El limonero lánguido suspende
una pálida rama polvorienta
sobre el encanto de la fuente limpia,
y allá en el fondo sueñan
los frutos de oro…
Antonio Machado
Poema de Antonio Machado: «Otro clima»
¡Oh cámaras del tiempo y galerías
del alma, tan desnudas!
dijo el poeta. De los claros días
pasan las sombras mudas.
Poema de Antonio Machado: «España en paz»
En mi rincón moruno, mientras repiquetea
el agua de la siembra bendita en los cristales,
yo pienso en la lejana Europa que pelea,
el fiero Norte, envuelto en lluvias otoñales.
Antonio Machado, «Estos días azules y este sol de la infancia”
por María Torres
«Y cuando llegue el día del último viaje, y esté al partir la nave que nunca ha de tornar, me encontraréis a bordo ligero de equipaje, casi desnudo, como los hijos de la mar»
Era la medianoche del 22 de enero de 1939 cuando Antonio Machado se vistió con su mejor traje: azul marino, limpio y bien planchado. En su mano, un maletín repleto de papeles y documentos, los más valiosos para él. Esperó al coche que habría de recogerle junto con su familia para llevarle al exilio desde Barcelona. Compartió caminos, carreteras secundarias, ciudades y pueblos abarrotados de los que como él, huían de los bombardeos y la barbarie franquista.