FMI entusiasmado con el triunfo de Arce en Bolivia

por Carlos Cachizumba

Ante la sorpresa de todos los encuestadores e incluso de propios y ajenos, el MAS se impone holgadamente en primera vuelta contra su segundo competidor Carlos Mesa de la Coalición Ciudadana. Las encuestas daban desde un virtual empate hasta una diferencia menor a 10% lo que obligaba a una segunda vuelta, aun así había un 17% de voto «indeciso» u «oculto» que al parecer fue para el MAS. La participación fue del 88% y los votos nulos y blancos fueron 5% a nivel nacional, es decir el 95% de los votos, fueron a partidos burgueses en las elecciones producto. En las principales ciudades capitales el MAS perdió como son La Paz, Santa Cruz, Tarija, Beni, Chuquisaca y Potosi; y ganó en la capital de la pequeña Pando, en la capital de Oruro por 15% sobre CC y en Cochabamba (la tercera ciudad del país) por 2%, 49% MAS, 47% CC.

En los sectores campesinos indigenas de los 9 departamentos de La Paz la mayoría de los votos fueron al MAS por una parte producto del asco que provoca esa vieja derecha racista que mancillo los simbolos ancestrales, mostrando la cruda realidad que tras casi 200 años de vida Republicana «independiente», la mayoría indigena del país sigue sumida en la pobreza y el atraso y su verdadera autonomía no es respetada, tan solo es papel mojado. Por el otro, si bien el control de estas organizaciones por el «instrumento politico» se ha resquebrajado en los últimos años con rupturas de organizaciones con el mismo producto de la politica contra el cultivo de la hoja de coca en los Yungas de La Paz, el intento de construir una carretera para el saqueo de los recursos naturales en el tipnis en cochabamba o los proyectos mineros y petroleros de las trasnacionales que el gobierno de Evo Morales impulsó, así como también la denuncia de traición a la dirigencia del MAS en los bloqueos campesinos de Agosto de este año, todavía sigue manteniendo el control ya que los sectores indipendientes que pueden ser alternativa todavía siguen siendo débiles.

Los mayores algoritmos para el MAS se dieron en la zona del Chapare en el Valle de Cochabamba (72% MAS y 25% CC), en el Alto (76% MAS a 20% CC) y también en el Norte de Potosi donde llego al 90% en promedio y CC no llega al 10%, lo interesante es que aquí el voto blanco y nulo, es del 13% llegando al 18% en el municipio de Ocurí (los Ayllus del Norte Potosino, fueron uno de los tres puntos de bloqueos masivos en agosto, sus bases se sintieron manoseadas y traicionadas por la dirección del MAS que negocio a espaldas suyas su levantamiento).

A nivel nacional ganó en 6 departamentos, y perdió en 3.

En el exterior en la mayoría de los países ganó Mesa, salvó en Argentina y Brasil, que por la cantidad de habitantes que votan en esos países hicieron que el grueso del voto al exterior vaya para el MAS, con una participación del 56% con un 4% de votos nulos y blancos. El MAS sacó de conjunto 1.600.000 votos más que su segundo competidor.

El voto oculto o «culposo» al MAS refleja por un lado el repudio generalizado a la gestión del «gobierno de transición» de Jeanine Añez del partido Democratas, y por el otro una busqueda de volver a la «normalidad» y la estabilidad económica. Eso se refleja en que un sector de los que el año pasado se movilizaron por cientos de miles contra Evo Morales, hayan vuelto a votarlo para «aquietar» las aguas turbulentas, golpeados de frente por la crisis economica. Si bien la crisis economica viene pegando en Bolivia hace un par de años, la población tiene gran memoria del desastroso gobierno del MNR de Gonzalo Sanchez de Losada («Goni») que fue tirado en el 2003 y donde asumió su vicepresidente, Carlos Mesa. A su vez el pesimo manejo de la economia y la salud del gobierno de Jeanine Añez generó fuerte descontento que fue capitalizado por el MAS y no por Mesa que durante estos 11 meses, casi no emitió opinión.

