«La poesía terminó conmigo»: el todo o nada de Rodrigo Lira

por Cristián Brito

La vida de Rodrigo Lira (1949 – 1981) fue convulsa desde sus inicios. El 26 de diciembre de 1981, día que cumplía 32 años, se suicida cortándose las venas de ambos brazos y sumergiéndose en una tina de agua caliente.

En La poesía terminó conmigo (2017), el periodista Roberto Careaga (1978) construye un relato donde se exhibe la vida de un poeta “maldito” que a fines de los 70 fascinaba, y a la vez generaba rechazo y confusión. Sus padres no lo comprenden y nunca estuvieron seguros de que lo que hacía su hijo era realmente literatura.

Se hizo cercano a Parra, que usaba su poesía en sus clases y que estuvo en su funeral: “Rodrigo, si sigues por este camino vas a terminar como Pablo de Rokha”, le dijo el antipoeta. Tres años después de su muerte se publica Proyecto de obras completas que tuvo a Lihn como uno de sus impulsores.

Estudia diversas materias, sin obtener título alguno. Lira tendría muchos amores, fugaces pero profundos. En plena Unidad Popular, el poeta sufre de constantes periodos psicóticos que corresponden a una esquizofrenia hebefrénica, que lo tendría hospitalizado en más de una ocasión. Este diagnóstico sería cuestionado posteriormente por Eduardo Llanos, poeta y profesor universitario de psicología, que sugiere que Lira sufría de bipolaridad.

En los momentos más críticos de su enfermedad recibió en varias oportunidades electroshock y consumía medicamentos, pero las crisis de ira y descontrol siempre fueron su perdición. Uno de sus poemas más conocidos es Ela, Elle, Ella, She, Lei, Sie está inspirado en varias mujeres, entre ellas Rebeca Araya, a quien conoce en el Instituto Pedagógico y de quien se enamora desbocadamente, amor que no fue correspondido.

Cercano a Roberto Merino, también fue crítico de la obra y de la figura de Raúl Zurita. Obtuvo su único premio literario en 1979 al adjudicarse el concurso de poesía organizado por la revista La bicicleta. En busca de dinero se presentó en el programa televisivo ¿Cuánto vale el show? donde leyó un fragmento de Otelo de Shakespeare alentado por su compañera Cecilia Aguayo. Ganó una buena suma de dinero, como nunca en su vida.

La poesía terminó conmigo es una relato agudo, profundo y muy bien documentado que retrata a un poeta único cuyo legado aún perdura. Un excelente libro.

(Tomado de Cine y Literatura)

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