambiente era parecido al de mi fabulación. Estrechas calles adoquinadas, jardines floridos que se derramaban tras enrejados y un mar de olas pequeñas, cuyas playas recuerdan los lagos de mi infancia. Era así todo.

Leer más

Novela corta de Eduard Limonov: «Soy yo, Edichka»

El Hotel Winslow y sus habitantes
Si pasas entre la una y las tres de la tarde por la avenida Madison, donde se cruza con la calle Cincuenta y cinco, no te hagas el remolón, inclina hacia atrás la cabeza y levanta la vista hacia las sucias ventanas del edificio negro del Hotel Winslow. Allí, en la última planta, la decimosexta, en el balcón del medio de los tres que tiene el hotel, estoy sentado yo, medio desnudo. Suelo comer schi[1] mientras el sol me abrasa, soy un gran amante del sol. El schi con col agria es mi sustento habitual, como una cazuela tras otra, cada día, apenas como nada más. La cuchara con la que como el schi es de madera, la traje de Rusia. Está decorada con flores doradas, rojas y negras.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Aftermath»

Pedro Jara estaba de pie, silencioso y quieto en el centro del patio del establecimiento mirando una pileta vacía que en otro tiempo debió estar ocupada por peces tropicales. Visto desde el quinto piso —en donde me encontraba— su parecido con Solzhenitsyn era asombroso. El lugar era un hospital enorme, de la posguerra, de murallas gruesas, frío y de pequeñas ventanas. No tenía certeza de si el lugar estaba en funcionamiento como hospital, pero en muchas habitaciones podía verse convalecer a personas —principalmente hombres— que evidenciaban atroces laceraciones, cicatrices profundas, amputaciones. Otros mostraban deformidades, cuerpos inconclusos, cráneos alargados.

Leer más

Walter Benjamin: «Melancolía de izquierda»

Sobre el nuevo libro de poemas de Erich Kästner[1] (1931)

Hoy los poemas de Kästner están ya disponibles en tres imponentes volúmenes. Sin embargo, cualquiera que desee estudiar el carácter de estas estrofas debería atenerse a la forma en la que ellas originariamente aparecieron. En libros ellas están apiñadas y resultan un tanto sofocantes, pero en el periódico se mueven como pez en el agua. Si esta agua no es siempre de la más limpia y muchos desperdicios flotan en ella, tanto mejor para el autor, cuyos pececillos poéticos pueden engordar con ello.

Leer más

Cuerpo y alma (Testről és lélekről)

por Horacio Ramírez

“El amor se compone de una sola alma que habita en dos cuerpos”. – Aristóteles.

…………………………………………………………………..

Alguna vez escribí:


“…Cuando no esté, el pasto y las flores 

volverán a crecer en el camino… 

el agua del estanque reflejará sólo el cielo,

las estrellas volverán a no tener nombres

y habrá en la calle flamantes silencios baldíos…

Nada habrá de morir para que yo viva, 

cuando no esté…

Cuando yo no esté ¡Qué alegría!

¡Habrá vuelto a nacer el Paraíso!”

 
(“Cuando no esté” -Frag.-)

Es que la vida funciona así: para seguir siéndolo tiene que incluir la muerte en su ecuación. Tiene que haber una planta que hizo el milagro de producir su propio alimento a partir de la luz de una estrella, de los tantos billones y billones de estrellas que hay en el Universo. Pero también hay otras plantas -como los hongos- que no viven directamente de la luz sino de las plantas que sí lo hacen. Y hay animales -enormes muchos de ellos- que herirán y muchas veces terminarán matando a esas mismas plantas que viven del sol. Y habrá otros animales que matarán a los anteriores, desde dentro como parásitos o desde fuera como predadores. Y así, de muerte en muerte, la vida sigue existiendo: impiadosa, ciega al dolor, al sufrimiento y al miedo de los que van a morir, y ciega a su propio milagro de poder sacarle comida a un reactor de fusión nuclear que se formó espontáneamente en medio del espacio como lo es el sol… pero no es un contrasentido: en el balance final, la vida le gana a las tendencias degradativas del planeta: las montañas se derrumban, pero la vida crece. Los océanos carcomen continentes milenio tras milenio, pero la vida crece. Las tormentas lo derriban todo, pero la vida crece… y no hay “desastre” que no aprovechen a su favor… de hecho, nada es “desastroso” para la vida. Todo lo contrario: cualquier proceso es directa o indirectamente aprovechable para que la vida crezca sobre sí misma, yendo en contra de las mismas leyes de la Física (de la Termodinámica) que predicen la inevitable degradación de toda materia abandonada a sí misma, la materia viva sólo sabe crecer sobre sí misma cuando es abandonada a sí misma.

