Boric/Piñera: ¡Al final, no eran tan diferentes! La burguesía gana; la clase trabajadora pierde

por Raúl Román

Al final lo señalado en febrero se está convirtiendo en realidad. La burguesía está ganando en toda la línea, exceptuando la estabilización política del régimen. Esta controló los aíres de reformador social que Boric pretendía ostentar y está controlando la economía donde la clase trabajadora está pagando la crisis. Con una inflación en desbandada, el gobierno de forma descarada está protegiendo los intereses de los grandes grupos económicos a costa de la acelerada caída de grandes sectores de la clase trabajadora en la pobreza.

Los supermercados, las industrias, las distribuidoras de combustible, el retail, las panaderías, los bancos, etc., han subido los precios. Por su parte, el aumento de las tasas de interés les ha servido para recuperar el capital que dejaron de percibir con los retiros de las afps. El gran depósito de capital que tiene la burguesía chilena. 

Mientras la clase trabajadora está siendo estrujada en pleno ingreso a un invierno que no sólo la hará pasar frio (parafina muy cara) sino que también con un pan que no deja de incrementar su precio. Hambre y frío, es una triste realidad que  la clase trabajadora enfrentará los próximos meses. Realidad avalada por un gobierno que está siendo tan insensible como el anterior.

Hace un mes dijimos que Marcel era el rostro más brutal que la reacción democrática había instalado para detener cualquier intento de hacer contribuir a la burguesía en la recuperación económica por no decir, en el pago de la crisis. ¡Y salió cierto! 

Instalado en el gobierno con el chantaje empresarial, Marcel se transformó en el profesor de una “patrulla juvenil” sin convicción política alguna, que transita alegre hacia un puerto donde la burguesía la cobije.

Y no es sólo a nivel nacional, la vergonzosa actitud de Boric con Ucrania, donde apoyó servilmente la posición de EE.UU. y el envío de US$100.000 al país en guerra, demuestra que su actitud no tiene nada de independiente, volviendo a caer en un país neocolonial desvergonzado. 

Ni Lagos ni Piñera fueron tan serviles. Incluso, este último, con toda su inmoralidad se acercó a China en franca contradicción con los intereses norteamericano.   

Boric: de niño rebelde a testaferro de la gran burguesía.

Ya nadie duda que el gobierno de Boric será quien le ponga la lápida a la pequeña burguesía en el poder. Tanto la clase trabajadora como amplios sectores de la pequeña burguesía, que creía que podían tener una mejora en sus condiciones de vida tras la pandemia, verán frustradas tales pretensiones. La polarización política se está acelerando más de lo que se creía por la inoperancia de Boric ante la presión creciente del PS y las consecuencias serán el enfrentamiento abierto entre las pretensiones de las masas y el gobierno de Boric convertido en testaferro de la burguesía.

Es en este escenario donde el gobierno de Boric ha demostrado toda su impericia, ya que no ha implementado ninguna medida de trascendencia «progresista» que esperaban algunos. 

Incluso sus gestos “infantiles” de apresuramiento como; la visita al sur y sus medidas en el norte que no pasan de ser una continuidad de las políticas de Piñera, demuestran que enero y febrero perdieron el tiempo y marzo fue solo un escenario para demostrarle al PS que debe ser la columna vertebral del gobierno, sino se cae.

Todos los gobiernos llegan con las medidas listas, pensadas y reflexionadas para bien o mal y se dan un tiempo para poder implementarlas (los 100 días, las 40 medidas, etc.) aprovechando el ascenso y apoyo político. En cambio, Boric no ha hecho nada. Estando en un escenario político nacional e internacional complejo, como pocas veces antes, no ha tomado ninguna medida a favor de la población, por no decir de la clase trabajadora. Con una inflación creciente y la especulación desatada, la población ha visto como ha retrocedido en las posibilidades de satisfacer sus necesidades básicas; 

1.- Incremento sostenido del valor de los alimentos, especialmente del pan.

2.- Aumento acelerado del combustible.

3.- Negación sostenida para acceder a los créditos hipotecarios por su aumento en los precios.

4.- Ascenso constante de la UF que encarece los créditos.

