por Jose Martín
A medida que el año llega a su fin, el fracaso total de la tan publicitada ‘contraofensiva ucraniana’ ha abierto un coro de recriminaciones mutuas dentro de Ucrania y entre Kiev y sus amos títeres imperialistas. La financiación de la guerra a distancia contra Rusia se está agotando en Washington, Bruselas y Berlín, por lo que el imperialismo occidental está empujando ahora a Zelensky a un curso de acción al que se resiste, ya que supone su muerte política (y tal vez física): conversaciones de paz con Putin. Este es el mismo curso de acción que sabotearon anteriormente, cuando influidos por su propia propaganda, predijeron que la guerra podría incluso llevar a un cambio del régimen de Moscú. La situación es ahora incluso más favorable para Putin que cuando Boris Johnson fue enviado a Kiev para ahogar los diálogos de paz hace 20 meses.