1985: cuando la Concertación veía en Gustavo Leigh una salida democrática frente a Pinochet

Encontramos en los archivos de Rizenverg Producciones el video de un foro político que tuvo lugar en diciembre de 1985. En el mismo debaten sobre la situación política destacadas figuras de la entonces oposición «democrática» Ricardo Lagos, Sergio Bitar, Alejandro Foxley, Agustín Figueroa y Jamie Celedón como moderador. Por la Derecha dos figuras muy relevantes Ricardo Claro, un empresario organizador del Golpe del 73 y financista de la DINA y un joven Andrés Allamand, a la fecha de 28 años que concurre cono la joven promesa de la Derecha «dialogante».

El invitado central es el el General (r) Gustavo Leigh, el responsable material del bombardeo sobre La Moneda el 11 de septiembre de 1973 quien en su primera conferencia de prensa prometió «extirpar el cáncer marxista», mientras las FFAA bombardeaban los Cordones Industriales y las poblaciones obreras, levantaban campos de concentración y tortura, se fusilaba gente en las calles y sus cuerpos se arrojaban en basurales y en Santiago, en las lodosas aguas del Mapocho.

Leigh, una señera figura del terror golpista fue defenestrado por Pinochet en razón de rivalidades de poder que poco tenían que ver con ideales políticos y mucho se relacionaban con el modelo de Dictadura a aplicar. Se trataba del resultado de una divergencia entre dos gorilas al servicio de la contrarrevolución burguesa e imperialista.

Interesa este foro-entrevista por varias razones. La primera por el contexto: a diciembre de 1985 la Dictadura estaba políticamente agotada luego de tres años de movilizaciones populares en las que ni el mayor terror habían sido capaces de doblegar la voluntad de lucha de los trabajadores y el pueblo. El 83 con las Jornadas Nacionales de protesta conducidas por el Comando Nacional de Trabajadores que encabezara Rodolfo Seguel, la instalación del Gabinete del diálogo que liderara Sergio Onofre Jarpa y sus 18.000 soldados a la calle en agosto de ese año. El 84 con la creciente influencia de la izquierda agrupada en el MDP (PC, PS Almeyda, MIR) que desembocó en el Paro Nacional deel 30 de octubre de ese año, un Paro total de alcance nacional y convocado únicamente por la izquierda. Este Paro, que el PC resistió hacer indefinido abrió espacio para que Pinochet pasara a la contraofensiva, declarara Estado de Sitio y sembrara el terror en marzo del 85 con los horrorosos crímenes de los degollados comunistas Parada, Guerrero y Nattino, y la ejecución de los hermanos Vergara Toledo y de Paulina Aguirre del MIR.

De esta forma, la oposición burguesa inició acercamientos con la Dictadura para dar cuerpo a una transición que preservara lo escencial del régimen pinochetista, sin Pinochet. Resulta muy educativo corroborar en este debate cómo especialmente el PS Briones (Lagos-Bitar) tiene la iniciativa de emplazar a Leigh para que se haga cargo de la situación. Tras este planteamiento Foxley y Figueroa hacen meramente de comparsa. El centro de la discusión es buscar un acuerdo «contra la violencia» que es como se moteja a la movilización popular. Claro y Allamand se ven a la ofensiva imponiendo condiciones sobre la base de la necesidad de desplazar pacíficamente a Pinochet.

Este es el contexto en el que se dibuja la alternativa de que Leigh probablemente encabezara una salida de Pinochet dentro del contexto de un hipotético gobierno militar de transición. Lo que se observa en este debate es un ensayo del proceso de transición que finalmente se impusiera de la mano de Juan Pablo II en 1987. El resto es historia.

Invitamos a estudiar este debate por cuanto ayuda a comprender a qué se refieren las fuerzas del régimen cuando hablan de democracia, violencia y DDHH. Resulta muy interesante observar cómo en todo el proceso de lucha antidictatorial nunca la contradicción fue democracia-dictadura, sino que fue esencialmente un conflicto de clase: de un lado los explotados, del otro los explotadores.