Southern Vanguard 2025: EEUU entrena a nuestras FFAA yanaconas para enfrentar futuras guerras sociales

por Fernando López MacKenzie

En un escenario mundial marcado por la multiplicación de guerras imperialistas, golpes blandos, bloqueos económicos y la creciente militarización del continente americano, se lleva adelante en Chile el ejercicio militar combinado Southern Vanguard 2025. Reúne a tropas de montaña de los ejércitos de Chile, Perú, Argentina y Estados Unidos, bajo condiciones extremas de nieve y frío. Pero lo que se presenta como un “entrenamiento técnico” es, en realidad, una expresión militar del sometimiento político de nuestros países a la estrategia del imperialismo estadounidense.

Bajo el pretexto de la interoperabilidad y el combate en terreno difícil, se consolida una estructura de comando regional subordinada a la OTAN y a los intereses geoestratégicos de Washington. El Ejército de Chile cumple aquí el papel de anfitrión y “referente doctrinario”, lo que no significa otra cosa que el perfeccionamiento de su rol como fuerza gendarme al servicio del capital extranjero, validado por su experiencia en represión interna y en operaciones de montaña contra poblaciones insurrectas.

Este ejercicio se desarrolla mientras avanzan los preparativos de provocaciones navales contra Venezuela —país bloqueado y cercado por el Comando Sur de EE.UU.—, en un contexto continental donde el imperialismo busca disciplinar a gobiernos vacilantes y quebrar cualquier intento de soberanía energética o militar independiente.

Los gobiernos de Chile, Perú y Argentina, con distintas formas y matices, se alinean sin reservas a estos planes, aún en medio de crisis políticas internas y creciente descomposición institucional. En Perú, la dictadura cívico-militar consolidada tras el derrocamiento de Castillo se apoya en la represión militar; en Argentina, el gobierno de Milei, con el respaldo de las Fuerzas Armadas, se ofrece como plataforma del Pentágono para toda la región; en Chile, Boric entrega la soberanía con una sonrisa, encubriendo el despliegue militar con lenguaje progresista.

Una línea de denuncia desde la izquierda y los trabajadores

Frente a este avance del militarismo imperialista en el continente, las organizaciones que se reclaman de izquierda, los sindicatos combativos y los movimientos populares no pueden guardar silencio. Es necesario levantar una campaña política unificada de denuncia y repudio al ejercicio Southern Vanguard 2025, que evidencie el rol subordinado de las Fuerzas Armadas de nuestros países como instrumentos de represión interna y apéndices del Comando Sur. Que explicite el carácvter imperialista de estos entrenamientos hacia el control social ante futuras crisis políticas y rebeliones populares, dando continuidad a una estrategia colonial que incluye desde la actual operación militar naval contra Venezuela, hasta el cercamiento de Cuba y Nicaragua, pasando por el despliegue de bases, radares y centros de inteligencia en suelo latinoamericano.

Llamamos a todas las organizaciones de trabajadores, juventudes combativas, partidos de izquierda, sindicatos clasistas y medios populares a rechazar esta maniobra militar imperialista. Desde la cordillera hasta el Caribe, la lucha antiimperialista no puede ser una consigna vacía. La OTAN entrena a nuestros ejércitos para reprimirnos. Que el pueblo trabajador se entrene para barrer con todos los aparatos de represión al servicio del capital.

¡Fuera tropas yanquis de América Latina!
¡Ni un soldado para las guerras del imperialismo!
¡Por la unidad de los trabajadores del continente contra los planes militares del capital!