Poema de Claudio Bertoni: «Mi padre y yo»

Íbamos de viaje entre Valparaíso y Santiago

Pasado el túnel Zapata un poco antes de llegar a Curacaví nos detuvimos

/a orinar

Bruno abrió el capot del auto mientras yo miraba el cielo y las nubes juntarse

/con la cordillera de la Costa

Eran como las dos de la tarde un día de semana y no había mucho tráfico

/en la carretera

Yo me puse los anteojos ahumados y Bruno se puso las manos en la cintura

El asfalto sudaba detrás nuestro y no decíamos nada

Bruno se acercó un poco a la cerca de alambre de púas para ver pasar

/una acequia

Yo me volví a mirar un camión que pasaba

Bruno estaba cerca de los tapabarros delanteros y yo de los traseros

La tapa del radiador estaba dada vuelta junto a su boca y la carrocería del

/auto ardía

/como el asfalto

Nos mirábamos a la pasada sin darnos cuenta cuando nuestras miradas se tocaban

en los cerros

en el cielo

en un potrero

Vamos dijo mi padre

Ya voy le contesté

Retrocedí hasta el auto

Abrí la puerta y me senté

Bruno vino después

Lo ví parado delante del tapabarro derecho

Escuché rodar el hilo de la tapa del radiador en el hilo de su boca

Cerró el capot de un golpe

Y lo aseguró con la presión unísona de sus manos

Sin que me viera verlo miré su pelo

Y cuando levantó la frente le ví la cara

Abrió la puerta y le ofrecí los anteojos

Se los puso sin decir nada

Un rato después lo volví a mirar

Le ví la oreja derecha

Y volví a mirar el camino.

De «El cansador intrabajable»

Ir al contenido