La política y el ajedrez

por Ewald Meyer

En el siglo XX la relación de ambos se ha cristalizado de tal manera, que aquellos intentos que sólo estaba reservado para algunos en los siglos anteriores, y pienso en Napoleón o Wolfang Von Kempelen con su autómata de ajedrez de 1769 que resultó un fraude impulsado desde la monarquía, puede decirse que hoy es visible en todo el orbe.

Los alcances de la visibilidad que adquirió el ajedrez vinculado a la lucha política desarrollada en la guerra fría fueron insospechados El primer caso de utilización propagandística con fines políticos del ajedrez fue realizado por el régimen Nazi. Alexander Alekhine ruso –francés, campeón del mundo que derrotó al mítico cubano José Raúl Capablanca en 1927, al estallar la segunda guerra mundial estaba jugando la olimpiada de Buenos Aires y decidió volver a su patria adoptiva Francia. Tras la capitulación de Paris, Alekhine decidió desarrollar su carrera auspiciado por el Tercer Reich. Ante el bloqueo y la poca concurrencia de jugadores de nivel,  los nazis procuraron un circuito de torneos que incluyó al chileno Klauss Junge, nacido en Concepción que con sus 18 años y miembro de la Wermacht, derrotó al campeón del mundo en varios torneos, un logro que perdura hasta la actualidad. Lamentablemente Junge moriría en una trinchera, días antes de que la guerra acabara a temprana edad. Paul Keres fue otro jugador que fue utilizado por los alemanes como propaganda anti soviética. Ganador del torneo AVRO 1938 , Keres de origen estonio y ruso poco antes del estallido de la guerra, era considerado una promesa, llegaría a recibir el apodo de “Príncipe del Ajedrez” por su extraordinario talento y técnica. Invadida Estonia y sin alternativa, la participación en los circuitos de torneos junto Alekhine durante la guerra significó una persecución posterior a la segunda guerra mundial por parte de la KGB soviética durante años. Paul Keres nunca llegaría a ser campeón del mundo. La suerte de Alekhine fue trágica; ante la inminente derrota del Reich consiguió emigrar a España, donde se hizo tristemente célebre por sus simultáneas completamente borracho y ante jugadores de escaza fuerza. Soñaba con llegar a Estados Unidos y volver a impulsar su carrera. En 1946 fue deliberadamente ignorado por la FIDE acusado de colaboracionismo con los nazis. Murió en un Hotel en Estoril de un ataque cardiaco siendo campeón mundial oficial, aunque algunas fuentes sugieren un asesinato por razones políticas.

Con el fin de la segunda guerra mundial, el ajedrez comenzó una escalada mundial. La URSS potencia hegemónica elevó el ajedrez a categoría mundial. El punto cúlmine fue el match por el título mundial en 1972 entre Robert Fischer, genio norteamericano que derrotó al ídolo ruso Boris Spassky inapelablemente, bajo una polémica política de proporciones que obligó al secretario de estado norteamericano a llamar al orden a Fischer y continuar con el match, ante su negativa por las condiciones de juego en Islandia que consideraba inaceptables. Era la lucha de EEUU contra la URSS, en el tablero de sesenta y cuatro escaques. Los alcances de la visibilidad que adquirió el ajedrez vinculado a la lucha política desarrollada en la guerra fría fueron insospechados. El caso de Mark Taimanov, gran maestro soviético, degradado luego de la estrepitosa derrota sufrida ante Fischer en el match eliminatorio previo por seis a cero, hundió al ruso ante las autoridades soviéticas que lo consideraron traidor a la patria.

En 1978 nuevamente ajedrez y política se ven las caras; Antali Karpov nueva estrella del ajedrez soviético, debe defender su título mundial contra Victor Korchnnoi, exiliado ruso y uno de los mejores jugadores de ajedrez del siglo XX. Con su familia atrapada en la URSS, el match se desarrolló en un clima de extrema tensión. Desde el inicio ambos jugadores se quejaron del peso de las piezas, pero el momento culmine fue la aparición de un mentalista ruso, Vladimir Zhukar parasicólogo y miembro de la delegación soviética que se sentaba con la vista fija en Korchnoi que se quejó de sufrir de perturbación y desconcentración durante la partida. La URSS no podía darse el lujo de perder nuevamente el match mundial, ya que el joven Karpov había ganado su titulo simplemente porque Fischer se negó a jugar. Ahora Korchnoi amagaba nuevamente la retención del título soviético y eso era intolerable. Nuevamente durante el match Korchnoi se quejó que un camarero dejaba durante la partida un yogur a Karpov, en vasos de diferente color y esto a juicio del retador, era prueba fehaciente de que Karpov recibía instrucciones para sus partidas en códigos secretos acordados previamente. Por su parte Karpov reclamó que Korchnoi usaba unos lentes de sol oscuros durante la partida y eso le perturbaba. La reclamación surtió efecto y el retador debió dejar de usarlos. Cómo se puede ver la sicología y el hostigamiento son parte del juego y nadie puede decir que el ajedrez es un juego pacífico, ni mucho menos. Finalmente Karpov retuvo la corona apenas por un pelo y Korchnoi reclamó tiempo después que la KGB lo perseguía y de ganar el match podría haber sido asesinado.

Las luchas políticas se trasladaron a la federación y el sistema competitivo del Ajedrez. Con la aparición de Garri Kasparov, vencedor de Anatoli Karpov , luego de un agotador match en 1985, la dirigencia de la URSS se mostró intranquila, los cambios de cara a la caída del muro de Berlín y posterior derrumbe de la órbita socialista, no auguraban un futuro esplendor al ajedrez como herramienta de propaganda, tanto desde el capitalismo , como el socialismo. Hijo de la Perestroika, Gari Kasparov, lejos de abanderizarse con el comunismo, inició un camino propio. Dueño del cetro mundial, rompió con la FIDE y creó la PCA a fin de obtener más ganancias e intentar profesionalizar el ajedrez de los nuevos tiempos. La doctrina de Kasparov se reduce a que la dirección del ajedrez como producto comerciable debe ser manejado por ajedrecistas profesionales, es decir, por jugadores titulados(GM y MI ) a fin de obtener recursos sin la intermediación de la FIDE que se lleva todas las ganancias de los negocios con los auspiciadores del deporte. Se le acusó de elitista a Kasparov y la PCA no prosperó como la pensó su creador, que permaneció como campeón mundial hasta el año 2000.

(Visited 42 times, 1 visits today)