Este cúmulo de problemas que Boric sabía que era la realidad que iba a tener que afrontar cuando se ciñera la banda presidencial, no preparó nada. No ha tenido otra respuesta que recurrir a la ortodoxia monetarista keynesiana que está en el Banco Central, que subió las tasas de interés, siendo apoyada dicha medida por Marcel.

Esto es propio de gobiernos que buscan detener la inflación, que la ven como efecto básico del aumento de liquidez en el mercado. Es decir, hay más dinero circulando y las personas consumen más que lo que se produce.

Medida monetarista versus realidad de la clase trabajadora.

Sin embargo, se olvidan de la especulación que la burguesía utiliza para evadir los efectos de la inflación. Ante lo cual el Banco Central ni menos el gobierno de Boric, han reaccionado.

Muy a pesar de los expertos monetaristas, la crisis mundial se debe no a un incremento de liquidez en el mercado sino que a una fuerte reducción de la oferta. Lo que conlleva a lo monetaristas a creer que la cantidad de liquidez es excesiva. Por tanto, es distinto el origen y para los economistas más preclaros a nivel internacional, la solución a la crisis no es la subida de tasas, sino un fuerte incremento de la producción de alimentos y bienes.

Este problema de la oferta tiene su origen en la tasa de ganancia de los capitalistas, que viene en descenso hace décadas. Ya que el capital invertido no obtiene la rentabilidad que quiren por lo cual sus utilidades en vez de invertirlas en algo productivo, se han dirigido hacia el mercado especulativo, es decir a la Bosas de Valores, generando esta crisis de oferta.

Pero, ¿Por qué sucede esto? 

Es debido a que las inversiones de capital superan con creces el tiempo de recuperación de las utilidades invertidas. Es decir, si invierten en una máquina, el tiempo para recurar lo invertido es muy largo, pero el periodo de utilidad y competitividad de dicha máquina es menor, debido al avance acelerado de la tecnología.

Esta dicotomía provoca grandes ganancias en el mercado especulativo, pero una disminución del empleo global y su precarización creciente.  Es por ello, que los gobierno deben manipular las estadísticas (cesantes, inactivos y empleo propio, por ejemplo) para convencer que el nivel de trabajadores es más bajo que el real. Como si las personas pudiera vivir sin trabajar en este sistema.

La realidad y el gobierno de Boric.

Si a esta realidad mundial, le añadimos la invasión de Rusia a Ucrania, podemos entender cuan inoperante ha sido Boric para tomar medidas que vayan en resguardo de la población. Pero también podríamos llegar a la conclusión, por enésima vez, que Boric no representa a los sectores populares ni a la ilusionada pequeña burguesía, que lo  llevó al gobierno, sino que a la burguesía.

Todas las medidas que han sido más por omisión que por acción, dan cuenta que su objetivo ha sido proteger los intereses de la gran burguesía.

El extraer liquidez del mercado y negarse reiteradamente al quinto retiro de las AFP, demuestran que la presión a Boric de parte de la burguesía; el chantaje del PS; la inoperancia del servilismo del FA enquistados en el aparato estatal y la condescendencia rayando en la traición del PC, ha sumido al gobierno en meros gestos de “infante rebelde”. Que lo dejan que rompa las reglas de protocolo para que se sienta bien, pero que sufriendo de amnesia se olvida que alguna vez había prometido a su sector que haría cambios aunque sea cosméticos.

Si el gobierno de Piñera fue incapaz  de resolver los problemas de la población, era debido a sus objetivos estaban orientados a defender e incrementar los intereses de burguesía y los suyos propios, y todos lo sabían. 

En cambio, Boric sigue tratando de vender una imagen paternal y protectora que hoy sólo los más ingenuos aceptan.

Sus aliados políticos que usufructúan los pingües recursos del estado,  callan y aceptan los virajes vergonzosos de estos aprendices, que cada día se mueven a su nicho natural, a los pies de la burguesía; apoyando incondicionalmente a carabineros, renunciando al concepto “wallmapu” o borrando con el codo lo que apoyaron hasta hace unos pocos meses sobre el quinto retiro; Karol Cariola y Camila Vallejos. 

Sin duda, este acelerado proceso de desplazamiento hacia su nicho natural de parte de Boric, arrastra al FA y al PC. Y dependerá de los militantes, especialmente de esta última organización si se alinean con la clase trabajadora o la burguesía.

