Jaseonvac, la fábrica de la muerte

por Alejandro Valenzuela

En esta fotografía aparece el ustasha Miško Ratković, nativo de la ciudad de Trilj en Dalmacia, y su colega croata, cuyo nombre no he podido averiguar. La foto fue tomada a finales del verano de 1941, probablemente en algún lugar dentro del complejo de la fábrica de muerte de Jasenovac.

Los ustachas eran una milicia radical, racista y ultranacionalista croata fundada en 1929 por Ante Pavelić, que perpetraba atentados y sabotajes para desestabilizar a Yugoslavia mediante una violencia terrorista con crueldad extrema. Cuando la Alemania nazi invadió Yugoslavia, Hitler optó por dividirlo en dos partes: Serbia y el Estado Independiente de Croacia, donde los ustachas manejaban un gobierno títere. Teniendo el poder gracias al Eje y el apoyo de la Iglesia croata, los ustachas implantaron un régimen totalitario y genocida.

El campo de Jaseonvac consistía de cinco instalaciones de detención establecidas entre agosto de 1941 y febrero de 1942 por las autoridades del llamado Estado Independiente de Croacia. Mientras Alemania y sus aliados del Eje invadían y dividían Yugoslavia en abril de 1941, alemanes e italianos apoyaron la proclamación del llamado Estado Independiente de Croacia por la Ustaša, una organización fanáticamente nacionalista, fascista y separatista, el 10 de abril de 1941.

Entre 1941 y 1945, los ustachas construyeron al menos 25 campos de concentración y exterminio, y algunos de ellos como el de Jasterbarsko fueron utilizados exclusivamente para el trabajo de niños, y su posterior asesinato. El más cruel de todos los campos fue el de Jasenovac, al mando de Miroslav Filipovic, un fraile franciscano y capellán militar conocido como «Padre Satán». En este campo, en el que murieron más de 700.000 personas, no se limitaban al asesinato sistemático sino que utilizaban los métodos más crueles que se puedan imaginar: empalados, a hachazos, degollados con una sierra, a mazazos..

Los campos eran vigilados por la policía política croata y el personal de la milicia Ustaša, que era la organización paramilitar del movimiento Ustaša.
Las condiciones de los campos de Jasenovac eran horrendas. Los prisioneros recibían muy poca comida. Las instalaciones de vivienda e higiene eran totalmente inadecuadas. Peor aún, los guardias torturaban, aterrorizaban y asesinaban los prisioneros libremente.

Desde su creación en 1941 hasta la evacuación en abril de 1945, las autoridades croatas asesinaron a miles de personas en Jasenovac.

Es necesario realizar más investigaciones sobre las víctimas del régimen Ustaša en Croacia durante la Segunda Guerra Mundial para que los historiadores y demógrafos puedan determinar con mayor precisión el número de quienes perecieron bajo el gobierno del Estado Independiente de Croacia.

Debido a opiniones diferentes y falta de documentación, las estimaciones del número de víctimas serbias en Croacia varían ampliamente, desde 25.000 a más de un millón. El número estimado de serbios asesinados en Jasenovac oscila entre 25.000 y 700.000. Las cifras más fiables sitúan el número de serbios asesinados por los Ustaša entre 330.000 y 390.000, y entre 45.000 y 52.000 serbios asesinados en Jasenovac.

Los ustachas eran tan crueles que hasta los mismos nazis estaban espantados por sus actos. Como dijo en una ocasión el oficial alemán Herman Neubacher: «es el crimen más feroz de la historia, que solo se puede comparar con el infierno de Dante».

A medida que el movimiento de la resistencia partisana bajo el comando del líder comunista Josip Broz (Tito) se acercaba a Jasenovac a fines de abril de 1945, varios cientos de prisioneros se rebelaron contra los guardias del campo. Muchos de los prisioneros murieron; unos pocos lograron escaparse. Los guardias asesinaron a la mayoría de los prisioneros sobrevivientes antes de desmontar los últimos tres campos de Jasenovac a fines de abril. Los partisanos entraron en Jasenovac a principios de mayo de 1945.

La determinación del número de victimas en Yugoslavia, Croacia, y Jasenovac es altamente problemática debido a la destrucción de muchos de los documentos relevantes, la inaccesibilidad prolongada que han tenido académicos independientes respecto de los documentos que sobrevivieron, y las agendas ideológicas de los académicos y el periodismo partisano de la posguerra, que han sido y continúan influidos por la tensión étnica, el prejuicio religioso, y el conflicto ideológico.

A medida que más documentos se hacen accesibles y más investigaciones se hacen sobre los documentos del régimen Ustaša, historiadores y demógrafos serán capaces de determinar cifras más precisas que las que hay disponibles al presente.

https://www.jewishvirtuallibrary.org/jasenovac-camp…
https://www.kurir.rs/…/foto-krvave-ustase-se-vesele…
https://encyclopedia.ushmm.org/content/es/article/jasenovac