por Valeria Menéndez
Que un sujeto como Quiroz cuyo historial político está conformado prioritariamente por su responsabilidad en gravísimos delitos financieros de colusión de alto impacto público, sea entrevistado de esta forma, revela que estamos en presencia de una operación política de alta envergadura. En efecto, no deja de ser significativo que, apenas doce días después de que el Congreso aprobara el núcleo de la denominada megarreforma económica del Gobierno de José Antonio Kast, El País dedique un extenso perfil al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Pero más revelador todavía es aquello sobre lo que el periódico español, emblema progresista y socialdemócrata como pocos medios en el mundo, decide interrogarlo. No son principalmente la rebaja de impuestos a las grandes empresas, los recortes fiscales, el encarecimiento de los combustibles ni las consecuencias sociales del programa económico que dirige. El asunto es su literatura, sus lecturas, su infancia porteña, sus padres de izquierda, sus crisis personales y, finalmente, su corazón.