¡Ahora, ustedes tienen la palabra!    

La extensión de la crisis política y la  clase trabajadora

Como dijimos en el número anterior, este gobierno continuará la crisis política y empujará a la clase trabajadora hacia los límites de su conciencia política, por lo que en un primer momento se embargara de desilusión y frustración para después pasar a la rabia. La pobreza y las tensiones familiares producto de la caída de su nivel de vida por el pago de la crisis económica, provocarán que se vuelquen a la lucha, aunque sea de forma distorsionada o indirecta como es por medio de los pobladores y estudiantes.

Nadie que no sea un servil funcionario del actual gobierno o un militante fanático de alguna de las organizaciones que lo apoyan, pueden decir que la crisis política visualizada en el 2019 ha terminado.

La crisis política que ha pasado por periodos de situación política prerrevolucionaria y no revolucionaria, sigue abierta y el gobierno de Boric con la inoperancia y manipulaciones burdas (Ejemplo, Karol Cariola en el parlamento sobre el 5° retiro) no será capaz de cerrarla. Ni la Convención Constitucional ni el plebiscito de salida podrán concluirla. 

Esto porque sus orígenes o fundamentos son más profundos. El agotamiento del modelo neoliberal, la crisis de la gran burguesía y la precarización creciente y estructural de la clase trabajadora  no tiene ni tendrá solución con este gobierno, debido a su localización de clase;

1.- No obstante, llegar al gobierno con un importante  apoyo popular, este gobierno es burgués, por tanto defiende los intereses de la clase dominante y explotadora.

2.- A pesar de existir una profunda división entre los intereses de la burguesía que está por acercarse a China y los que están por continuar con EE.UU., este gobierno abiertamente manifestó su adhesión al imperialismo norteamericano. Por lo que se define como un gobierno pro imperialista.

Estas dos características básicas, deben hacer entender a los ilusos, que la defensa de los intereses tiene una clara jerarquía; primero, el imperialismo y luego la burguesía nacional.

Esto determina que cualesquiera que sean los intereses de estos dos sectores van en contra de los intereses de la clase trabajadora.

Si a estos le añadimos otra característica del gobierno de Boric que es su debilidad, incluso más que el de Piñera, la situación se hace muy compleja para los intereses de la clase trabajadora, que no sea por medio de la unidad, la lucha y la movilización clasista.

Debilidad del gobierno.

La debilidad del gobierno de Boric se ha demostrado con creces, por su dubitativa actitud de no emprender las transformaciones, aunque sean políticas, junto a sus acciones fallidas, que demuestran su impericia.

Pero ningún gobierno puede seguir gobernando con estas debilidades de sus organismos. Por lo cual, durante este corto pero importante periodo, el gobierno ha sido copado por los estrategas del PS, con una vasta experiencia en traiciones de las aspiraciones populares desplazando a los ingenuos y practicantes políticos frenteamplistas. 

No nos vamos a extrañar de una información publicada en el diario burgués La Tercera, no desmentida, donde señalaba que el PS presionó a Boric para proteger el senado. Esta actitud no se veía desde los tiempos de Aylwin. Pero incluso aquella fue distinta, ya que un presidente recién asumido, como Aylwin, aplastó las aspiraciones de díscolo de dicho partido, avergonzando a su secretario general de la época para evitar sorpresas. 

En cambio, aquí fue distinto, el PS presiona a Boric y este debe ceder, ya que sabe que sin esta organización terminaría desarticulado y sin la burocracia necesaria para gobernar.

Conjuntamente, debemos señalar el rol de Marcel, más que por ser miembro del PS, por ser un agente neoliberal de la gran burguesía. Y esto lo ha demostrado con creces con el paquete de medidas económicas, tras un mes de gobierno. Estas pretenden ir a fortalecer la productividad en base al apoyo al empresariado. Todas con el objetivo de incrementar la producción a costa de los trabajadores (as), por medio de un sueldo mínimo cuya mitad será financiada por el estado. Así incrementa la productividad y las utilidades del empresariado, pero en base un empleo precario y un sueldo de hambre.

