Huelga de TRAMSALPO de 12 días coloca a la CTC en Estado de Alerta: El Salvador como epicentro de la lucha sindical en el cobre

por El Porteño

La huelga que sostiene hace ya doce días el Sindicato TRAMSALPO en la División El Salvador de Codelco ha escalado a un conflicto nacional. La Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) declaró el viernes su Estado de Alerta, movilizando a todas sus federaciones territoriales en solidaridad con los 254 socios que hoy enfrentan a la contratista SALA.

El pronunciamiento de la CTC es categórico: lo que está en juego no es solo un pliego particular, sino la vigencia real de la negociación colectiva y la libertad sindical en Chile. El comunicado denuncia que la empresa ha recurrido a prácticas antisindicales —reemplazo de huelguistas, descuentos indebidos y presiones para firmar convenios con organizaciones ajenas— vulnerando derechos consagrados tanto en la Constitución como en convenios internacionales ratificados por el país.

Ruptura del diálogo y desprecio institucional

La tensión se agudizó cuando SALA, contratista de Codelco, se ausentó de dos audiencias de mediación convocadas por la Dirección del Trabajo los días 22 y 23 de agosto. Para los dirigentes de la CTC, esta ausencia demuestra “una absoluta falta de voluntad de diálogo y un desprecio inaceptable” no solo hacia los trabajadores en huelga, sino también hacia las instituciones estatales encargadas de velar por el diálogo social.

El emplazamiento apunta más alto: la Confederación exige la intervención inmediata del Ministerio del Trabajo, el Ministerio de Minería y la propia Gerencia de Codelco, recordando que la mandante no puede desentenderse de la conducta de sus contratistas.

El cobre y la democracia laboral

La CTC enmarca la huelga de El Salvador como una batalla estratégica. “No abandonaremos a nuestros compañeros hasta lograr una solución justa”, advierten en su declaración, alertando sobre el riesgo de que se siente un precedente que debilite la sindicalización y la negociación colectiva.

En este sentido, la huelga se transforma en una prueba de fuego para lo que la organización denomina “democracia laboral”, ese conjunto de derechos básicos que permiten a los trabajadores organizarse y negociar colectivamente frente al poder patronal.

Un patrón empresarial en cuestión

El caso no es aislado. El grupo empresarial al que pertenece SALA ya había sido cuestionado por sus estándares de seguridad luego del accidente fatal en la mina El Teniente. Ahora, en El Salvador, suma denuncias por conductas antisindicales, confirmando lo que la CTC identifica como un patrón de desprecio a los derechos y la seguridad de los trabajadores.

Solidaridad activa

Con el respaldo de sus federaciones territoriales —FEMINORT, FESITRAM, FESAL, FESAMAV, FETRAMAC y FETRATEC— la Confederación llama a la solidaridad activa. No se trata de un mero gesto, sino de un voto político unitario, que pone a toda la organización en disposición de lucha.

La huelga de TRAMSALPO en El Salvador podría marcar un hito: o bien se reafirma la vigencia del derecho a huelga y negociación colectiva, o se abre la puerta a la consolidación de prácticas antisindicales en la minería estatal. En palabras de la CTC, lo que se juega en estas faenas no es solo un contrato, sino el futuro de la organización sindical en Chile.