El voto a los dirigentes Civicos Camacho y Pumari, si bien fue mayoritario en Santa Cruz (hoy la ciudad y departamento más grande de Bolivia) logrando incluso un voto entre los explotados y oprimidos, no obtuvo el respaldo esperado.

Su campaña fue fuertemente regionalista (Bolivia es un país atrasado donde hay grandes diferencias entre regiones, y fuerte oposición al «centralismo» de La Paz, donde va el grueso de las inversiones Estatales y las recaudaciones impositivas) y se cuido especialmente en mostrarse como respetuoso de las tradicciones campesinas-indigenas y como hicieron todos los politiqueros se calzó el poncho. La tesis tan difundida por progresistas y stalinistas de la «derechización de las masas» se demostró FALSA, toda vez que por fuera de Santa Cruz el voto a Camacho fue marginal.

El reconocimiento del triunfo de Luis Arce se dió a la medianoche del 19 cuando el conteo a boca de urna se hizó público y fue rapidamente reconocido por Añez, Mesa y la Iglesia Católica y también la OEA. Durante el día Donald Trump reconoció y deseo un «buen gobierno» a Arce así como las cancillerías del resto de los Paises de America Latina, tanto las «nacionales y populares» como las «neoliberales». Lo mismo hizó la UE y los gobiernos Imperialistas Europeos. El FMI emitió un comunicado felicitando a Arce y mostrandose «entusiasmado» con el «artifice del modelo economico de Bolivia en los últimos años y un colaborador muy estrecho». No pasaron ni 48 horas y Arce planteó que es probable una devaluación del peso boliviano. Todavía penden proyectos de prestamos con el Banco Mundial, el BID y el FMI, que habrá que ver si finalmente el parlamento, todavía con mayoría del MAS finalmente aprueba.

Al igual que en la mayoría de los países de Latinoamerica la caida del PBI este año se calcula en 5%, y en más de 400.000 los despidos. Bolivia es catalogado el país más pobre de America del Sur, el empleo informal se situa por encima del 70% de la población que trabaja, a su vez es el país que menos camas hospitalarias cada mil habitantes tiene, por eso esta dentro de los 3 países con más muertes por Covid cada 100.000 habitantes. La educación esta pauperizada y este año se suspendió el ciclo lectivo debido a que el 70% de la población no podía acceder a la «educación» virtual. La destrucción o falta de financiamiento de la salud y educación Estatales se le suma el crecimiento de la educación y salud privada en todos sus niveles, que ha crecido en los últimos 15 años.

Mientras tanto hay decenas de fabricas en conflicto contra despidos y las condiciones de pobreza y miseria, sumado a la falta de acceso a la salud y educación, a pesar de los bonos gubernamentales, la crisis muestra toda su crudeza. Los incendios forestales causados por los agroindustriales con los decretos «indendiarios» de Evo Morales y los de Jeanine Añez habilitando las quemas y las soja y trigo trasgénico, hacen que miles de hectareas de comunidades indigenas y parques proteguidos se vean envueltos en incendios y nuevos de humo gigantes. En definitiva, la brutal destrucción de fuerzas productivas solo podrá ser detenida por la clase obrera en alianza con los oprimidos de la ciudad y los campesinos-indigenas contra los planes de ajuste y de hacer descargar la crisis economica agravada por el SARS-Cov2 sobre nuestras espaldas. Los trabajadores salieron a defender sus condiciones de vida antes, durante e inmediantamente después de meter la papeleta en la anfora, saben por su propia experiencia que en el país Altiplanico los derechos y conquistas se defienden en la calle, y no demuestran aflojar con sus luchas sino que apuestan a coordinarlas y fortalecerlas. Es esa tendencia y no otra, la que posee la potencialidad de lograr una transformación profunda de la realidad Boliviana, para que de una vez por todas se resuelvan los grandes problemas nacionales y sociales. Para terminar con la opresión y explotación centenarias.

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