por Mauricio Becerra
Lo que al principio era una sospecha, se confirmó con la divulgación de una guía editorial de la BBC que prohibía terminantemente a sus periodistas usar el vocablo ‘secuestro’ para informar sobre el rapto del presidente venezolano, Nicolás Maduro. En las semanas previas actos de piratería que tensionan el futuro del comercio marítimo mundial fueron descritos como ‘incautaciones’. ¿Por qué los periodistas de gran parte de la prensa persisten en usar verbos incorrectos?
Como pocos acontecimientos internacionales apenas un verbo es capaz de evidenciar la forma en que encuadran la información los grandes conglomerados mediáticos. Ocurrió con el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro, cuando desde las primeras horas del 3 de enero de 2026, los titulares de los medios masivos destacaban la ‘captura’ o del gobernante latinoamericano.
El verbo capturar, según la Academia Real de la Lengua Española (RAE), equivale a “apresar o hacer prisionero a alguien, especialmente a un delincuente”.
Se captura a un fugitivo, se captura a una presa.
La madrugada del 3 de enero un grupo de soldados armados y encapuchados descendieron desde helicópteros para asaltar la residencia del mandatario venezolano. En las horas previas, las comunicaciones en Caracas fueron bloqueadas por un agente externo y la aviación norteamericana había bombardeado las defensas aéreas del país. Al momento de irrumpir en la morada presidencial, los asaltantes asesinaron a toda la escolta y raptaron a Nicolás Maduro para llevárselo a Estados Unidos.
Fue un secuestro televisado que rompió aún más la ya vulnerada legislación internacional.
Según la misma RAE, el secuestro es “retener indebidamente a una persona para exigir dinero por su rescate, o para otros fines”.
También se puede decir que fue un rapto o una retención, pero lo que menos fue una captura.
¿Qué verbos usaron las agencias informativas europeas y los canales de televisión chilenos?
Minuto a minuto: Así fue la cronología de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela
(Chilevisión, 3/1/2026)
Todo lo que se sabe de la captura de Nicolás Maduro y la operación militar de EEUU en Venezuela
(Teletrece, 3/1/2026)
«Trasladado fuera del país»: Trump confirma ataque a Venezuela y captura de Nicolás Maduro Moros (TVN, 3/1/2026)
Trump tras detención de Maduro: gobernará Venezuela hasta una transición “segura y adecuada”
(El Mostrador, 3/1/2026)
“Como un programa de televisión”: El monitoreo de Trump a la operación que capturó a Nicolás Maduro (El Mostrador, 3/1/2026)
Perfil: Maduro, el heredero improbable del chavismo, “capturado” tras 12 años en el poder
(France24, 3/1/2026)
«Es muy llamativo el silencio de las autoridades»: Así despertó Caracas a un día después de la captura de Nicolás Maduro (TVN, 4/1/2026)
EE.UU. detiene a Maduro en una operación militar en Caracas y Trump dice que su país «gobernará» Venezuela hasta que haya una transición (BBC español, 4/1/2026).
Maduro llega a tribunal para comparecer tras su captura
(Deutsche Welle 5/1/2026)
Captura de Maduro «no es suficiente», dice opositor González
(Deutsche Welle, 4/1/2026)
LA DIRECTRIZ INTERNA DE LA BBC
Utilizar un verbo que sugiere una situación de fuga reproducido por los departamentos de prensa de los grandes medios que construyen la realidad pareciera dar cuenta de un consenso implícito en el tratamiento de la información sobre Venezuela. Y el consenso parece provenir desde arriba, desde los editores y propietarios de dichas agencias noticiosas.
El uso la palabra ‘captura’ sólo anuncia un encuadramiento desfavorable al gobierno venezolano en la descripción posterior de los hechos.
Lo que era una sospecha en esas primeras horas, se mostró evidente durante la tarde de ese sábado, cuando el periodista británico Owen Jones publicó en redes sociales detalles de un memorándum enviado ese mismo 3 de enero por el editor en jefe de la BBC, ordenando que para noticiar sobre el rapto del presidente venezolano se prohibía terminantemente usar el término de ‘secuestrado’ (kidnapped).
“A los periodistas de la BBC se les ha prohibido describir al líder venezolano secuestrado como si hubiera sido secuestrado. El editor de noticias de la BBC ha enviado esto a los periodistas de la BBC”- denunció Jones, autor del libro ‘Chavs: la demonización de la clase obrera’ (2011) (1).
