por Edmundo Moure
Esta novela, de la que escribo hoy, fue publicada hace ciento cinco años, por primera vez. Su autor recibió el Premio Nacional de Literatura, en 1942, inaugurando esta premiación que siempre suscita controversia entre nosotros, aunque en aquella ocasión la unanimidad ratificó al maestro. Sí, se trata de Augusto D’ Halmar (Augusto Jorge Goeminne Thomson, 1880 – 1950), narrador chileno, perteneciente al célebre Grupo de los Diez y a la Colonia Tolstoyana, aquella utopía de los discípulos espirituales chilenos del gran León Tolstoi, en la que participaron el mismo D’ Halmar, Fernando Santiván (1886 – 1973), y el pintor Julio Ortíz de Zárate (1885 – 1946) entre los años 1904 y 1905, a quienes debemos considerar como fundadores.