por Marcelo Ramal
El PTS ha sumado a su elenco un nuevo encargado de provocaciones. Luca Bonfante dejó por un momento a las asambleas universitarias con el propósito de denostar a Altamira y a Política Obrera. Sin quererlo, nos ha hecho un favor, pues demostró que la única crítica consistente, seria y desarrollada al alevoso seguidismo del PTS al peronismo ha provenido de nuestras filas. Veamos: el texto de Bonfante critica al aparato del PO y a Izquierda Socialista, a quienes reprocha “presentar a Bregman como una suerte de peronista encubierta”. Notablemente, Bonfante no puede acompañar esta “acusación” con una sola cita que refiera a textos del PO oficial o IS que desarrollen esta cuestión. Bonfante, por lo tanto, sólo se refiere a dimes, diretes o intrigas, a las que responde con el método del intrigante. “Necesitado”, sin embargo, de “evidencias” que fundamenten esa acusación, Bonfante debe recurrir al único lugar donde puede encontrar un desarrollo político acerca del sometimiento del PTS y del FITU al nacionalismo burgués. Ese lugar es Política Obrera y son las notas de Altamira. A sabiendas de que para un dirigente del actual aparato del PO no hay mayor sombra que la de aludir a los fundadores de su malversado partido, Bonfante nos mete en la conversación.