por Vilma Álvarez
El domingo 06 de octubre se inicio una huelga de los más de 45 mil trabajadores portuarios en EEUU, la huelga más importante de los últimos 50 años, la huelga duro 3 días. El petitorio de los trabajadores estibadores constaba de dos puntos: 1 el aumento de sus sueldos de un 77%; 2 La no implementación de la tecnologización en los puertos.
El 77 % de aumento consistía en recuperar lo perdido durante la pandemia y la inflación acumulada hasta hoy. Así mismo, impedir la aplicación de tecnología que reemplaza la mano de obra. Los argumentos eran sólidos, las multimillonarias utilidades que la empresa había obtenido, incluso durante la pandemia, justificaban el petitorio y la huelga indefinida, como así, los trabajadores habían acordado.
Tres días duró la huelga, logrando un de 62 % del petitorio, que era de 77 %. Se logró un acuerdo a medias, solo un punto de los dos del petitorio, básicamente debido a las presiones del mismo Biden, informes señalan que habría participado directamente en las negociaciones con la empresa y los trabajadores, a semanas de las elecciones no podían aparecer públicamente el y su Partido reprimiendo a los trabajadores en huelga.
El sindicato ILA (sindicato de estibadores, no ha aparecido públicamente apoyando a algún candidato del bipartidismo. Sin embargo estos poderosos sindicatos deberían llevar su propio candidato a la presidencia. La huelga fue desconvocada por la directiva del sindicato, sin que los 47 mil trabajadores fueran parte de esa decisión, no se consultó y entonces, se perdió una gran oportunidad para ir por los dos puntos.
La lección uno, es que se debe tener un plan b en caso de que los dirigentes fallen en llevar hacia adelante los objetivos trazados, entonces hay que reemplazarlos y para esto, se debe de haber creado con anterioridad a salir a la huelga, un equipo de delegados por lugar de trabajo que se encargue de reemplazar y revocar a aquellos dirigentes que no cumplieron con los objetivos. Si el acuerdo es llevar a cabo una lucha y la mayoría está de acuerdo, entonces corresponde la revocabilidad de aquellos que faltaron al acuerdo. Desconvocar la huelga y la firmar un acuerdo a espaldas de los trabajadores, es grave, debido a que ahora la empresa podría comenzar rápidamente la implementación de tecnología y a despedir a trabajadores, con el fin de desmoralizar el movimiento.
La gran lección dos para los trabajadores del mundo y chilenos es que los 47 mil trabajadores portuarios norteamericanos, desafiaron al sistema capitalista, a los monopolios, señalando que no queremos que se nos reemplace por tecnología, queremos mantener nuestros puestos de trabajo y es lo que corresponde a las organizaciones sindicales, velar por mantener y mejorar los puestos de trabajo, si la tecnología va a mejorar la condiciones laborales, perfecto, ejemplo reducción de la jornada laboral sin desmedro de los sueldos.
Los trabajadores Portuarios norteamericanos, denunciaron al actual sistema económico, señalando que, el único beneficiado con la tecnologizacion es el patrón el capitalista, incrementando sus ganancias a costa de lanzar a la pobreza y precariedad a millones de trabajadores y sus familias en el mundo entero. Los trabajadores Portuarios de los Estados Unidos nos han demostrado, que es posible dar la lucha pero necesitamos la unidad y una mejor organización para controlar y administrar la huelga de modo que se logren los objetivos trazados.
El 15 de enero volverán las partes a la mesa de negociaciones, allí se intentara negociar los puntos pendientes, debemos de estar atentos a la reacción de los trabajadores, especialmente, cuando la tregua impuesta por la dirección del sindicato beneficia a la empresa, dando tiempo para el despido y la implementación de la tecnologizacion en los Puertos.
(La autora es activista sindical y militante de Alternativa Socialista (Chile)