Digna medida de Piñera e incluso de Kast, que ahora Boric implementará y el PS, el FA y el PC apoyarán y aplaudirán sin remilgos, como buenos discípulos neoliberales. No hay que olvidar que estas organizaciones o, por lo menos, el PC como organización, criticaron abiertamente los subsidios al empresariado que daba Piñera,  un año atrás.

Vergonzosa debilidad de un gobierno “progresista” y “transformador”, como señalaban los apologistas de su candidatura.

Las bases de las organizaciones por su parte, especialmente del PC, buscarán entretenerlas en los problemas locales para que no reclamen por el triste espectáculos que dan sus ministros apoyando medidas neoliberales que van en contra de la clase trabajadora.

De esta forma, no es extraño que las encuestas, ¡tan burguesas ellas!, estén mostrando que Boric tras un mes cae de forma sostenida. Pulso Ciudadano le da sólo un 34% de apoyo. Es mucha la caída para quienes esperaban una “luna de miel” más extendida.

Esto abre otra encrucijada; si Boric trata de detener su crisis de “popularidad” que recién comienza, girando a la izquierda, el PS otra vez lo chantajeará con su salida, pero si no lo hace su crisis será más fuerte y rápida.

Otra vez, se comprueba que el apoyo electoral masivo y popular, no sirve para gobernar si no existe un partido de clase, organizado y con presencia en todo el país. Es una gran bofetada a los teóricos de los movimientos sociales que creen por tener intereses focales pueden dar respuestas a todos los demás. Y también a la izquierda vanguardista y revolucionaria, que cree que sólo con tener organizaciones auto-convocadas, minúsculas y auto-referentes pueden lograr gobernar.

Fortaleza de la clase trabajadora

En este escenario político la clase trabajadora ha añadido una fortaleza más; la masividad. Junto con la UNIDAD, la ORGANIZACIÓN y la LUCHA tendrá la oportunidad de ganar las calles y alcanzar sus reivindicaciones.

Pero, ¡CUIDADO! las reivindicaciones económica y de calidad de vida, son y serán POLÍTICAS, no meros cambios administrativos. Por tanto, no son, ni locales ni menos individuales, son COLECTIVAS. Porque habrá intentos de parte de los miembros de los partidos de gobierno de internalizar y focalizar las movilizaciones solo en las empresas, comunidades o sindicatos, para virar el eje de las luchas contra el gobierno y la burguesía. Actuarán como provocadores preocupados de cosas meramente administrativas con las cuales buscarán dividir y atomizar al movimiento de masas. Así que nuestra clase no puede caer en este juego.

Se debe coordinar y ampliar la base de la lucha con las demás gremios de las empresas, universidades, poblaciones, etc. con el objeto de transformar la lucha en colectiva y golpear a quien tenga la solución, el gobierno.

El 5° retiro y la crisis del gobierno

Sin duda Boric se enfrenta a un dilema extraordinario; si el retiro impulsado por el gobierno vence se transforma en una victoria pírrica, provocando una debilidad mayor en su malograda base electoral que se desgrana aceleradamente, aumentando la oposición. Si pierde, la crisis política se le instala al interior del gobierno y su alianza, ahondando las diferencias.

Por otra parte, lo más importante para el gobierno es que la burguesía, una vez más, se da cuenta que su “instrumento político” no le sirve, para detener la presión de las masas. Manteniendo un peligroso periodo de “inestabilidad” política tan profunda como la del periodo de Piñera. 

Tan preocupada está la burguesía, como decepcionada está la población que fue la base electoral de Boric. Su impericia, incapacidad y la falta de iniciativa manifiesta del equipo de gobierno, al impulsar algún proyecto de ley que beneficie a la población, “que confió en él”, le está pasando la cuenta.

Mucho más rápido que con Piñera han surgido manifestaciones de intensa molestia contra su inactividad o su accionar político. Entre otros problemas, existe una molestia profunda entre los que todavía creen en Boric, acompañada de resignación, que es la verdadera colonización que ha realizado el PS del gobierno. Su experiencia burocrática ha ido posesionándose en ministerios claves como el del Interior, ayudados por errores no forzados y las incapacidades propias de las personas que ocupan los puestos. Ministros y ministras que no pasaron de ser “gestos” de imagen, se han asesorado con personas de toda laya, arrogantes tecnócratas y administradores sin principios que acompañarían a quien les asegure un puesto de trabajo. Estos han aportado poco a perfilar un gobierno “progresista”, como el que pretendían en sus mentes de imberbes políticos pequeños burgueses. 