La vida abandonada a sí misma

Leer más

Adán y Eva: la continuidad de la vida

por Horacio Ramírez

Vemos al Hombre. Su sexualidad. Su complejidad o simplicidad psicológica. Su sistema de creencias. Su aparato epistemológico en tanto que creador de realidad. Su actuar. Su devenir. Su desaparición. Su nacimiento. Una red inacabable de instancias que se engranan con nuestra propia percepción y nuestras propias redes. Redes que se informan, que adquieren forma y contenidos. ¿Dónde empieza o termina un ser humano? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Están sus límites en la piel? ¿En la sociedad que integra?

Leer más

Poema de Charles Bukowsky: «La superficie del sol»

Los toros son grandiosos
como la superficie del sol
y aunque los matan para las rancias multitudes,
es el toro quien atiza el fuego,
y aunque hay toros cobardes
tanto como toreros y hombres cobardes,
generalmente el toro se mantiene puro
y muere inmaculado
sin ser tocado por símbolos y élites o falsos amores,
y cuando lo sacan arrastrando
nada ha muerto
y el hedor final
es el mundo.

Wagner para izquierdistas

por Luis Pablo Francescutti

Convertida su música en estandarte del nacionalismo germano por los nazis, y su teatro de Bayreuth en icono de la distinción de la alta burguesía -por no hablar del gusto de Richard Wagner por codearse en su vejez con la aristocracia y la realeza-, el compositor y su obra parecen antitéticos a los valores de la izquierda. Sin embargo, en los últimos años se viene intentando rehabilitar su faceta de artista comprometido con la revolución, la lucha contra el clero y con la creación de un arte para el pueblo. ¿Tiene asidero esta interpretación?

Leer más

Jorge Teillier, un poeta de la Tierra de Nunca Jamás

por Álvaro Ruiz

Conocí a Jorge Teillier en el refugio Ramón López Velarde, de la Sociedad de Escritores de Chile, en el invierno de 1977. Un bar que reúne a escritores, que vende vino y empanadas fritas, al interior, en un subterráneo de esta casa que consiguió Pablo Neruda para el gremio durante el gobierno del presidente Jorge Alessandri Rodríguez (1958 – 1964), situada en pleno centro de Santiago y cuya vajilla fue donada por el gobierno mexicano a través de su embajada, razón por la cual el refugio lleva el nombre del poeta López Velarde y sin duda, también por aquella preferencia de Neruda.

Leer más

Casilda, la revolucionaria cimarrona de Colombia

por Juan García Brun

Casilda Cundumí Dembele (Malí, 1823 – Palmira, Colombia, 1945) Más conocida como «La Negra Casilda». Fue una líder malí, liderando las fugas de los esclavos negros y organizó a las masas negras cimarrones en Colombia. Llegó a Cartagena de Indias en un barco negrero y fue vendida, junto a otros africanos hombres y mujeres al comerciante español Pedro González; quien la revendió para trabajar en las plantaciones de caña de azúcar de los ingenios en Palmira, Colombia, a más de 900 km al sur de Cartagena.

Leer más

Entrevista a Enrique Lafourcade, 25 años después

por Sergio Marras

Recuerdo haberlo ubicado desde el teléfono público de una botillería, cuando no había celulares y Chile tenía muy pocos teléfonos fijos. Me contestó extrañado. ¿por qué quería conversar con alguien a quien se le identificaba con el régimen? «Sospechosa la cuestión». «Bueno, se cumplen veinticinco años de su antología de la generación del 50, generación que usted inventó.¿No le parece suficiente? Además, yo no lo identifico con el régimen. Usted me parece más bien inclasificable» «Pero, ¿qué tiene que ver la revista BRAVO con literatura?» «Más de lo que parece». Silencio. «Bueno ya, pero no joda demasiado».

Leer más

Poema de Jorge Teillier: «He dormido donde un amigo»

He dormido donde un amigo hasta las siete de la tarde
Ahora sé que el Diazepam es lo mismo que el Valium 10
Los gallos cantan a cualquier hora
Salgo al patio
Hay cinco gatos vagos cuyos nombres no conozco
Pero me saludan como a un viejo colega.
Llega mi amigo. Salimos a beber Santa Emiliana a la calle Capitán Ávalos
Somos los últimos en salir del boliche
Y Tal vez mañana los primeros en llegar.

