Poema de Italo Nocetti: «Tirados quedaron los negros»

Apaleados. 
Mordidos y baleados,
Reventados los ojos y la boca,
Hechos pebre por las patadas,
Quedaron tirados los negros muertos,

Infinita rosa roja en el pecho
Respiro postrero al cielo,
Y un sol cansado de homicidios 
Policiales,

Rejas concentracionarias en Melilla,
Y para detener el tiempo, la vida, el aire 
Cascos, uniformes y bastones de guerra,

En Ceuta las carreteras del hambre
Y en la atmósfera diáfana del desierto
El zumbido de las balas y el terror,

Tirados en la noche los negros
Que vinieron de ninguna parte,
Alambres de púa electrificados
Torres de observación,
Perros, gases y balas, 
En la noche,

La OTAN quiere que los detengan,
La UE quiere que los detengan,
Dominique Lagarde y Pedro Sánchez pide 
Que los detengan de una buena vez,

 Nos interrumpen el almuerzo en el Prado,
La tranquila contemplación de las Meninas,
El bello solaz espiritual de los mandatarios 
Mientras se reparten el mundo,

Los ricachos presidentes dicen:
Protejamos la magnífica cultura hispánica
El Greco y la heroína, 
Cervantes y la corrupción, 
Dalí y la Legión Extranjera,

Que nos ampare la Casa Blanca,
Protejámonos de negros taimados
Que no le importan a nadie,

Y el IV Reich va creciendo
Como una viscosa mancha de nausea,
¿Lo parirán 1000 albas nucleares?
 De nuevo el mismo cuento,
El cuento de nunca acabar
En el Planeta de las Pesadillas

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