¡Todos como un solo puño a golpear a Piñera!

de Fuerza de Unidad y Lucha

Este fin de semana, en un hecho que lo refleja en toda su amplitud moral y política, Piñera cual ladrón que espera la confianza que da el reposo de su víctima, pretende retomar la iniciativa y se decide enviar al tribunal constitucional, el proyecto del 2° retiro de las AFP impulsado por los parlamentarios.

La burguesía ve como su peor pesadilla se está haciendo realidad: que Piñera asuma completamente su rol de  “desestabilizador” de la situación política nacional. Transformándolo en un peligro inminente para todo el sistema, sobre todo en esta inestable coyuntura política, porque sabe que los efectos los puede pagar caro, no sólo el ejecutivo sino que también la burguesía.

Las masas por su parte, estupefactas, no logran entender que la estén provocando día a día, mientras duda en asumir que su real tarea es sacar a Piñera del gobierno.

 Ante este escenario, cabe preguntarse lo siguiente: ¿Por qué, otra vez, gran parte de la burguesía y Piñera van por carriles distintos?

Porque simplemente sus intereses son comunes pero sus tácticas están contrapuestas. Los une la necesidad de detener el avance del proceso democratizador (revolución democrática), pero los separa la forma que debe implementarse; mientras que gran parte de la burguesía insiste en que sus instrumentos políticos pueden imponer la reacción democrática a las masas movilizadas, canalizándolas hacia la vía electoral. En tanto que Piñera y su gobierno, ante el impresentable baleó de niños por parte de su política represiva; de un nuevo desfalco en carabineros; de la renuncia de Rozas; del paro de los funcionarios de los consultorios, que de hoy (lunes) es indefinido; de la denuncias de que tiene intereses directos en el negocio de la AFP Habitat, entre otras, intenta mover el eje político. De este modo, Larroulet, Chadwick y Piñera, recurren una muy vieja táctica, el ataque ciego, sin tomar en cuenta mucho lo que puede suceder. Lo que habla mucho de su ceguera política crónica que no ve más salida que una manipulación audaz del escenario. 

Gran parte de la burguesía que ya temblaba por cualquier iniciativa, ahora se inquieta por el rol desestabilizados que está jugando Piñera ya que se pueden terminar cumpliendo sus predicciones, a saber, ser el catalizador de la activación de la movilización de masas, en un posible estallido de ira 2.0. 

¿Por qué Piñera lo hace?

Ante un escenario donde el gobierno, ya se identifica directamente con él y en que todas las denuncias lo involucran personalmente, no existiendo un Chadwick, un Blumel o un Pérez, que detengan las críticas y que terminen inmolándose para salvarlo, hoy con Delgado, como Ministro del Interior, que a lo sumo le sirve como portavoz y portero de La Moneda, su profunda debilidad lo ha expuesto a la inoperancia absoluta. 

Incluso, con el baleó de los niños en Talcahuano, Delgado tuvo que salir repitiendo la necedad que había dicho su jefe, demostrando  con ello que tanto Piñera como todo el espectro político lo reconocen  como un secretario privado más que un ministro del interior. 

Sin embargo, esto tiene un problema gigante para Piñera, ya que durante todo este año de crisis nunca quedó sin escudo y hoy se enfrenta a una exposición política que todos no dudan en apostar que tendrá que pagar muy caro. 

Por eso, el tridente ejecutivo (Piñera, Larroulet y Chadwick), tiene que redirigir las denuncias que se le hacían a Piñera hacia el ámbito del debate político institucional donde los partidos le podían prestar cierta colaboración. De esta manera, durante toda la semana pasada tanteó el escenario político, provocando al pueblo, al ingresar al parlamento el proyecto gubernamental del 2° retiro de las AFP, con muchas restricciones, y al no tener una fuerte oposición en las calles, creyó que había acertado al dividir las fuerzas ya que evitaba que los grandes sueldos pudieran sacar su dinero. 

