por Gustavo Burgos
La discusión acerca de si Chile se encuentra o no en una «recesión técnica» tiene algo de grotesco. Las últimas Cuentas Nacionales muestran una economía que perdió dinamismo y completó un primer semestre contractivo en términos interanuales; pero buena parte del debate público se ha concentrado en determinar si la evolución desestacionalizada satisface o no la convención de dos trimestres consecutivos de caída. Así, mientras algunos economistas sostienen que Chile atravesó efectivamente una recesión durante el primer semestre, otros responden que la variación nula del segundo trimestre respecto del primero impediría técnicamente emplear esa denominación.