de Marabunta
Milei ganó las elecciones y prolongó, al menos por ahora, el financiamiento estadounidense que sostiene su mandato. Pero el Gobierno nacional no escapa por arte de magia de las contradicciones económicas. Buscará sumar espalda institucional con acuerdos políticos. Los va a necesitar para que avancen las reformas estructurales que pide el empresariado para su beneficio. Si avanzan, será a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora, activa y jubilada. El Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad (FITU), por su parte, se mantiene como una referencia de resistencia. La movilización y la organización de nuestra clase son las herramientas que tenemos para torcer el rumbo que Milei y los sectores de poder nos quieren imponer. Compartimos algunas primeras reflexiones sobre las elecciones legislativas nacionales de 2025.