Leer más

Isidora Zegers en los orígenes del arte musical en Chile

por Macarena Castro

El 30 de agosto de 1819 se escucha en la plaza pública de Santiago la ejecución de una sinfonía de Beethoven y un cuarteto de Mozart, en la celebración del cumpleaños de Rosa O’Higgins. El responsable de este concierto fue un comerciante danés que llegó a Chile aquel año, Carlos Drewetcke, quien había traído de Europa colecciones de estos compositores y acostumbraba a reunir en su casa a los músicos para ejecutar estas piezas, que, como recuerda José Zapiola, “eran un arte desconocido hasta entonces” (𝘙𝘦𝘤𝘶𝘦𝘳𝘥𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘵𝘳𝘦𝘪𝘯𝘵𝘢 𝘢𝘯̃𝘰𝘴 (1810-1840), Imprenta de El Independiente, 1872).

Leer más

Cuento de Ernest Hemingway: «El gran río de los dos corazones»

El tren se perdió de vista tras una de las colinas. Nick se sentó en la mochila con la lona y ropa de cama que el encargado del vagón de equipajes había lanzado por la portezuela. No encontró ni una casa. Nada. Nada más que los rieles y la comarca arrasada por el fuego. No habían quedado rastros de las trece cantinas que ocupaban la única calle de Seney. Sólo se veían los cimientos del ex hotel, con la piedra desmenuzada en parte por el incendio. Incluso la superficie estaba devastada. 

Leer más

Décimo aniversario años de la muerte de Nelson Schwenke: «Ahora entiendo lo que quisiste decirme»

por Clemente Riedemann

“Hagamos canciones juntos” fue lo que me propuso Nelson, a quien apodábamos “El Pelusa”, en Valdivia, por su manera siempre festiva de entrar en las conversaciones. Él siempre estaba informado de las realidades, las cercanas, las intermedias y las lejanas. Nadie sabe como se las arreglaba para conseguirlo. El asunto es que Nelson parecía informado de todo aquello que servía para animar las comunicaciones.

Leer más

Buenos Aires: Nabucco triunfa en el Colón

por Gian Paolo Martelli

Gran noche dominical en el Teatro Colón de buenos Aires para la última función de la gran ópera verdiana, la cual estuvo en espera por más de 2 años debido a la pandemia. La propuesta escénica surrealista de Stefano Poda, basada en el color blanco con una excelente iluminación que nos dio toda la paleta de claroscuros, fue refinada y bien tratada, con movimientos de las masas tanto corales como de figurantes acertadas, combinado con el uso de una plataforma circular móvil que daba dinamismo a la escena.

Leer más

Un León Trotski inesperado: escenas de su vida literaria y de cómo hasta sus libros fueron perseguidos

por Diego Rojas

Cuando Karl Marx, a instancias de sus hijas Jenny y Laura, contestó el famoso Cuestionario, un juego victoriano de moda en la época en que los Marx vivían en Londres, además de señalar que su ocupación preferida era “ser un ratón de bibliotecas”, al momento de responder por una máxima con la que se identificara, el barbudo pensador y autor de El Capital no dudó y dijo: “Nihil humani a me alienum puto”. Se trata de una alocución latina que formaba parte de la comedia El enemigo de sí mismo, escrita por Publio Terencio (El africano), un dramaturgo que vivió entre 190 y 159 antes de Cristo, y que había nacido en Cartago bajo la condición de esclavo. Significa: “Nada de lo humano me es ajeno” y por los siglos de los siglos se convirtió en un lema a seguir por muchos grandes hombres de la Historia. Marx entre ellos.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Ulises»

6 de Diciembre de 1931, Valparaíso: Me senté junto a un acueducto de aguas lluvia. Había sol, pero caía agua en una pendiente muy pronunciada que arrastraba unos volúmenes blanquecinos, del tamaño del casco de un bombero, de vegetales semovientes y silenciosos. Desde esa esquina podía verse una espesura de mástiles que formaban islas y oscurecían la parte inferior del paisaje. Resultaba –con esa visión- especialmente difícil descender esa cuesta. Más difícil aún si ese camino lo iniciaba en silla de ruedas.