Pero, fundamentalmente, este auto convencimiento nace del “esfuerzo” por ganarse a la pequeña burguesía forzando por todos los medios la “apertura” económica del país, abriendo los negocios, balnearios e incluso el país a vuelos extranjeros. Confiando que con esta maniobra sanitaria irresponsable puede evitar: el gasto fiscal en cajas de alimentos; en ingreso mínimo emergencia, en ayuda social, etc., pero fundamental atraer a este sector para un eventual apoyo, pero olvida que este sector fue al mismo que engañó con préstamos bajos y restrictivos, promovió el consumo en los supermercados cerrando los pequeños negocios, etc., lo cual no es fácil olvidar, las políticas clasistas y represivas. 

De esta forma se amalgaman las contradicciones de Piñera como presidente y Piñera el empresario. Es decir, está usando el ejecutivo directamente para protegerse de las denuncias de fraude económico, al triangular las inversiones de empresas ligadas a su “fidecomiso ciego”.

Es esta dualidad la que la burguesía ve como profundamente desestabilizadora, ya que mientras sus partidos políticos desde la UDI al FA, e incluso el PC, negociaban como tener mejor representación en la Convención Constituyente, ahora tienen que girar su  mirada hacia las masas, atemorizados de que puedan pasar por encima de ellos, al igual que el 18 de octubre 2019. 

Estos fuertes intentos de empujar la reacción democrática, dejando a las masas fuera de las decisiones, han ido avanzando a espaldas de ellas, lenta pero de forma pacífica, hasta cuando Piñera da un giro en defensa de sus intereses particulares y desestabiliza la situación.

¿Qué hacemos?

Ante esta verdadera declaración de guerra de Piñera al pueblo trabajador se tiene que responder con toda la convicción y la fuerza de las masas en la calle.

Desde un contundente twitter hasta la participación en la barricada más combativa, pasando por las manifestaciones, paros y marchas, tiene que ser el espectro en la cual la clase trabajadora se haga presente hasta derrotar este avance reaccionario.

No es sólo el retiro del dinero que pertenece a los trabajadores, que ya hemos analizado en Fuerza de Unidad y Lucha N°8, que hoy sufren la cesantía y la incertidumbre de un presente agobiador y un futuro obscuro, sino que la posibilidad de sobrevivencia familiar, el pago de arriendos, de gastos comunes, de la luz, agua y electricidad, de matrículas, etc., todos y cada uno de ellos, que angustia a la familia mes a mes. Que estrangula el estomago comiendo arroz con huevo o fideos con salchichas toda la semana o destruye los zapatos caminando cuadras en búsqueda de un empleo, es esta la diferencia real entre disponer de dinero para el mes o no. Es decir, tener la posibilidad del retiro o no, par quién está cesante.

Por eso que la actitud de Piñera es tan clasista e insensible. La burguesía no entregará nada, sólo con la lucha la clase trabajadora obtiene la recompensa digna de un pueblo luchador.   

La organización de las masas debe activarse de forma inmediata, si no es por interés propio, la mayoría tenemos cerca a un pariente o a un amigo que necesita imperiosamente estos fondos, para activar su negocio, cancelar su arriendo, deudas atrasadas o para sobrevivir. Ninguno de ellos, recibió ni recibirá ayuda del gobierno, por lo cual necesita que nos levantemos como un sólo puño en contra de un gobierno insensible y represivo; bajo una sola consigna;

¡FUERA PIÑERA!

Coordinemos en los lugares de trabajo, en las poblaciones, centros culturales, feministas, animalistas, ecologistas, estudiantiles, etc., la respuesta popular.  Levantemos la voz en la calle. Organicemos marchas y protestas. A presionar a la CUT y Mesa Social para la huelga general.Esa Huelga General, debe sacar de una vez a Piñera. Para ello, todos somos necesarios y golpearemos como un sólo puño. 

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