por Ben Curry
Dos crisis interrelacionadas están destrozando las entrañas del régimen ucraniano. Por un lado, el frente se está desmoronando. La situación en el campo de batalla se deteriora día a día, si no hora a hora. Por otro lado, un enorme escándalo de corrupción amenaza con engullir a Zelensky y a todo su régimen. Kiev y las capitales occidentales están cayendo en pánico.
Empecemos por la crisis militar. En última instancia, es la situación en el frente la que está impulsando todo lo demás.
El 3 de noviembre, Zelensky hizo una afirmación muy notable. Según él, las fuerzas ucranianas estaban ocupadas acabando con un pequeño número de tropas rusas en las ciudades de Kupiansk y Pokrovsk. Afirmó que sólo había 60 en Kupiansk y menos de 300 en Pokrovsk.