Leer más

Cuento de Ewald Meyer: «Fundición»

En la oficina de la calle Baquedano las cajas se apilan provenientes de todo el mundo. La distribución en el norte del país se hace desde ese abovedado de madera, que cual maraña de oficinas, despliega cubículos en todos los niveles del edificio. En uno de esos cuchitriles estaba el jefe de envíos especiales, hombre gordo y calvo con aspectomantecoso. Sus uñas negras nunca dejaron de asombrarme y su terno raído conspiraba para delatar su mal talante.Con voz monótona siempre se esforzaba por parecer caballero, y cuando habla siempre finge leer una orden, su pasadode funcionario público venido a menos lo delata, pero el tono solemne justifica su puesto ante la dirección de laempresa, mal que mal se trataba de envíos especiales. El gordo escrutó con fruición mi atuendo de trabajo, estiró su manoy dejo una caja sobre la mesa; “Julián Pereira, debe entregar este envío especial mañana en la tarde, monte en su moto y deje bien parado el prestigio de nuestra empresa” hizo un  ademán, volvió a estirar su mano y me deseó suerte.

Cuento de Ewald Meyer: «Caballos azules»

Un piquete de obreros se pasean nerviosos, algunos a medio vestir con guerreras abandonadas y quepis dejados a la carrera por el grueso de las tropas que abandonan la ciudad. Defensores improvisados recogen fusiles que fueron inservibles en la batalla de Concón y asustados buscan cartuchos de balas en los rincones de la plaza. Se sabe que los congresistas avanzaban hacia Quillota y ellos deben defender la ciudad con todo. A pocos metros en una casona colonial un comité de civiles encabezados por el alcalde balmacedista y un ministro que más bien fue asignado para acompañar a los que se sacrificarían en la defensa de Quillota, parecen sumidos en la derrota inminente.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Libre»

Al salir del club de baile llovía y las patrullas policiales protagonizaban un espectáculo de radios, luces, vehículos cruzados y sujetos reducidos contra el pavimiento. Mis oídos aún no se adaptaban al espacio abierto. Alguien tuvo la idea de ir a comprar algo para comer. Los espacios se hacían interminables y amanecía.

Leer más

Cuento de Franz Kafka: «Chacales y árabes»

Acampábamos en el oasis. Los viajeros dormían. Un árabe, alto y blanco, pasó adelante; ya había alimentado a los camellos y se dirigía a acostarse.

Me tiré de espaldas sobre la hierba; quería dormir; no pude conciliar el sueño; el aullido de un chacal a lo lejos me lo impedía; entonces me senté. Y lo que había estado tan lejos, de pronto estuvo cerca. El gruñido de los chacales me rodeó; ojos dorados descoloridos que se encendían y se apagaban; cuerpos esbeltos que se movían ágilmente y en cadencia como bajo un látigo.

Leer más

Kasparov entre las máquinas: 25 años de una derrota

por J. Casri

Cuando un superordenador derrotó al campeón del mundo de ajedrez, se pensó que las capacidades de las máquinas se limitaban a operaciones analítico-lógicas. Sin embargo, el desarrollo de la Inteligencia Artificial permite su incursión en el campo artístico, amenazando con conquistar un ámbito específicamente humano: la creatividad.  

Leer más

Cuento de Ewald Meyer: «El Monje Negro»

En las postrimerías de 1971 una cuadrilla de obreros a punta de picota y entusiasmo revolucionario, echan por tierra la Hacienda Uva Añeja, una antigua viña de centenarios mostos de Casablanca, que engullida por la reforma agraria daba paso a lotes de tierra para el cultivo racional de hortalizas y frutas. La faena se detuvo al caer dos hombres a un socavón que cedió ante la presión de la obra. La sorpresa fue mayúscula cuando un baúl de acero forjado, sirvió de pista de aterrizaje en la frenética caída de los dos obreros. Ambos empolvados hasta el copete, sin embargo, no pudieron abrir el vetusto armatoste.

Leer más

Cuento de Ewald Meyer: «Piso 13»

En un cubículo de madera de la portería, con el número ciento cuarenta y cinco, había una caja mediana, sellada con papel azul, y un rosetón verde. El portero la dejó sobre el mesón y me observó impertérrito. Extendí mi mano, examiné la caja y pensando en voz alta aseguré que los alfajores de la nona eran deliciosos. El portero no se inmutó y escribió en el libro el nombre que registraba el pasaporte: Ulises Cademartori. Tomé la llave del apartamento y con un ademán me despedí; no tuve ganas de hacerme el amable por segunda vez. En el ascensor los espejos reflejaron mi rostro cansado por el largo viaje. A pesar de los tres whiskis que bebí, mirando el escote de una mulata voluptuosa que dormitaba a mi lado, no tuve suerte con las turbulencias del vuelo y fue imposible dormir. El ajetreo del aeropuerto impidió que al menos me sentara a disfrutar de un café y pudiera deleitarme con ese aroma particular que tiene la gente corriendo por esos pisos platinados. El pito agudo del ascensor interrumpió las imágenes del viaje y señaló distraídamente mi nuevo habitáculo; era el cansancio que pedía una cama urgente.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Flores de cerezo»