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La dirección del medio público inglés determinó que se debían usar los conceptos captured (capturado) o seized (apresado).
La BBC ha sido fuertemente cuestionado por su cobertura pro-israelí en el genocidio perpetrado en Gaza. Un informe filtrado en diciembre de 2024 daba cuenta que el editor de la BBC en Israel, Raffi Berg, tiene control casi total sobre la cobertura en línea de la cadena británica sobre la guerra de Israel en Gaza, afanándose en adaptar las noticias para resaltar la parte israelí y minimizar las reivindicaciones palestinas (2). Un mes antes, una carta firmada por más de cien periodistas de la propia cadena estatal británica publicada en Independent acusaban a la BBC de parcialidad sistemática, énfasis en la perspectiva israelí, infravaloración de las víctimas palestinas y negarse a reflejar la asimetría del conflicto (3).
Si para describir las acciones del ejército israelí jamás se debía usar conceptos como genocidio, barbarie o masacre, ante el rapto de un mandatario se prohibió usar la palabra secuestro.
Siete días antes, fuerzas aeronavales norteamericanas se habían apropiado de un buque petrolero frente a las costas de Venezuela en un acto de piratería que se prolongaría con el pillaje de otros dos cargueros más en las semanas siguientes y un barco ruso en el Atlántico.
“Fuerzas de EE.UU. interceptan y confiscan un buque petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela”- fue el titular de la noticia en BBC español (4).
La expoliación del barco fue descrita por la BBC como una ‘incautación’.
LIMPIEZA SEMÁNTICA PARA FABRICAR LEGITIMIDAD
Alan MacLeod, integrante del Glasgow University Media Group y autor de ‘Bad News from Venezuela’ (2018), observó que “a pesar de que el propio presidente Trump declaró que ‘secuestro’ era un término apropiado para lo sucedido, los medios corporativos de todo el mundo se han abstenido de usar la palabra obvia para lo ocurrido, prefiriendo usar ‘captura’ o ‘incautación’. Estos términos redefinen el incidente y ponen en duda su ilegalidad, contribuyendo a generar consenso público para una grave violación del derecho internacional (5)
Para Rodrigo Romaneli, de Diario Red, se trata de “una limpieza semántica que no busca precisión, sino fabricar una legitimidad implícita para las acciones estadounidenses. Esta filtración no es un error de cálculo, sino una ventana abierta al funcionamiento de una maquinaria que utiliza el lenguaje como un campo de batalla geopolítico” (6).
Consultado por El Porteño, Jean Flores Quintana, politólogo y analista de la coyuntura política y geopolítica latinoamericana, comenta que existe una abismal diferencia en usar los conceptos captura o secuestro, “porque no es una cuestión de sinónimos, sino de jurisdicción y legitimidad. Cuando los medios titulan ‘captura o ‘prisión’, están validando implícitamente que Estados Unidos posee una autoridad judicial planetaria, convirtiendo al gobierno norteamericano en el ‘Juez Supremo’ de la Tierra y a sus marines en la policía global. La palabra ‘captura’ sugiere un acto de justicia, un procedimiento legal contra un delincuente”.
“En cambio, al llamarlo secuestro -continua Flores Quintana- estamos describiendo el hecho desde el Derecho Internacional Público: una fuerza extranjera entra ilegalmente en territorio soberano y sustrae por la fuerza a un Jefe de Estado en funciones que goza de inmunidad diplomática. Decir ‘secuestro’ es denunciar un acto de piratería y terrorismo de Estado; decir ‘captura’ es firmar la carta de adhesión al colonialismo jurídico de Washington”.
“El lenguaje aquí no describe la realidad, define de qué lado de la trinchera estás”- sentencia el analista.
DEL RÉGIMEN A LA NARCODICTADURA
Aceptar que un presidente sea secuestrado bajo la premisa que es un fugitivo sólo fue posible con un trabajo previo que pavimentó esa narrativa, un trabajo ideológico que se viene realizando durante décadas con el objetivo de horadar y deslegitimar al gobierno venezolano. Si en un comienzo se le llamaba el ‘régimen de Maduro’, a partir de 2018 se comenzó a caracterizar dicha administración como una ‘dictadura’ y, en los últimos años, se imprimió al relato el sufijo de ‘narco’. Así en el imaginario público, movilizado por los grandes medios masivos, se creó el relato de una ‘narcodictadura’, construyéndose incluso un oscuro cartel de drogas en las sombras que operaría bajo el ‘régimen chavista’.
