Valparaíso sitiado

por Guillermo Correa

Una vez más Valparaíso amaneció enrejado y sitiado con la presencia de un gran contingente de vehículos y fuerzas represivas que se desplegaron en diferentes sectores de la ciudad y a lo largo de la Avenida España, principal vía que une Viña del Mar con Valparaíso, aún cuando ni siquiera había algún llamado a realizar movilizaciones hoy en la ciudad Puerto.

Bastó que Sebastián Piñera acudiera a la Cuenta Pública del Senado y la Cámara de Diputados y Diputadas para que esta mañana del jueves 22 de julio las vallas papales cercaran el Congreso Nacional, abarcando un  exagerado perímetro de varias cuadras a la redonda, lo que provocó graves  embotellamientos y dificultades para el libre tránsito de vehículos y de transeúntes. 

Hay que decir, eso sí, que esto no es una situación que se produce exclusivamente con Sebastián Piñera, ya que este gigantesco operativo se instala todas las veces que el Presidente, o la Presidenta en otras ocasiones, acuden al edificio del Congreso Nacional. 

Las autoridades, con estas innecesarias medidas de seguridad, buscan aislarse completamente del pueblo que tanto se ufanan en representar, pero con estos actos solo demuestran el desprecio y el temor que tienen de que a los ciudadanos y ciudadanas se les ocurra ir a manifestar su descontento cerca de donde se encuentren.

Los problemas y dificultades al libre desplazamiento, junto con un injustificado y absurdo gasto de recursos policiales y económicos, al parecer les interesan muy poco a las máximas autoridades del país, total, como ocurre siempre, “paga Moya”.

ALGUNAS IMÁGENES:

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