de Marabunta
Milei ganó las elecciones y prolongó, al menos por ahora, el financiamiento estadounidense que sostiene su mandato. Pero el Gobierno nacional no escapa por arte de magia de las contradicciones económicas. Buscará sumar espalda institucional con acuerdos políticos. Los va a necesitar para que avancen las reformas estructurales que pide el empresariado para su beneficio. Si avanzan, será a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora, activa y jubilada. El Frente de Izquierda y de Trabajadores – Unidad (FITU), por su parte, se mantiene como una referencia de resistencia. La movilización y la organización de nuestra clase son las herramientas que tenemos para torcer el rumbo que Milei y los sectores de poder nos quieren imponer. Compartimos algunas primeras reflexiones sobre las elecciones legislativas nacionales de 2025.
Con el diario del lunes
El gobierno de Milei consiguió un triunfo importante. Desde allí buscará rearmarse políticamente, buscando la fuerza necesaria para encarar un paquete de reformas y el presupuesto 2026. La propuesta política de La Libertad Avanza y el “salvataje” económico-financiero, de Trump pudieron operar como chantaje a la sociedad en general: “La libertad avanza, o Argentina retrocede”.
Llegamos al 26 de octubre tras dos años de un proceso de resistencia extendido pero débil, que no ha logrado convocar a sectores mayoritarios de la población. Con ese trasfondo, posiblemente el temor a una profundización de la inestabilidad económica llevó a una importante parte del electorado a apoyar la gestión de gobierno que buscó mostrarse como el garante de cierta estabilidad. Pero las valoraciones sobre los motivos de la votación pueden ser muchas y seguramente todas con algo de verdad. El electorado está entre la precarización, el hartazgo del peronismo y la derechización. También el triunfo de Milei responde a la falta de alternativas políticas frente a gobiernos que uno tras otro, fueron profundizando la pobreza, la desigualdad, la precariedad, el saqueo, el ajuste y la destrucción de nuestros cuerpos y territorios.
Sin embargo, el problema que enfrenta el gobierno (y todo el pueblo trabajadxr), es que las condiciones de inestabilidad económica que obligaron a la intervención de EEUU continúan. No están hoy los dólares para el pago de la ilegal y odiosa deuda externa en enero, ni los vencimientos que se vienen en la futura “década hipotecada” hasta 2035. Buscar divisas para pagar sin cuestionar es la hoja de ruta de cualquier plan económico de estos gobiernos burgueses. Extractivismo, nuevo endeudamiento, devaluaciones, empobrecimiento de les trabajadores… esas son las cartas que se juegan sobre la mesa.
Los gobernadores de Provincias Unidas fueron los grandes derrotados de la jornada. Buena parte del electorado prefirió votar el original nacional que las malas fotocopias distritales. Eso facilita la posibilidad de que sea el Gobierno nacional el que retome la iniciativa con ciertos acuerdos con los gobernadores, que quedaron muy golpeados.
Los bajos números del peronismo no indican que le haya ido mal. Sino el resultado de su propio accionar. Sin haber conformado una oposición frontal contra el gobierno y sentado a la espera del 2027, proponiendo una campaña de perfil bajo y con casi nulas propuestas, resultaba poco convincente esperar otra cosa. Su crisis es muy profunda. Algunos sectores no esperaron ni 24 horas y se lanzaron a continuar la interna, cfk bailando de alegría por la derrota en provincia.Asi la interna se profundiza. Y algunos seguramente acompañaran las políticas gubernamentales. Esperamos poder coincidir en las luchas por venir con los espacios que se desmarquen del inmovilismo y se dispongan a ser parte de una resistencia más decidida.
Los números del FITU en Ciudad de Buenos Aires, cuya principal candidata era Myriam Bregman, habilitan cierto entusiasmo. Pero en el resto de los distritos los resultados fueron más o menos similares a los de otras elecciones. Aunque lejos de las primeras fuerzas, el FITU con casi 15 años de vida se consolida como una alternativa. Creemos que es momento de trascender ciertas coordenadas y ser más audaces. Avanzar con una propuesta más concreta del país en el que queremos vivir.
Fuimos parte de las listas de esta fuerza como parte de Vientos del Pueblo, el frente político que integramos junto a otras organizaciones hermanas. Fue una experiencia novedosa para nuestra fuerza, donde aportamos nuestra manera de ver la realidad y de construir en los territorios. Esperamos ahora poder impulsar una mejor coordinación entre las fuerzas de izquierda,desde la lucha de masas, que logre protagonizar las disputas del pueblo trabajador. También es nuestro objetivo poder instalar más ampliamente cómo es la sociedad eco-socialista y feminista que queremos, y qué pasos proponemos dar hacia ese objetivo.
