por Andrés Figueroa Cornejo
Masivas fueron las protestas contra la cumbre iberoamericana de extrema derecha llamada Foro de Madrid, que tuvo su primera jornada este 3 de septiembre en Santiago de Chile, escenografiada en Casa Piedra, exclusivo centro de eventos de la élite local.
Mientras uno de los selectos invitados de la región, el presidente de Argentina, Javier Milei, señaló teatralmente que “Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años” tras el derrocamiento “del comunista Allende”, y que la derecha “debe organizarse” frente a la eventualidad de estallidos sociales y “unir fuerzas” para enfrentar el “cáncer de la izquierda”; en la Plaza de la Dignidad, miles de estudiantes secundarios y universitarios se desplazaron por la Alameda, vértebra central del país andino, hacia La Moneda. Cuadras antes de llegar a su destino, los jóvenes fueron reprimidos por un numeroso despliegue de carros blindados de las Fuerzas Especiales de Carabineros. No sólo recibieron la embestida de las maquinarias lanzaaguas y gases lacrimógenos, sino que al menos 25 de ellos fueron detenidos y dos resultaron heridos por agentes uniformados.