Se conocieron en una jornada de capacitación laboral y desde entonces se quisieron. Mientras estuvieron en Tokio solían recorrer la zona de los parques imperiales en sus motos a toda velocidad. Sus buzos lustrosos eran negro y amarillo. Hablaban hasta la madrugada en estaciones de servicio, terminales de buses y alguna vez en un hotel. Reían, lloraban, fumaban dolientes en el frío y arrojaban piedras a los ferrocarriles nocturnos. Largas conversaciones telefónicas le hicieron suponer a Hiroshi que Nonoko vivía sola, pero no se atrevió a preguntarlo. Muchos días debieron soportar la falta de sueño en el inicio de ese otoño caluroso. Una vez se tomaron de la mano. Ambos vivían en cibercafés, una rareza nipona —bastante conocida— que permite a subempleados dormir reclinados frente a un monitor, comer en el lugar, ducharse y lavar su ropa.

Leer más

Cuento de Horacio Quiroga: «La gallina degollada»

Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida. Otras veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón. El mayor tenía doce años, y el menor ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal.

Leer más

«Silencio»: el grito imposible de Scorsese

por Horacio Ramírez

«Las bombas atómicas se tiraron lejos, en Japón, para que ningún americano pudiera oírlas».
Comentario periodístico estadounidense de 1945

Pese a su belleza audiovisual y a que es una de las mayores obras cinematográficas debidas al realizador estadounidense, este crédito —económicamente, por lo menos— fue un fracaso: no llegó a recaudar ni la mitad de los 50 millones de dólares que se invirtieron, y esto debido, principalmente, a que no eludió aspectos realistas del catolicismo de aquella época ni tampoco de la idiosincrasia japonesa de todos los tiempos.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Mario»

Desperté con el aroma del café y el queso fundido. Aún no amanecía del todo y el tren pasaba por la zona de los túneles. Los bosques se veían desparramados y la planicie, salpicada de enormes rocas blancas, resplandecía escarchada. A mi lado una señora muy mayor leía una pequeña revista de tejidos. Traté de seguir durmiendo y en ese tratar tuve un breve sueño:

Leer más

Stephen Davies: «La especie artística»

Hace cuatrocientos mil años, un miembro de una especie humanoide ancestral fabricó un hacha de mano. Como otras hachas, esta se creó dando la forma deseada a una roca mediante un ingenioso proceso consistente en desprender esquirlas golpeando un núcleo de piedra. La herramienta resultante era del tamaño de una mano y de bordes afilados. Se caracterizaba por su excepcional calidad y por el material de que estaba hecha: una variedad de cuarzita de color rojo oscuro, un color que recuerda el de la sangre. Probablemente no se utilizó para cortar. No podemos estar seguros de cómo llegó hasta allí, pero fue el único artefacto encontrado en un hoyo en el que el grupo del que formaba parte el hombre que lo creó sepultaba a sus muertos. Es muy probable que sea la primerísima ofrenda fúnebre. Los arqueólogos que desenterraron esta hacha de mano de color se quedaron tan impresionados que decidieron ponerle de nombre “Excalibur”, por la espada de la leyenda artúrica.[1]

Leer más

Cuento de Ewald Meyer: «El visitante»

El primer viernes de enero algo sucedió de regreso al viejo edificio. La puerta del departamento de Petra estaba cerrada a dos llaves. En el diván había algunos objetos en el suelo y el aire enrarecido sofocaba. Una nota garabateada en checo , casi imposible de traducir, sugirió a Carlos la evidencia de una discusión. La joven se había refugiado en la pequeña pieza de la casa y el visitante se sentó pensativo en el sillón cama verde. 

