por El Be
El retorno de Perón abrió una crisis política espectacular a partir de la victoria de Cámpora-Solano Lima el 11 de marzo de 1973. El retorno fue instrumentado desde 1971, por el conjunto del régimen político del momento, para desviar políticamente el ascenso independiente del movimiento obrero iniciado con el Cordobazo. Fue encabezado por el general Lanusse, el nuevo presidente de la dictadura, así como por la UCR, el PJ, el PI, así como por el Partido Comunista, todos los cuales formarían La Hora de los Pueblos. Esa crisis desató una serie de golpes de estado, como el desplazamiento de Cámpora por Lastiri -un hombre de López Rega-, y el derrocamiento del gobernador de la provincia de Buenos Aires, por parte de Victorio Calabró, un burócrata metalúrgico del lopezreguismo. La victoria electoral de Perón-Perón, en septiembre siguiente, otorgó la sucesión presidencial a Isabelita, el alfil número uno del conocido como “brujo”. Ninguna corriente política del momento advirtió en este cambio ‘democrático’ una modificación del régimen político por medio de autogolpes. Una fuerte derechización política en la cúpula gobernante culminó con el derrocamiento de Obregón Cano-Atilio López, en Córdoba, en febrero siguiente, mediante un golpe de una camarilla de cincuenta policías de la provincia, encabezada por el jefe Navarro e impulsada por el mismo Perón. Para no contrariar a Perón, las centrales sindicales cordobesas, que habían convocado al Cordobazo cinco años antes, no respondieron a este otro golpe de estado, que Política Obrera denominó un Anticordobazo.
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