Por un Congreso de Trabajadores de cara a la crisis capitalista

por Víctor Salvador y Álvaro Jiménez

Como ya se ha desarrollado con mayor profundidad en otros artículos, la propagación del coronavirus ha acelerado de manera estrepitosa la crisis capitalista a nivel mundial, convirtiéndose el desempleo, el hambre, los contagiados y los muertos por el virus en los  principales flagelos contra los que lucha y se organiza hoy nuestra clase. Así, en este último tiempo, hemos sido testigo de cómo los trabajadores han salido a responder a la crisis y a la política criminal del gobierno con protestas contra el hambre, ollas populares, la rearticulación de las asambleas populares y la lucha en los sindicatos. 

El desarrollo de estas luchas ha ido planteando a un pequeño sector del sindicalismo clasista y la izquierda de ir perfilando la realización de un Congreso de Trabajadores, de ocupados y desocupados, que pueda ir unificando, detrás de un programa socialista y revolucionario, al conjunto de la clase trabajadora y su lucha. Un programa que plantee solución a las necesidades más apremiantes de la clase: el desempleo, el hambre y la propagación del coronavirus, empalmando concretamente, para su real solución, las luchas actuales de los trabajadores con la rebelión abierta el 18 de octubre, el Fuera Piñera, la Asamblea Constituyente y el Gobierno de los Trabajadores. Que ponga en primer orden la lucha por una cuarentena total, sin descuentos ni despidos, como la única manera de garantizar el sustento, el empleo y la salud de los trabajadores en tiempos de cuarentena. Medida que implica la paralización de las labores no esenciales, la prohibición de despidos, el pago integro de salarios y la elaboración de protocolos de salud en los centros de trabajo, que por bien social, no puedan detener su funcionamiento. Además de esto, se debe establecer la lucha contra medidas los despidos que los empresarios ya han implementado, exigiendo el reintegro de todos los trabajadores despedidos, y el pago de un seguro de cesantía a los desempleados igual a la canasta familiar. Para reforzar también la lucha contra la propagación  del virus se debe expropiar el sistema de salud privado bajo control de los trabajadores, como también, todas aquellas empresas que se declaren insolventes y que no puedan garantizar sueldo y empleo.     

Un congreso para las bases de los trabajadores

Una característica fundamental que debe tener nuestro congreso es que debe ser un congreso para las bases de la clase trabajadora, sobre todo de aquellas que ya se encuentran movilizadas. No nos sirve organizar solamente a los dirigentes, y menos aún, establecer “nuevas” agrupaciones de izquierda que no avanzan más que en su puro agrupamiento. Debemos impulsar el congreso como el método a través del cual las masas que entraron en actividad el 18 de octubre, y que hoy nuevamente se abren a ella, puedan esta vez darse un programa claro, una organización y un plan de lucha para enfrentar la crisis y las políticas del gobierno y la centroizquierda.

Dado su carácter unitario, debemos impulsar el congreso en todos los lugares donde se encuentren estas bases, o hayan posibilidades para constituirlas. En los centros de trabajo, poblaciones, sindicatos, ollas comunes y asambleas populares. Siempre atendiendo a sus respectivas particularidades. 

En el plano sindical se vuelve urgente que los sectores clasistas impulsen el desarrollo de agrupamientos con independencia de clase al interior de los sindicatos, centros de trabajo y sectores económicos en los que se encuentren, asumiendo la tarea de caracterizar los impactos de la crisis en la rama, establecer sus reivindicaciones mínimas y organizar la lucha contra la burocracia y la patronal para conseguirlas. Integrando, a su vez, a estos agrupamientos en la construcción del congreso. 

En una perspectiva similar, también se vuelve fundamental impulsar cuanto antes la formación de un agrupamiento clasista para el trabajo en las poblaciones, que pueda agitar el programa y el congreso al interior de las ollas y asambleas populares que hoy se esparcen a la crisis y el hambre por las poblaciones. 

Solo con una herramienta como el congreso de bases, el Congreso de Trabajadores, como clase trabajadora, podremos enfrentar de manera mucho más efectiva el nuevo escenario de luchas abiertas que la crisis económica, sanitaria y política preparan.  

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