Leer más

Sismografía de las palabras de «Drive my car», de Ryüsuke Hamaguchi

por Miguel Muñoz Garnica

Eres muy bueno interactuando con otros actores. Aprende a hacerlo con el texto. La indicación se la da Yusuke (Hidetoshi Nishijima), el protagonista, a uno de los actores de la adaptación de «Tío Vania» que dirige, pero conlleva una pregunta que, en buena medida, es la misma que impulsa el cine de Hamaguchi. ¿Se puede interactuar con un texto? Más aun, ¿podemos entablar una relación íntima, personal, con la mera semántica de unas palabras fijadas sobre el papel? En la elipsis que cierra la primera parte de Drive My Car, Hamaguchi enuncia una respuesta positiva. Yusuke, roto por la muerte reciente de una esposa a la que adoraba, interpreta a Vania en una función. Como si le costara articular cada palabra, pronuncia su frase: «Porque la fidelidad de esa mujer es falsa desde el principio hasta el fin». La línea debería continuar según el texto de Chejov —«Le sobra retórica y carece de lógica. Engañar a un viejo marido al que no se puede soportar es inmoral, mientras que el esforzarse en ahogar dentro de sí la pobre juventud y el sentimiento vivo, no lo es»—, pero Yusuke se interrumpe y abandona la escena antes de tiempo. Como si no pudiera quitarse del cuerpo las palabras, las dichas y las que debía decir, queda paralizado e incapaz de volver al escenario. Y así, en la penumbra de los bastidores y sumido en un gesto de desesperación, nos lo deja el fundido a negro que introduce un salto de dos años, la elipsis más vasta del metraje.

Leer más

A 34 años: la trágica historia de Chet Baker, el trompetista cuya muerte es un misterio

por César Pradines

Se cumple un nuevo aniversario de la muerte de uno de los grandes trompetistas del jazz, Chet Baker, talentoso improvisador y cantante de un estilo único con una trágica historia de adicción a las drogas. Su muerte quedó rodeada de misterio: suicidio o accidente. Chet Baker fue encontrado en la madrugada del 13 de mayo de 1988, en la calle. Estaba en posición fetal, tenía la cabeza y parte de la cara destrozada y su postura indicaría que no murió inmediatamente. Vestía una camisa de manga corta y un pantalón a rayas y se habría caído del segundo piso del hotel Prins Hendrik, de Amsterdam, Holanda, donde ocupaba desde hacía tiempo la habitación C-20 y donde la policía encontró heroína y cocaína. Tenía 58 años.

Leer más

La crisis de valores de la psiquiatría mundial: Entrevista a Dainius Pūras

por Awais Aftab

[El doctor Dainius Pūras, psiquiatra lituano y defensor de los derechos humanos, fue relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud de 2014 a 2020. En esta entrevista de “Conversaciones en psiquiatría crítica”, en Psychiatric Times, plantea la necesidad de un cambio en el statu quo de la atención a la salud mental. Como defensor de los derechos humanos, el doctor Pūras lleva más de 30 años haciendo campaña para reformar las políticas y los servicios de salud pública para las personas con enfermedades mentales, discapacidades y otros grupos vulnerables. Antes de ser relator especial de la ONU, fue miembro del Comité de los Derechos del Niño de la ONU de 2007 a 2011. Ha actuado como experto independiente y consultor de numerosos gobiernos, ONG y organismos de la ONU en relación con la promoción de los derechos humanos en los servicios de salud mental y física. Sus informes a la ONU como relator especial han criticado la excesiva dependencia sistémica de los enfoques biomédicos y las prácticas coercitivas en la psiquiatría en todo el mundo, abogando por un énfasis muy necesario en los enfoques basados en la salud pública y los derechos humanos.]

Leer más

Maquiavelo: «Cómo huir de los aduladores»

No quiero pasar por alto un asunto importante, y es la falta en que con facilidad caen los príncipes si no son muy prudentes o no saben elegir bien. Me refiero a los aduladores, que abundan en todas las cortes. Porque los hombres se complacen tanto en sus propias obras, de tal modo se engañan, que no atinan a defenderse de aquella calamidad; y cuando quieren defenderse, se exponen al peligro de hacerse despreciables. Pues no hay otra manera de evitar la adulación que el hacer comprender a los hombres que no ofenden al decir la verdad; y resulta que, cuando todos pueden decir la verdad, faltan al respeto.

Leer más

«Cartas a un joven poeta»: La vida en las instrucciones de Rainer Maria Rilke

por Sergio Inestrosa

Pese a que se trata de un volumen de edición póstuma y el cual solo contiene una recopilación que hiciera un corresponsal del gran poeta europeo, a partir de las misivas que el ya famoso autor le enviara en su momento, esta obra es considerada una especie de testamento literario y existencial por parte del firmante de las «Elegías de Duino».

