Del paro patronal a la marcha clasista: hacia un 1° de mayo de lucha

Sobre la pantomima del paro: Miserable tergiversación de la paralización y la huelga de las y los trabajadores.

En el Congreso de la central patronal, la Central Unitaria de Trabajadores CUT, realizado en enero del 2024, la cúpula dirigencial, a la cabeza de David Acuña, militante del Partido Socialista, convoca a un “paro activo”, reivindicando derechos sociales y denunciando a la derecha parlamentaria por ser los responsables políticos de la actual situación de la clase trabajadora.

Debemos reconocer que cientos de trabajadoras y trabajadores hastiados de las precarias condiciones laborales que viven en el día a día decidieron plegarse a nivel nacional a esta manifestación que, en el fondo era una muestra de apoyo al podrido gobierno de Boric. La convocatoria, pese a su impulso oportunista y populista, logró sintetizar ciertas demandas y ser representativa de algunas de las necesidades que aquejan hoy a parte de las bases sindicales de los sindicatos afiliados a la CUT y algunos otros que no están afiliados, razón por la cual se sumaron a la protesta del pasado 11 de abril. 

El paro fue un fracaso en cuanto a la paralización de los centros de trabajo donde la CUT tiene sus sindicatos (la gran mayoría de los centros de trabajo siguieron produciendo con normalidad). Según la CUT más de siete mil trabajadores se plegaron al llamado a paro cuya conducción y organización de la convocatoria la realizaron organizaciones sindicales del sector público y militantes de los partidos de gobierno. Hubo manifestaciones a nivel nacional en por lo menos 25 puntos del país y la principal marcha se realizó en Santiago, en la Alameda, simulando más un carnaval que una protesta.  

La ministra del trabajo, Jeannette Jara, el ministro de economía, Nicolás Grau y los partidos que orquestan el actual programa de gobierno, pasaron a segundo plano para esta central sindical en cuanto a la responsabilidad política de la actual crisis, pues según ésta la responsabilidad política es de la “derecha parlamentaria populista”, evidenciando la disputa electoral que subyace a esta manifestación. Recordar que este es un año de elecciones centradas en lo municipal que, de alguna manera son una primera demostración de fuerzas para lo que se viene en las presidenciales el próximo año 2025.

La guinda de la torta de la convocatoria fue el lanzamiento de un manifiesto social respaldado por todas las fuerzas sociales que constituyen la actual coalición del gobierno de Boric. Este manifiesto resulta más bien en un instrumento de propaganda en donde hace responsable a la derecha parlamentaria de las problemáticas que impiden el cumplimiento del programa de gobierno, a la vez que exige que se retome dicha agenda, se elabore una mesa de diálogo y negociación con los movimientos sociales y con ello, darle oxígeno al gobierno. Tenemos total certeza en decir que este paro responde a una estrategia de espaldarazo al fracasado proyecto de gobierno de Boric y sus secuaces. En su retórica, el paro busca exculpar a los partidos del Socialismo Democrático y el Frente Amplio de la actual crisis de precarización de la clase trabajadora. 

Por otro lado, y siguiendo el fortalecimiento contrainsurgente y antipopular como salida a la crisis, mientras millones de trabajadoras y trabajadores viven precarizados y con una paupérrima seguridad social, la CUT se esmera en reivindicar un aumento de privilegios a los históricos enemigos de la clase trabajadora y el pueblo: la policía asesina y represora que se encuentra dentro de los sectores más privilegiados en cuanto a seguridad social y condiciones laborales. Dejamos un extracto del manifiesto publicado: “Demandamos que hoy carabineros de Chile, cuente no solo con mayor dotación si no con mejores condiciones laborales; que permitan mejorar salarios, implementos de seguridad, jornada y protección a sus familias”.  

