por El Porteño
De la rebelión popular a la sublevación imaginada. Antecedentes de la Historia Política y Militar del Partido Comunista de Chile y del FPMR (1973-1990), de Luis Rojas Núñez, es una obra imprescindible para cualquiera que pretenda abordar con seriedad la cuestión militar en la historia reciente de Chile y, sobre todo, para quienes buscan extraer lecciones políticas vivas para el presente. Lejos del tono apologético o del relato memorialista despolitizado, el libro asume desde el inicio que el problema central no es solo narrar “lo ocurrido”, sino comprender por qué un proyecto político-militar de masas, con niveles inéditos de organización y combatividad popular, no logró imponerse frente a la dictadura, mientras sí lo hizo la salida pactada que aseguró la continuidad del orden neoliberal.
El mérito principal del texto radica en colocar en el centro el elemento militar como problema político, no como simple derivación técnica o desviación “extremista”. Rojas reconstruye con detalle la Política de Rebelión Popular de Masas del Partido Comunista, el surgimiento y desarrollo del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, y la compleja arquitectura orgánica que intentó articular lucha de masas, autodefensa popular y acción armada selectiva. La exposición muestra con claridad que no se trató de una aventura voluntarista ni de un injerto ajeno a la tradición comunista chilena, sino de un giro estratégico nacido de la derrota histórica de 1973, de la experiencia de la represión sistemática y de la constatación práctica de que la dictadura no caería por vías institucionales.
Uno de los aportes más valiosos del libro es su examen crítico de las contradicciones internas del proyecto: la separación entre dirección política y dirección militar, la tensión entre la construcción de poder popular territorial y la expectativa de un quiebre en las Fuerzas Armadas, la coexistencia conflictiva entre el trabajo militar de masas y una fuerza armada especializada como el FPMR. Rojas no idealiza la experiencia; por el contrario, muestra cómo la ausencia de una concepción insurreccional coherente, asumida por toda la dirección política, fue socavando desde dentro las posibilidades abiertas en los años de mayor ascenso, particularmente entre 1985 y 1986 De-la-Rebelion-Popular-a-la-sub….
En este sentido, el libro resulta especialmente relevante hoy, cuando amplios sectores de la izquierda chilena han optado por borrar deliberadamente esta experiencia o reducirla a un “error histórico”. Rojas demuestra que el problema no fue haber planteado la cuestión armada, sino no haber logrado subordinarla orgánicamente a una estrategia revolucionaria de poder, capaz de unificar al conjunto de la clase trabajadora y los sectores oprimidos en una perspectiva de ruptura con el Estado burgués. La derrota del proyecto popular no invalida la necesidad de discutir la insurrección; por el contrario, la vuelve una tarea teórica y política ineludible.
Leído desde el presente, De la rebelión popular a la sublevación imaginada dialoga de manera directa con las experiencias recientes de lucha en Chile, en particular con el ciclo abierto en octubre de 2019. Allí reaparecieron, de forma espontánea y fragmentaria, prácticas de autodefensa popular, control territorial, enfrentamiento directo con las fuerzas represivas y una radical impugnación del orden existente. Tal como sugiere el recorrido histórico que propone Rojas, esas explosiones de combatividad, si no se articulan en un proyecto político consciente, tienden a ser neutralizadas, desviadas o derrotadas.
La principal enseñanza que deja este libro es que la clase trabajadora no puede eludir indefinidamente el problema del poder ni el de los medios para conquistarlo. Debatir la experiencia del FPMR y de la política militar del PC no es un ejercicio de nostalgia, sino una condición para pensar una política insurreccional contemporánea, capaz de apoyarse en todas las experiencias acumuladas —victorias parciales, errores y derrotas— y de superar definitivamente la ilusión de que la dominación capitalista puede ser desmontada sin confrontación abierta con el aparato coercitivo del Estado. En ese sentido, el texto de Rojas Núñez no solo reconstruye una historia silenciada: interpela directamente a las tareas estratégicas que la clase trabajadora tiene por delante.
