Jorge Sharp: mucho ruido y pocas cajas

por Miguel Arriagada

Desde el altisonante anuncio municipal sobre la repartición de cajas de Tresmontes y Geropolis poco se ha sabido de estas. Consultamos a distintas organizaciones territoriales y lo que nos encontramos es mucho ruido y pocas nueces.

El día 14 mayo, el alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, anunciaba por redes sociales que las familias porteñas estarían recibiendo cajas de alimentación que ayudarían a palear el hambre desatada a raíz de la pandemia. 

Estas cajas de alimentación tal como lo anuncian las redes sociales del alcalde corresponden a una donación de la empresa Tresmontes-Lucchetti y Geropolis UV quienes en cogestión con la alcaldía porteña abrirían paso a la repartición de víveres y libros para los adultos mayores del Gran Valparaíso.

Al unísono las redes sociales no tardaron en alabar la gestión del municipio, que en contraposición al gobierno de Piñera otorgaba cajas con mayores víveres que las gestionadas por el gobierno central, siendo bautizadas en las redes como las cajas que otorgaban dignidad. 

Sin embargo, escazas son las informaciones que se tienen al respecto, quedando la duda respecto a, ¿cómo es que se reparten estas cajas? y ¿cuáles son los criterios para su repartición?

Desde la dirección de comunicaciones de la municipalidad se señaló que las cajas serian repartidas directamente por el municipio según los criterios de la ficha social o a favor de quienes estuviesen inscritos en el municipio, todo bajo los criterios de la dirección de desarrollo social del municipio. Es decir la centralización de la ayuda en la municipalidad, bajo los criterios que disponga el municipio.

Mientras tanto, el rimbombante anuncio de la alcaldía porteña hacía eco en las poblaciones de la ciudad despertando la añoranza de los vecinos ante la posibilidad de recibir las tan anheladas cajas de la dignidad. Esta sensación se volcó hacia los dirigentes barriales, clubes de adulto mayor y demás organizaciones territoriales quienes han estado en primera línea de combate contra la miseria que ha asolado las poblaciones.

Los rumores no tardaron en correr, aumentando la ansiedad en la población. Básicamente, en estos se señalaba a los clubes de adultos mayores como los que estaban canalizando la ayuda, sin embargo esto no ha sido así para la mayoría de los cerros del puerto, la Señora Violeta Martínez de Cerro Polanco, miembro del Centro de Madres del Sector, nos señaló tajantemente que ellos no han sido contactados por el municipio para la recepción o canalización de ayuda alguna.

Por otro lado, hemos podido enterarnos que algunos clubes de adultos mayores si recibieron las cajas de Tresmontes, surge entonces la pregunta ¿por qué algunos clubes de adultos mayores si y otros no? La respuesta estaría en los datos que maneja al respecto el municipio y los datos que provendrían de ciertos clubes de adultos de mayores, cuestión poco clara cuando es todo el puerto que atraviesa a duras penas esta crisis y cuando han sido pocas las organizaciones que han sabido de estas ayudas.

Ante la poca claridad y la expectativa generada por el municipio sumada a la necesidad apremiante de la población, nos enteramos que dirigentes del cerro Placeres gestionaron directamente cajas de alimentación con la empresa Tresmontes pudiendo beneficiar a vecinos del sector.    

También hemos logrado obtener información de que las cajas fueron repartidas entre algunas juntas de vecinos, es aquí donde se pierden aún más los criterios de repartición, siendo que las cajas tenían por objeto a los adultos mayores, nuevamente azuza la duda, ¿por qué en algunos lugares y otros no?

La mayoría de las organizaciones barriales no han siquiera visto las cajas anunciadas de manera tan rimbombante por el municipio. Así nos confirmó Isaac Altermann, presidente de la Unión Comunal de Juntas de Vecinos de Valparaíso, señalando que la gran mayoría de las juntas vecinos no tiene información respecto a las cajas. 

Las realidades territoriales son dinámicas, más aun con la coyuntura de la pandemia, no entendemos porque el municipio centraliza la ayuda en ciertos lugares, en lugar de apoyarse en la totalidad de las organizaciones territoriales que han estado combatiendo el hambre y conocen a fondo la realidad del sector. Hablamos de conocer la realidad del barrio, no a través de una ficha social o municipal, sino por las vivencias y carencias de nuestros vecinos y no una foto de un momento determinado, como sería la ficha social.

Entendemos que los recursos no alcanzan para todo el puerto, pero ante anuncios tan rimbombantes y tan altas expectativas generadas se deben también esperar certezas y responsabilidad por parte de las autoridades, no hacer pirotecnia política del momento. Apoyarse en la sociedad civil para cubrir las necesidades de todos los territorios de Valparaíso, parece ser lo razonable, así podemos entender las necesidades de los barrios, de nuestra gente, sino la cosa termina siendo mucho ruido y pocas nueces.

*Al finalizar la nota nos enteramos que el gobierno central seguirá la misma lógica de centralización de la ayuda, a través de la intendencia. 

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