El ausentismo electoral se mantuvo relativamente alto (67,85% fue a votar) en relación a elecciones equivalentes (por ejemplo, la de 2021, 71%). La mejora del presentismo en relación a las elecciones provinciales previas favoreció claramente a La Libertad Avanza. Tomando nota de su importancia, lo entendemos como un indicador de resignación, apatía y desafección, hoy más cercano a las ideas del gobierno que a canalizar una fuerza positiva activa, desde ese rechazo al sistema electoral. Esto no quiere decir que no haya reservorios de malestar que puedan activarse en otros contextos.
El ciclo que se abre y nuestra tareas
La victoria gubernamental no asegura por sí misma la gobernabilidad, ni mucho menos, la profundización de sus planes (la sanción de reformas impositiva, laboral, previsional y judiciales). El Gobierno buscará acelerar su política de privatización, reformas estructurales, desregulación y represión. Quieren ir a fondo con la reforma laboral, reforma tributaria, reforma previsional, la mercantilización educativa, y el presupuesto 2026. Para eso Milei tratará de construir alguna forma de coalición con gobernadores que le permita obtener las leyes que pretende. Ya se lo había pedido el FMI, y se lo repitió Trump.
La victoria de Milei no es un cheque en blanco. La sociedad está pulseando. Basta recordar cómo en 2017 la victoria de Macri envalentonó su gobierno y que dos meses después se chocó con la resistencia a la reforma previsional, momento en que empezó la debacle de esa experiencia liberal.
Sin ser exitistas, es crucial difundir que somos muchos y muchas más quienes no votamos a este gobierno, al que sólo apoyó menos de 30% del padrón. Es fundamental no desesperarse, ser pacientes, firmes y perseverantes. El voluntarismo falto de realismo nos frustra más que lo que construye.
Seguramente habrá sectores de la clase que hoy no se referencian en la izquierda que estarán dispuestos a no dejarse arrastrar por el inmovilismo. La resistencia será mucho más amplia y coordinaremos con quienes estén dispuestos a hacerlo, abriendo espacios también para aquellas personas que quieran salir del inmovilismo de sus direcciones.
Por eso nos resulta crucial que el FITU pueda constituirse como una referencia de luchas y resistencias más amplias de lo que es hoy. Por eso convocamos a poner en pie una mesa de trabajo más estable, desde donde poder articular los espacios necesarios para convocar a todos los sectores en lucha (especialmente sindicales).
Somos conscientes que tenemos que construir puentes de diálogo y participación de todos esos sectores de laburantes precarizados a quienes las reformas por venir quizás no les afecten directamente. Necesitamos pensar en conjunto cuáles son las alternativas para la vivienda, salud, educación, y tiempo libre y vejez. Cual es el futuro que vamos a construir si no cambiamos las cosas de raíz. Para eso construimos la agenda del pueblo trabajador, una articulación de espacios en lucha que busca promover propuestas alternativas desde el poder popular.
Es fundamental ser parte de las defensas de los bienes comunes y en contra de la reacción conservadora y patriarcal.
Para todo eso es necesaria la confluencia en la calle de todas las fuerzas, colectivos, personas que estén dispuestas a enfrentar las políticas de saqueo y precarización que propone este gobierno. Necesitamos ser miles quienes rechacemos el accionar gubernamental, salgamos de esta encerrona y empecemos a construir un mundo que valga la pena. Desde Marabunta en esa andamos y esperamos encontrarnos.
El Gobierno gana aire, nos toca redoblar la unidad y la coordinación para resistir
Milei ganó las elecciones pero no escapa de las contradicciones económicas. Buscará acuerdos políticos para que avancen las reformas estructurales a costa de las condiciones de vida de la clase trabajadora.
La movilización y la organización de nuestra clase son las herramientas que tenemos para torcer el rumbo que Milei y los sectores de poder nos quieren imponer.
Necesitamos ser miles rechazando el accionar gubernamental, salgamos de esta encerrona y empecemos a construir un mundo que valga la pena.
Hay espacios para hacerlo: organizate con tu centro de estudiantes, tu sindicato, tu barrio, donde sea! Acercate a Marabunta, te esperamos para pensar y construir juntos una perspectiva ecosocialista y transfeminista.
