por Alejandro Valenzuela Torres
La muerte del filósofo alemán Jürgen Habermas ha provocado una avalancha de elogios que lo presentan como uno de los grandes pensadores democráticos de nuestro tiempo. Durante décadas fue el intelectual público más influyente de Alemania y una referencia central de la teoría política europea. Su nombre quedó asociado a una idea que ha tenido enorme éxito en la filosofía política contemporánea: que las sociedades modernas pueden legitimarse mediante el “diálogo racional” entre ciudadanos libres e iguales. Sin embargo, detrás de esa imagen de filósofo del consenso aparece una trayectoria intelectual mucho más problemática, especialmente cuando se examina desde una perspectiva marxista y se la sitúa en el contexto histórico del capitalismo en su fase imperialista.