Por último, es importante señalar que la huelga y la paralización de las y los trabajadores no requiere un apellido. Tenemos claridad en que la clase trabajadora conoce sus históricos métodos de lucha y la paralización de la producción es una de ellas. Debido al inmovilismo propio de la CUT que no realiza efectivamente paros (y si lo hace no duran más de 11 minutos), requiere poner el apellido “activo” para llamar a la movilización. El burocratismo y cretinismo de las dirigencias de la CUT que se esmeran en diferenciar paros activos de otro tipo de paros, demuestra que no se encuentra verdaderamente en sus métodos de organización y lucha, la opción de la paralización de la producción, lo que deja en evidencia que su agenda es y será de colaboracionismo de clase, por tanto, el llamado a paros inactivos, pasivos, mediocres y contraproducentes al desarrollo de la lucha sindical. 

Sobre el 1° de mayo

El día internacional de las y los trabajadores es una fecha importante para la política nacional. La marcha del gobierno del año pasado tenía de bombo y platillo el proyecto de las 40 horas, el cual se encuentra personificado en los rostros del falso partido comunista (Vallejo y Jara). Como una fiesta de la democracia, se celebró un 1° de mayo en total pacifismo y carnaval hacia el lado oriente de la Alameda. Escenario completamente diferente al que la marcha de la calle Brasil al poniente, en donde se dobla en número, fuerza y combate a la marcha amarilla. Claramente, esto no sale en la televisión. 

Debido a que este gobierno rápidamente ha fracasado, dándose vuelta la chaqueta de agradar al pueblo hacia agradar al empresariado, se hacía necesario generar un ambiente previo para que esta nueva convocatoria no sea un fracaso.

No es casual que el “paro activo” se convoque de manera previa a la conmemoración del día de las y los trabajadores, pues busca poder robustecer la marcha pro-gobierno que será convocada en conjunto con los partidos del bloque en el poder. Marcha donde podremos ver como se pasean festejando con guirnaldas y batucadas las figurillas que hoy nos gobiernan.

Propuestas para desarrollar ante la crisis del sindicalismo burocrático de la patronal 

Ante el actual escenario hay que hacer la necesaria autocrítica por parte de quienes combatimos por la emancipación de la clase trabajadora del yugo del capitalismo, que se expresa en la corriente sindical clasista y combativa. Debemos seguir levantando y sumarnos a sindicatos donde podamos luchar y combatir por mejoras para nuestra clase. 

Las y los trabajadores de las bases de los sindicatos que de manera consecuente decidieron protestar este 11 de abril por sus demandas y anhelos en su gran mayoría no marcharon para apoyar el gobierno del lacayo de Boric, como sí lo hicieron sus dirigencias vendidas a los partidos políticos de gobiernos. Gran parte de las bases sindicales de la CUT están conscientes de la justeza de la lucha sindical por los derechos de las y los trabajadores.

Es necesario comenzar a retomar el carácter de paralización de la producción que debe tener el escenario de huelga de los sindicatos de la clase trabajadora, muy distinto al carácter inofensivo, oportunista, instrumentalizado que no han hecho más que convertir las centrales sindicales en oficinas de gobierno inofensivas y burocráticas. 

Nuestro desafío y perspectiva es lograr posicionar el sindicalismo clasista y combativo como una alternativa a la actual conducción del sindicalismo burocrático y entreguista. Las ideas del sindicalismo clasista y combativo deben ser un polo de atracción para las y los trabajadores precarizados y un llamado a retomar la necesaria lucha. 

Las tareas son innumerables, y el desafío es titánico, pero tenemos una gran ventaja respecto a las ideas con las que debemos avanzar. Autonomía de clase, democracia sindical, lucha combativa, conciencia y protagonismo de las y los trabajadores, combate sin tregua a las y los dueños del poder y la riqueza. Sabemos que estas ideas cimentaran un futuro de conquista de los anhelos y necesidades de las y los millones de explotados y explotadas que vivimos en este sistema capitalista de miseria y opresión. 

Continuamos en la senda de la construcción codo a codo con nuestros compañeros y compañeras para levantar sindicatos para luchar, engrosar la corriente clasista y combativa, recomponer un movimiento sindical con fuerza de paralización, avanzar en la articulación del pueblo en lucha y generar las capacidades para la huelga general. 

Súmate a la marcha clasista este miércoles 1° de mayo 

Av. Brasil con Alameda 10:00 horas

¡A reimpulsar el protagonismo de las y los trabajadores!

Asociación Intersindical de Trabajadores y Trabajadoras Clasistas AIT

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