Carchedi y Engels sobre gasto humano de energía y valor

por Rolando Astarita

La tesis de que el valor es una propiedad física de la mercancía se vincula con la idea de que es simplemente gasto humano de energía. O sea, gasto, al trabajar, de calorías que, independientemente de lo que ocurra en el mercado, significa creación de valor. Por eso también se sostiene que la sustancia del valor existe materialmente, y puede ser medida, en tanto gasto energético, antes del intercambio.

Es la posición de Carchedi (2011). Escribe: “if the substance of value can be observed to exist materially and therefore can be measurable before exchange, it can safely be concluded that value also exists materially and is measurable before exchange, whether value is observable or not” (p. 64). También: “if human energy in the abstract is both material and quantifiable before exchange, so must be its social evaluation and thus abstract labour and thus value” (p. 67). Una posición emparentada, como adelanté, con la afirmación de que el valor es una propiedad física (véase aquíaquí); y con la idea de que el contenido del valor es gasto de energía en el trabajo privado (de manera que el valor sería “individual”; aquí).

Considero que todo esto tiene poco que ver con la teoría del valor de Marx. Es que, según este último, la sustancia del valor  no es trabajo privado, sino trabajo social. Marx subraya esta cuestión, una y otra vez. Para presentar solo una cita: “Es solo la cantidad de trabajo socialmente necesario, pues, o el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de un valor de uso, lo que determina su magnitud de valor” (Marx, 1999, p. 48, t. 1; énfasis añadido). Por eso, la magnitud del valor no se mide por el gasto individual de energía en el trabajo, sino por el gasto de energía de la cantidad de trabajo que es validado como social; o sea, que se objetiva como valor.

Por supuesto, que la sustancia del valor sea tiempo de trabajo socialmente necesario, objetivado, no niega que el valor posee una base material, el gasto humano de energía. Sin embargo, y esto es clave, no basta con ese gasto para que haya valor. Si, por ejemplo, Juan empleó 10 horas de trabajo para producir A, cuando en promedio esa producción insume 5 horas de trabajo, Juan habrá generado solo 5 horas de valor (valor cuya expresión monetaria es el precio de A).

Una cuestión sencilla, que es explicada por Engels, en su crítica a Dühring. Escribe: “… es literalmente falso que la medida en la cual cualquier persona pone su energía en alguna cosa… sea la causa inmediatamente decisiva del valor y la cantidad del mismo. En primer lugar, importa saber en qué cosa se ha puesto esa energía; y en segundo lugar, también interviene el modo como haya sido puesta. Si nuestro individuo produce una cosa que no tenga valor de uso para otros, toda su energía no conseguirá producir ni un átomo de valor; y si se empeña en fabricar con la mano un objeto producido veinte veces más barato por una máquina, entonces diecinueve vigésimos de la energía que ha puesto en ello no producen ni una determinada cantidad de valor ni valor en absoluto” (p. 182; énfasis añadido).

El Anti-Dühring fue leído y estudiado en los viejos partidos socialistas y comunistas, sin que esta explicación de Engels mereciera objeciones. Marx, por supuesto, también conoció este texto y jamás insinuó siquiera que estuviera equivocado en la cuestión del valor. Pero no pretendo imponer un argumento de autoridad. Lo único que pido es que seamos claros. Marx, y generaciones de marxistas que leyeron el Anti-Dühring parecen haber aceptado la crítica de Engels a la concepción física del valor que defiende Carchedi. De manera que es necesario reconocer teóricamente esta diferencia, y explicitarla. Es el camino científico. Se trata, además, de los cimientos de la crítica marxiana a la Economía burguesa. En estas cuestiones, no es conveniente jugar a las escondidas.

Textos citados:

Carchedi, G. (2011): Behind  the Crisis Marx’s Dialectics of Value and Knowledge, Leiden – Boston.

Engels, F. (1968): Anti-Dühring. La subversión de la ciencia por el señor Eugen Dühring, México, Grijalbo.

Marx, K. (1999): El Capital, México, Siglo XXI.

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