por Rafael Peterson
Santiago, septiembre de 1810. Las campanas de la Catedral repican celebrando el primer aniversario de la Junta de Gobierno que marcó el inicio del proceso independentista. Pero entre los criollos que se congregan en la Plaza de Armas, un personaje observa con particular interés los acontecimientos: Joel Roberts Poinsett, un estadounidense de 31 años que llegó a Chile como “agente especial” del presidente James Madison, convirtiéndose en el primer protestante preeminente en pisar suelo chileno.