Muere Marc Geoffroy, incansable animador del movimiento marxista

por Rafael Kríes

Entristece saber de la muerte de Marc Geoffroy, incansable animador del movimiento marxista internacionalista. Fue un tipo excepcional, cuya vida estuvo signada desde su nacimiento por acontecimientos politicos. Por venir de una familia judía sus padres lo entregaron, durante las postrimerías de la persecusión nazi en los años 40 en Europa, a unos amigos para su supervivencia.

Vivió y creció escondido en las casas de los grandes intelectuales de la izquierda que sobrevivieron y allí aprendió cosas importantes tan sólo escuchándolos.


Era un genio matemático y un gran lector, una personalidad abierta y curiosa, un hombre dulce y tolerante. Lo conocí en 1974 en Venezuela al yo llegar al exilio y hacer ambos un postgrado en Planificación en el CENDES de la UCV. Un hombre culto y conocedor de la historia de la izquierda marxista mundial, muchos de cuyos dirigentes conocía en forma personal y directa. Un amigo cariñoso del que la distancia fïsica entre Europa y América no permitió un ultimo encuentro, excepto por el envío de papeles sobre la Crisis mundial en desarrollo.


Fue hijo de uno de los más importante dirigentes del movimiento consejista, heredero de Otto Ruhle, Karl Korsh, y el gran astrónomo Anton Pannekoek. Marc Geoffroy me regaló el libro “La sociedad del Espectáculo” al conocernos, asi como los ensayos de Robert Kurz y del grupo Crisis, de Alemania, no conocidos en Amèrica Latina.

Opuesto ferozmente al stalinismo, discrepó del leninismo que impregnó a la izquierda de los años 60 y 70, años en que lo conocí.
Su compañera Gisella Richter fue dirigente del movimiento Juvenil de la Alemania Federal de esos años, lucha gigantesca signada y castrada por el atentado , por servicios secretos, contra Rudy Dutschke su màs brillante dirigente.

Ambos fueron contrarios a las Brigadas Rojas organizadas por sectores ultra alemanes, pensando que en la renovación que producirïa la Alemania unida se generaría tambièn un nuevo marxismo que recogiera a Marcuse y a Foucault. Marc fue un genio matemático, con ayuda del cual me atreví en esa época a escribir un ensayo de Econometrïa sobre Programación Dinámica, cuando recièn aparecía el internet y las computadoras personales.

Desarrolló la investigación sobre neurología a nuevos niveles relacionando a nivel mundial, las investigaciones en ese sector.
Su muerte nos sorprende , como siempre en las conversaciones sobre la forma de valor en el Capitalismo agónico y las nuevas posibilidades que abren las computadoras cuànticas.

De él se diràn leyendas, yo sólo diré que encarnaba la de un hombre capaz de ir contra la corriente, para defender el legado de Marx y de tantos otros de la Corriente Consejista o Internacionalista. Legítimo continuador de la Escuela de Frankfurt, de la època en que èsta tuvo entre sus ponentes a Einstein, Grossman, Adorno o Habermas.

Un gran amigo, un gran pensador e intelectual revolucionario, tan sólo un hombre que la vida me permitió conocer en el sendero.
Adios, querido Marc, nos queda tu recuerdo aunque tu cuerpo estè hoy disperso nuevamente entre los quanta y átomos de este universo…

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