Tras ser secuestrado, el mandatario venezolano se limitó a decir ante la Corte Federal de New York: “Soy inocente. Sigo siendo el presidente de mi país y fui secuestrado. Soy un hombre decente”.
Su compañera, Cilia Flores, también rechazó todos los cargos imputados.
La fiscal general, Pamela Bondi, sostuvo ese día que “Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos”.
Así, como lee, el Cartel de los Soles desapareció de la condena porque no había modo de sustentar su existencia y Estados Unidos se da la potestad de secuestrar, retener y enjuiciar al gobernante de un país latinoamericano con el argumento de que posee ametralladoras y artefactos destructivos, conspirando además para ello.
La violencia de la operación y violación del derecho internacional tiene su revés en una endeble acusación, mucho menos verosímil que el incidente del golfo de Tonkín en 1964, las armas de destrucción masiva de Irak o los ataques con armas químicas por parte de ‘las huestes’ de Al Ásad en Siria.
Medios norteamericanos al noticiar sobre el juicio político contra el mandatario venezolano dicen que es “por conspiración narcoterrorista y otros cargos”(7).
No pocos analistas destacan que la prepotencia militar norteamericana esconde por detrás una ausencia absoluta de estrategia. Tras el secuestro de Nicolás Maduro, la cúpula chavista que controla Venezuela quedó intacta y no hubo asonada civil alguna que pudiera gatillar un ‘cambio de régimen’. Tal vez el guión diseñado por la administración trumpista acabe en un final inesperado. Se comenta que el presidente norteamericano no estaba muy contento con las primeras apariciones de Maduro secuestrado. Sonriente, altivo y saludando a los policías que lo retenían su imagen se distancia bastante del papel de villano asignado en el reparto.
El periodista y director de Opera Mundi, Breno Altman, infiere que “la agresión imperialista está convirtiendo a Nicolás Maduro en un héroe. Prisionero de guerra, su orgullo cautiva a millones. En lugar del villano que retrata la prensa occidental, lo que vemos es un gigante que enfrenta a los enemigos del mundo con valentía, incluso en las peores condiciones”.
Para el próximo 17 de marzo está prevista la próxima sesión del juicio contra Nicolás Maduro. La defensa la asumió el abogado Barry Pollack, quien representó a Julian Assange, apresado durante años por divulgar información a través de WikiLeaks. Habrá alta expectación en la prensa internacional por los pormenores del caso. La acusación es evidentemente endeble y da cuenta más bien de la desatención del Ejecutivo norteamericano por las formas jurídicas y el predominio de la fuerza militar en su actuar. Por mientras, en las salas de prensa de los grandes medios se afanan en dar sustentos a un proceso que cualquier analista honesto sabe que está viciado. Los enfoques y sesgos que se preparan serán un rico material de análisis sobre los encuadres mediáticos. Por el momento nos han dejado un fecundo caso en que se pueden detectar el reduccionismo de los enfoques y la manipulación en apenas un verbo. Habrá mucho material para cosechar.
NOTAS:
(1) https://x.com/owenjonesjourno/status/2008166331552514466
(2) Owen Jones. The BBC’s Civil War Over Gaza. Drop Site News. 19 de diciembre de 2024.
https://www.dropsitenews.com/p/bbc-civil-war-gaza-israel-biased-coverage
(3) Letters to the editor: Broadcaster bias is failing to hold Israel to account. Independent UK, 1 de noviembre de 2024.
https://www.dropsitenews.com/p/bbc-civil-war-gaza-israel-biased-coverage
(4) Atahualpa Amerise: Fuerzas de EE.UU. interceptan y confiscan un buque petrolero sancionado frente a las costas de Venezuela. BBC News Mundo, 10 diciembre 2025.
https://www.bbc.com/mundo/articles/c14vp73mk16o
(5) Alan MacLeod: From Noriega to Maduro: the long us history of kidnapping foreign leaders. https://www.mintpressnews.com/us-kidnapping-foreign-leaders-history/290630/
(6) Rodrigo Romaneli: La BBC prohíbe a sus periodistas que digan que Maduro ha sido «secuestrado» y les insta a decir «capturado» o «aprehendido». Diario Red, 8 de enero de 2026
(7) Benjamin Weiser; Jonah E. Bromwich: Un abogado que Maduro no contrató es expulsado de su caso. New York Times español, 13 de enero de 2026
https://www.nytimes.com/es/2026/01/13/espanol/estados-unidos/abogado-maduro-bruce-fein.html
