Argentina: ¡Cuántas tareas, oh clase obrera argentina, se divisan en alta mar!

por Cata Flexer y Maxi Laplagne

Un sector de la cúpula militar argentina filtró durante el mismo día de votación la orden entre los soldados de no votar. La burguesía asiste cada día más asustada a todos los eventos políticos, teme más a la reacción popular que a la peste. La marea amarilla que anunciaba Clarín no ha sido tal y el macrismo no puede despegarse como opción de poder para encarar la crisis social que ha dejado la administración económica y sanitaria del COVID 19. Vidal se quedará con las ganas de presidir la cámara de diputados porque no le dieron los votos.

Los exportadores con números rojos requieren de una devaluación urgente para aumentar la tasa de beneficio de sus arcas en dólares, lo cual generaría un aumento inusitado de los materiales de importación para la industria y la cosecha. Son contradicciones insuperables. El acuerdo con el FMI al que llaman los Fernández no soluciona la crisis histórica que agita las aguas del Río de la Plata. Los gobernantes y sus partidos están en retirada. La jefa ausente en el bunker de la derrota. Metáfora total: el honorable Senado ahora carece de quorum propio, las rencillas para llegar a algún tipo de acuerdo dispararán corruptelas de todo tipo, es un régimen delarruísta con veinte años más de vaciamiento nacional y agotamiento de los recursos políticos.

Luchas de todo color recorren América Latina. En Argentina, aún lo hacen de forma prematura… los casos más emblemáticos como los obreros del puerto del Paraná o los trabajadores de la salud de Neuquén han acabado en victorias aguerridas. Detrás del voto abultado a la izquierda se esconde un proceso de transición silencioso pero firme, no necesariamente “un salto del peronismo a la izquierda”, simplemente una nueva dinámica de lo político en la Argentina mediante un nuevo sujeto histórico en construcción. Que la delimitación política con los que apoyaron a Macri a terminar su mandato aún no haya penetrado entre las grandes masas posee un matiz dialéctico, pues aún perdura en el Frente de Izquierda el fuego inicial de su conformación. Los bomberos del Estado no pueden apagar ellos mismos las llamas de la rebelión popular. Felicitaciones al votante del FIT-U, batallaremos para que su consciencia se transforme en socialista, soviética y revolucionaria. El ingreso a los Concejos Deliberantes pondrá a prueba a toda una camada de legisladores que deberán batallar con los exorbitantes recursos de los intendentes para no ser cooptados. Mismo caso en Jujuy. Los seguiremos con atención.

El inflador de los medios para con Milei encontró sus límites. Argentina no es los Estados Unidos y los inventos trumpistas deberán pasar primero por encima de eventos históricos propios de países que adoptaron su fisonomía actual, por un lado, mediante la MacDonalización de la industria, el mercado, la salud y la educación pero, por otro, justamente en la lucha contra la economía chatarra. Son fascistas con temor a asumirse como tal, movimientos ficticios creados por los medios y tasadores de Bitcoins. Si Trump tuvo caja para endulzar y hasta ganarse por momentos a las grandes centrales obreras, Espert habla de vaciar un Estado ya quebrado y entregar recursos que ya se encargó de entregar el peronismo desde los ’90 hasta acá. Empezaron atacando a la casta pero acabaron pidiendo un frente con Macri… acabarán cogobernando con el PJ y suscribiendo TODXS JUNTXS el acuerdo con el FMI.

Mañana mismo la crisis pegará un cimbronazo. Los ojos del mundo, no de casualidad, están puestos en CUBA. El gobierno de los Fernández convoca a un acuerdo con el FMI el mismo día que Biden convoca movilizaciones golpistas en la Habana apoyadas en la miseria social que ha gestado la burocratización sin retorno del régimen dolarizado de Díaz Canel. En nuestro país chocan fuerzas sociales de todo tipo, sobre todo se acerca Diciembre con un balance más que positivo de las listas opositoras en los sindicatos apenas unos años después de las jornadas de diciembre, mientras se agitan en los diarios la eliminación de las indemnizaciones, se anuncian despidos, devaluaciones y, por supuesto, el avance mundial de la variante Delta que Kicillof, Larreta y el presidente han dado por acabada ¡Cuántas tareas, oh clase obrera argentina, se divisan en alta mar!

(Tomado de 1917)

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