Argentina: preparar la huelga general para derrotar el plan antiobrero de Milei y sus aliados patronales

de Partido de la Causa Obrera

A pocos días de haber asumido, demostrando que lo del shock va en serio, Milei se despachó con un DNU que contiene unos 300 artículos, cuyo eje es desregular la actividad económica, es decir, darle más “libertad” a los empresarios y entregarles en bandeja algunos negocios a los grandes capitalistas que apoyaron su campaña electoral. Abrir al capital extranjero la explotación de los recursos naturales y posibilitarle la compra de tierras sin límite, y otros negocios como el de las telecomunicaciones, profundizando la penetración y el saqueo imperialista.

Y por otra parte hay una ofensiva general contra las condiciones laborales, salariales y el derecho de huelga y organización de la clase trabajadora. El DNU prácticamente liquida el derecho de huelga para los trabajadores de la salud y docentes y otras actividades declaradas “esenciales”, y limita la posibilidad de huelga a un 50% de los trabajadores de un sinnúmero de actividades consideradas “trascendentales”.

Si dejamos pasar esto retrocedemos 100 años de luchas y conquistas.
Ante esta situación, la burocracia sindical –que también se ve afectada en su manejo de las obras sociales-, ha convocado a una movilización, pero ni siquiera tiene ya definida la fecha de un paro.
La razón es fácil de entender: La movilización se dirige a Tribunales para interponer un amparo legal contra el DNU, esperando que el poder judicial lo haga caer.

Esta posibilidad, si bien no se puede descartar, es altamente improbable, ya que el DNU tiene el apoyo de lo más pesado de la burguesía y el imperialismo. Hasta ahora la Corte Suprema no se ha pronunciado. Pero mientras tanto, el decreto tendría vigencia (a partir del 29/12) y operaría para los trabajadores como un “hecho consumado”.

La CGT sabe esto y por eso pone “otro huevo” en la canasta del Congreso. Varios dirigentes políticos, entre ellos el nuevo presidente de la UCR, Martín Lousteau, dijeron que sería mejor que ese paquete de decretos fuera en forma de leyes al Parlamento. Agregó que él está de acuerdo con muchas de las cuestiones planteadas en el DNU, pero que deben ser aprobadas por vía parlamentaria para que tengan legitimidad y otorguen seguridad jurídica (obviamente se refiere a los puntos que benefician a los capitalistas). También Macri dio su total apoyo al DNU y Larreta dice más o menos lo mismo que Lousteau, mientras siguen ingresando políticos de su línea interna al gobierno. El peronismo es probable que divida sus votos según sus intereses provinciales, y el kirchnerismo no tendrá ningún problema en posar de opositor, cuando los votos a favor de la política del gobierno están asegurados. En todo caso ahí habrá una negociación.

Está claro entonces que es lo que puede salir del Congreso. Allí diputados y senadores responden a los mismos capitalistas que están detrás del DNU del gobierno: la AEA, UIA, Sociedad Rural, la banca nacional y extranjera, y el capital financiero internacional, tanto el estatal representado en el FMI, como el privado por Black Rock y otros grupos de inversión.

Y además y particularmente los que le pusieron algunas fichas a Milei, como Eurnekian, Elsztain, Paolo Roca, Galperín y Elon Musk.

Por lo tanto, el camino por el que nos lleva la burocracia sindical de la CGT y CTA’s es una vía muerta para los trabajadores, aunque ellos pretenderán negociar ahí sus intereses prebendarios.
Es que los mismos patrones que apoyan el plan de Milei y a los cuales responden los diputados y senadores, son también los que les “dan de comer” a los burócratas sindicales.

Por eso no podemos confiar en ellos ni solamente esperar de brazos cruzados lo que hagan o ir mansamente en sus columnas avalando su política que es impotente para voltear al DNU.
No podemos descartar la unidad de acción con algún sector de la burocracia sindical si plantearan alguna acción que circunstancialmente ayude a desarrollar la lucha. Pero lo fundamental es que los trabajadores necesitamos organizarnos de manera independiente de las patronales y la burocracia sindical, hacer asambleas, coordinar con trabajadores de otras empresas, escuelas, hospitales. El objetivo debe ser preparar la huelga general, como hicieron las coordinadoras obreras regionales de base en el año ‘75 cuando el peronismo en el gobierno quiso imponer el Plan Rodrigo. Solo con la huelga general convocada por tiempo indeterminado podremos frenar esta feroz ofensiva contra los trabajadores.

                                                                                                                                                   *PCO, 26/12/23*
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