Leer más

Revolución, reacción y cultura de masas: a treinta años de la explosión del rock de los 90

por Javier Cabrera

Cuando se cumplen treinta años de la última gran explosión industrial y creativa del Rock, asistimos a una recuperación de la guitarra eléctrica y de los estilos musicales basados en ella. En este artículo, tratamos de analizar los cambios en la música popular en su interrelación con los cambios en la sociedad y en la lucha de clases.

En la última ceremonia de entrega de los premios Grammy, se dio una circunstancia que no pasó desapercibida para público y comentaristas: prácticamente todas las actuaciones en dicha gala incluían al menos una guitarra, acústica o eléctrica, en la formación. Éste puede parecer un hecho normal o anecdótico, pero la realidad es que forma parte de una tendencia general.

Leer más

«Las mejores mentes de mi generación»: la fuerza intelectual de los Beat

por Alfonso Matus

En este volumen Allen Ginsberg adquiere el estilo de un profesor ameno, dado a las divagaciones y anécdotas, con un gran sentido del humor y aportes no solo literarios, sino que también vitales, sobre la amabilidad y la experimentación de una comunidad de artistas difícil de repetir, sobre todo en contraposición al tedioso solipsismo postmoderno. En 1974 el lama tibetano Chögyam Trungpa fundó una universidad en Boulder, Colorado, y tuvo la inusual idea de convocar a poetas y artistas, como John Cage y Allen Ginsberg, para crear un instituto en el cual las tradiciones orientales y budistas se fusionaran con la vanguardia artística norteamericana.

Leer más

Carta de Einstein a Sigmund Freud

Desde Caputh (Potsdam), Albert Einstein escribió a Freud el 30 de julio de 1932, un año antes de que el nazismo tomase el poder en Alemania. La elección del corresponsal fue decisión suya, al igual que el motivo central de la correspondencia: arrojar luz sobre la manera de liberar a los seres humanos de la fatalidad de la guerra[1]. Freud contestó desde Viena apenas un mes más tarde, septiembre de 1932, señalando que cuando se enteró de que Einstein se proponía invitarle a un intercambio de ideas sobre un tema que le interesaba y que le parecía digno del interés de los demás, lo aceptó de muy buen grado, sin vacilación.

Leer más

Avistamiento de OVNIS en la Antártida: conversando con Abelardo Báez Cortés

por Guillermo Correa

Hace algunos días nuestro colega y compañero de universidad en los años setenta, Abelardo Báez Cortés, nos envió un link del programa “Así Somos” de La Red Televisión donde se trató “El incidente de la Isla Roberts” (1) evento acaecido en la Antártida chilena relacionado con el avistamiento de objetos voladores no identificados (OVNI) ocurrido a principios del año 1956, donde él tuvo una directa participación.

Leer más

Cuento de Juan García Brun: «Cine Cervantes»

Llovía y yo iba al cine. Era una película italiana protagonizada por Ornella Muti. Iba mojado y frío. En la película no pasaba gran cosa, ella trabajaba en una oficina de modas y el jefe la acosaba o bien era su amante. Antes de los 15 minutos hay una escena de sexo contra una ventana y un escritorio. En la sala de cine se percibían muy pocas personas, todos hombres solos, mayores en general, fumando y avivando los escasos momentos eróticos de la película. 

Leer más

El cine, entre la religión y el laicismo

por Pepe Gutiérrez-Álvarez

Si hay un lugar donde la guerra cultural entre la iglesia y el laicismo tuvo importancia desde el principio, fue el cine. La Iglesia era consciente de que los templos se vacían, que las salas de cine eran la competencia y, por lo tanto, hicieron todo lo posible por llevar los púlpitos a dichas salas, una conquista eclesial que todavía se impone como una tradición, sobre todo durante la Semana Santa.

Leer más

Dónde se equivoca el movimiento contra la psiquiatría sobre las enfermedades mentales

por Madeleine Ritts

La salud mental es evidentemente difícil de categorizar o definir. Después de más de dos siglos de estudio, apenas estamos cerca de conseguir explicaciones satisfactorias -científicas o de otro tipo- para las diversas formas de malestar y perturbación psíquica que pueden experimentar las personas.

La dificultad para comprender el sufrimiento psicológico se ve agravada por el hecho de que las adversidades sociales y personales -como la pobreza, la desigualdad, la precariedad económica y las experiencias de violencia o abuso- influyen significativamente en nuestra salud mental. Y, sin embargo, la experiencia de traumas semejantes afecta a los individuos y a su salud mental de manera diferente. ¿Por qué algunos supervivientes de la guerra desarrollan síntomas de estrés postraumático y otros no?