Esta situación donde aparecen “profesionales jóvenes”, empoderados y sin principios que no sea ubicarse en un puesto bien remunerados, es clásica por la cual surge una burocracia abyecta que no trepidará sostener a un socialista en el cargo de Ministro del Interior, más temprano que lo que se pensaba.

El 5to retiro.

Sin duda, el retiro de las AFP es el gran problema que tiene el gobierno. Esto porque demostró varias cosas;

1.- El gobierno está más preocupado de mantener el mercado de capitales, es decir dejarles los ahorros previsionales de los y las trabajadoras a los grandes grupos económicos de la burguesía.

2.- Que Boric pretende salvar esta crisis a costa de la clase trabajadora. Ni un proyecto ha realizado a favor de controlar los precios de los alimentos, menos de investigar la especulación y colusión desenfrenada que hay a costa de la pobreza de la población.

Lo que por enésima vez demuestra esto, es que a pesar de su verborrea progresista, del lenguaje binario y los gestos fraternales, representa a la burguesía explotadora de este sistema capitalista neoliberal.

La población se está ajustando para poder llegar a fin de mes, lo que no le sirve para no caer en la pobreza. Se consume menos pan en la población como expresión concreta de la crisis económica que está sufriendo en sus hogares. Cada vez cuesta más satisfacer las necesidades básicas al ir al supermercado o a la feria, expresiones palpables del costo de la vida.

Los retiros de las afps son la única forma que tiene la población de restar un poco los efectos de la inflación, especulación y colusión con la que burguesía está haciendo pagar a la clase trabajadora esta crisis.

El proyecto de Boric con el cual pretende detener el 5to retiro, no sólo mostró la crisis profunda que tiene el gobierno, al ridiculizar una vez más a Marcel y su discurso neoliberal poco pragmático, sino que develó en toda su extensión quién está detrás del gobierno. El sector financiero exportador es el verdadero patrón de Boric y Marcel. El mismo que estaba detrás de Piñera y que quiere a toda costa seguir usufructuando de la pobreza de la clase trabajadora.

No sin la ayuda de cuanto político “progresista” y “alternativo” se adhiera a los beneficios del estado. Entre estos los Frente Amplistas quedaron expuestos a sus propias incoherencias y falta de principios. ¡Dígnos discípulos de su alma mater, la DC! 

 Pero quienes se develaron como lo que son, provocando la vergüenza de bastante gente honesta que sigue creyendo en parafernalias grandilocuentes, fue el PC. La semana que pasó demostró que este partido, en su deriva hacía el centro político, puede caer en las acciones más vergonzosas producto de dirigentes, que en búsqueda de intereses particulares, apoyan a la burguesía en contra de la clase trabajadora. Cuantos torturados, asesinados y muertos tuvieron que pagar en la lucha contra la dictadura neoliberal de Pinochet, para que hoy vean a sus dirigentes pequeños burgueses (Tellier, Vallejos, Cariola, etc.) defender los intereses de los que antes los perseguían y eliminaban.

Como decía Clotario Blest, “la clase trabajadora no es tonta” y sabe quién está con ella y quien la defiende, pero podríamos añadir, también, quien la traiciona. 

Toda la clase trabajadora como los militantes de base del PC deben pasar la cuenta a estos traidores, exigiendo el 5to retiro, pero también;

1.- Que los retiros sean a costa de las utilidades de las AFP.

2.- Que se impulse una ley que establezca la devolución de los retiros a los trabajadores al jubilarse, porque ayudaron a activar la economía.

3.- Por un Fondo Solidario de Pensiones estatal que acredite por lo menos el 85% del salario al jubilar.  

EE.UU., la crisis económica y la guerra.

A estas alturas nadie duda, exceptuando los apologistas del imperialismo, que la invasión de Rusia a Ucrania fue incitada y es mantenida por los EE.UU., con tres objetivos; debilitar a Rusia y a Europa y arrastrar a la economía mundial. Pero la respuesta del por qué no es tan simple y desafía la lógica formal y las convicciones pequeños burguesas progresistas. 