Leer más

Poema de Juan García Brun: «El hechizo»

El príncipe mueve las manos en círculos, en la oscuridad. No duerme, no se viste y grita dando lugar a la lluvia que antecede a la nieve. Estentóreas, las olas le responden sacudiendo los arrecifes y la que fue su nave se pierde entre la espuma, despedazada. Ni las estrellas ni la luna presencian ese naufragio final. Terco, al hablar pone las manos sobre los hombros y bajo sus nobles párpados se representa el abismo que oculta ese mar en que sus capitanes han entregado las almas. De rodillas ruega, suplica. Sabe que aún la tempestad le permite ser oído.

Leer más

«Melancolía y cultura»: Para entender las emociones de un mundo complejo

por Martín Parra Olave

Subtitulado «Las enfermedades del alma en la España del Siglo de Oro», este ensayo del investigador mexicano Roger Bartra, que cuenta con cerca de 300 páginas y el cual se encuentra dividido en tres extensos, pero muy interesantes capítulos, hace un recorrido antropológico por las ruinas de la «saudade» imperial hispana, con la esperanza de vislumbrar en aquellos espacios olvidados parte del malestar que hoy cruza nuestra sociedad.

Leer más

«El poder del perro»: La obra maestra de la genial Jane Campion

por Horacio Ramírez

Para una película ambientada en el noroeste norteamericano —Montana—, y filmada en Nueva Zelanda, en el valle de Ontago, y producida por Nueva Zelanda, Australia, Reino Unido y Canadá, podemos permitirnos el desliz de iniciar nuestro análisis en las arenas de Gizeh, en Egipto. Es sabido que la Gran Esfinge tiene tres períodos de construcción: el más antiguo —de datación incierta— que corresponde al cuerpo; le sigue la cabeza, que fue reducida en sus dimensiones para poder tallar la cara de un faraón —presuntamente, Kefrén— y la más reciente que son las garras como de león, construidas por los romanos.

Leer más

«Tetralogía científica»: ese clásico moderno llamado John Banville

por Eduardo Suárez

En este imprescindible volumen la editorial Alfaguara publica en un único libro cuatro novelas del escritor irlandés —un eterno candidato al Premio Nobel de Literatura— y las cuales permanecían descatalogadas y en la práctica inubicables en español: «Copérnico», «Kepler», «La carta de Newton» y «Mefisto».

La editorial Alfaguara ha reunido, en un solo volumen, cuatro novelas del escritor irlandés John Banville (Wexford, 1945) que han permanecido descatalogadas hasta ahora. Banville, de quien dijo el crítico George Steiner que es: «el escritor en lengua inglesa más inteligente, el estilista más elegante…», publicó, entre 1976 y 1986, una serie de textos donde los científicos se erigen en protagonistas.

Leer más

Miguel Hernández: «Cuatro cartas»

Estas cartas del gran poeta alicantino fueron dirigidas a Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca y Pablo Neruda. En abril de 1939, tras la caída de Madrid, Hernández intentó huir a través de la frontera con Portugal, pero fue detenido en Rosal de la Frontera (Huelva). Allí permaneció en prisión hasta el 17 de septiembre de 1939. Cinco días antes escribió a su esposa, Josefina Manresa, la cuarta carta que reproducimos. Su suerte no duró mucho. Cuando regresó a Orihuela para reunirse con su familia, la policía franquista lo detuvo nuevamente. En enero de 1940, fue condenado a muerte; en junio de 1940, la sentencia fue conmutada por una pena de treinta años. Tras pasar por cárceles de Madrid, Palencia, Ocaña y finalmente Alicante, falleció de tuberculosis el 28 de marzo de 1942. A los 31 años.

Leer más

«Blues de la gran ciudad»: La musical Turín de Cesare Pavese

por Amanda Chang Pagés

La casa impresora chilena e independiente NoteBook Poiesis, en su Colección GreenNote, ofrece una versión bilingüe en italiano y castellano de este libro fundamental en la bibliografía del autor peninsular, gracias a una edición a cargo del escritor y académico nacional Luis Cruz-Villalobos.

A la edad de 21 años, el escritor piamontés Cesare Pavese (1908 – 1950) agrupó una serie de poemas con el título Blues della grande città (Blues de la gran ciudad), la última raccolta unitaria pensada antes de la publicación de Lavorare stanca (Trabajar cansa), su poemario más célebre y el que fuera lanzado recién en 1936.

Leer más

Ir al contenido