EE.UU. al “derrotar” a la burocracia stalinista de la URSS, comenzó a tratar de imponer su imperio a nivel global, pero no tuvo éxito. Por lo cual, debe retroceder por dicha derrota hacia el control de mercados regionales. 

El empantanamiento de la guerra de Ucrania se debe a que Rusia no utilizó todo su poderío para derrotarla. Con la idea de que la presión militar podía hacer renunciar a Zolensky dosificó su poder. Pero no pudo reaccionar a tiempo y de forma expedita ante la extensión y el ingreso de material bélico desde occidente, lo que determinó que debió cambiar de estrategia a una de tierra arrasada para poder transformar a Ucrania en una difícil carga para Europa.

Hoy pretende que EE.UU. y Europa carguen con la reconstrucción de Ucrania al ser definida como zona desmilitarizada.

El desgaste militar y económico, tanto de Rusia como Europa, producto de la profundización de la crisis que cada semana se hace más difícil de solventar, ha determinado que se busquen formas de detener la guerra a costa de los ucranianos, que no definirán nada. Pero la realidad es que el costo lo tendrá que pagar Europa y lo comenzó a pagar desde el primer minuto, tanto del incremento del costo de la vida como de la escalada militar que muy rápido se traducirá en una guerra armamentista. Porque todo indica que la detención de la guerra será sólo por un tiempo, quizá mediano, pero que tendrá que reactivarse nadie lo niega.

EE.UU. y su sobrevivencia como imperialismo dominante.

Esta guerra fue incitada e impulsada por EE.UU. ya a nadie le quedan dudas. Pero lo que todavía no se tiene claro, es ¿por qué?

Desde el siglo pasado la burguesía de EE.UU. se convenció de su rol de imperialismo dominante. Entendió que, no sólo debía tener ansias de utilidades a nivel mundial, sino que debía controlar los energéticos (petróleo, gas, etc.) y la producción. Pero, al parecer se “olvidó” de esta última y pretendió convertirse en una potencia rentista. Es decir, trasladar las industrias y empresas más importantes a donde la mano de obra fuera más barata y el mercado fuera extenso. Así llegaron a China. Esto con objetivo de que sus empresas abarataran los costos de producción, sin embargo esta experiencia fue desastrosa para sus objetivos “nacionales” en cambio muy exitosa para la burguesía que ganó y sigue ganando gigantescas ganancias.

En esta dicotomía se dio cuenta que China lo comenzaba a superar. Lo que significaba que como Estado dejaba de ser el más poderoso. Ante ello, debía implementar una nueva estrategia. Debilitar a sus competidores y con ello a China que eran sus acreedores. Estrategia compleja que podía arrastrarla con ellos. Pero estaba seguro que los demás no lo dejarían caer debido a su extensa deuda de los que también son acreedores los chinos.

Es en este escenario, es que Ucrania es invadida por Rusia. Con la idea de EE.UU. que Europa pudiera ingresar a una guerra de desgaste con Rusia y China pagara las consecuencias como acreedor, debilitándose.

Sin embargo, EE.UU. no logró empujar dicha guerra generalizada, pero si una inmensa crisis económica que afecta a productos alimenticios (trigo y avena) hasta de combustibles (gas y petróleo). Esto ha determinado que la crisis afecte a todo el mundo con altos niveles de inflación y una burbuja de precios que estallará en cualquier momento.

Ya en el 2008 el sudeste asiático sufrió de grandes manifestaciones por la subida de arroz, pero hoy, ya no es sólo esa región, sino todo el mundo que se expone a una crisis económica que afectará a todos los gobiernos burgueses del mundo.

Otra vez la burguesía, para poder volver a tener altas tasas de ganancias no duda en colocar al mundo ante una guerra o una crisis económica.

Efectos.

Dicha situación no podrá ser cambiada ni superada por gobierno burgués alguno, ya que al ingresar en esta lógica como es el aumento de tasas de interés, ya no sólo extraen la liquidez de su mercado, sino de los mercados que dominan en la región. Profundizando la crisis en países dependientes, donde la burguesía está haciendo pagar la crisis a los trabajadores.

Como se ve la guerra y crisis económica, una vez más, es la crisis del sistema capitalista y la burguesía a costa de la clase trabajadora. 

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