Marx sobre la acumulación y tasa de ganancia

por Rolando Astarita

En una nota anterior (aquí) me referí al pasaje en el que Marx cita, en el capítulo 15 del tomo 3 de El Capital, a Richard Jones cuando este afirmaba que  “Una baja tasa de ganancia se halla comúnmente acompañada por una rápida tasa de acumulación…”. A continuación observa: “Jones destaca, con razón, que a pesar de la baja en la tasa de ganancia, aumentan los alicientes y posibilidades de acumular”. Explica que esto se debe a que 1) crece la sobrepoblación relativa; 2) aumenta la masa de los elementos materiales del capital representados por el mismo valor de cambio; 3) se multiplican los ramos de producción; 4) se desarrolla el sistema de crédito y las sociedades anónimas, lo que facilita la transformación del dinero en capital; 5) crecen las necesidades y el afán de enriquecerse; 6) hay una creciente inversión de capital fijo.

Presenté este pasaje para mostrar que Marx no asoció la caída de largo plazo de la tasa de ganancia con un debilitamiento tendencial de la acumulación y el crecimiento. Que es la idea de muchos marxistas. Así, según este enfoque, dado que la tasa de ganancia en los últimos 100 años fue, en promedio, menor que la del siglo XIX, el crecimiento de las economías capitalistas debió ser menor. Por eso muchos sostienen que, pasado el boom económico de posguerra (período de tasa de ganancia excepcionalmente alto), las economías capitalistas habrían entrado – a mediados de los 1970 – en una suerte de estancamiento secular, o crisis crónica (sobre la falta de evidencia empírica de esta tesis, aquí).

El pasaje de Marx que cité choca entonces con esa concepción. Incluso un amigo que leyó la nota me preguntó si no sería un agregado de Engels, editor del tomo 3. Respuesta: no es un agregado de Engels. Se encuentra en Marx’s Economic Manuscript of 1864-1865, editado por Fred Moseley (Chicago, 2017). Pero no se trata solo de ese pasaje, como mostramos a continuación.

La LTDTG y crecimiento

Sostengo que el pasaje en cuestión está acorde con la explicación de Marx de la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia. Tengamos presente que en el capítulo 13 (del tomo 3 de El Capital), Marx enfatiza que la LTDTG tiene un carácter bifacético: a la par que baja la tasa de rentabilidad, aumenta la masa de ganancia (o plusvalía), debido a la incorporación de obreros al proceso de producción; y al aumento de la explotación por la plusvalía relativa. Por lo tanto aumenta la acumulación y crece la producción. Escribe: “…se desarrolla la fuerza productiva del trabajo social y se multiplican los ramos de la producción – y por ende los productos –representa una masa cada vez mayor de valores de uso y de disfrutes. El desenvolvimiento de la producción y acumulación capitalista condiciona procesos laborales en una escala cada vez mayor y los adelantos del capital correspondiente en aumento para cada establecimiento en particular” (p. 279; énfasis agregado). Poco más abajo señala que los capitalistas “comandan ejércitos obreros de creciente magnitud”, y aumenta la masa de plusvalor y la ganancia de la que se apropian, “simultáneamente con la baja de la tasa de ganancia y a pesar de ella” (ibid.; énfasis añadido). En otro pasaje dice que aumenta “la masa absoluta de la ganancia pese a la disminución del capital variable con respecto al constante” (p. 280). Si aumenta la masa absoluta de plusvalía, tiene que aumentar el trabajo productivo. Más abajo: “ese mismo desarrollo [disminución relativa del capital variable] se expresa – al margen de fluctuaciones temporarias – en el creciente aumento de la fuerza de trabajo global empleada, en el constante crecimiento de la masa absoluta de plusvalor, y por lo tanto de la ganancia” (ibid., énfasis añadido).

Marx ilustra este carácter bifacético con algunos ejemplos numéricos. Presentamos un caso teórico, inspirado en esos ejemplos de Marx. Supongamos una economía que en el punto de partida tiene una composición promedio del producto de 50 capital constante; 50 de variable; 50 de plusvalía. Vamos a suponer que el capital constante crece 5% de período en período; que el capital variable lo hace en 2%; y que la tasa de plusvalía permanece constante. En la siguiente tabla presentamos qué ocurre en los dos primeros períodos; en el quinto, el 10º y el 20º:

La tasa de ganancia cae y la masa de ganancia aumenta (y hemos supuesto que la tasa de plusvalía no aumenta). En el período 10, por ejemplo, la tasa de ganancia bajó al 43,5% y la masa de ganancia aumentó 20% con respecto al punto de partida. En el período 20 la tasa de ganancia bajó 36,6% y la masa de ganancia aumentó un 45%. El producto, por supuesto, también aumentó. Con un agregado: aumenta en valor, pero en términos de bienes de uso (de riqueza material) puede haber crecido más aún si se tienen en cuenta los incrementos de productividad  (y el producto bruto mide el crecimiento en términos de bienes materiales).

En definitiva, a medida que aumenta la cantidad de capital constante por unidad de trabajo vivo, también aumenta la masa de plusvalía. Pero por eso, escribe Marx, el crecimiento del capital global debe producirse “en una progresión más veloz que la progresión a la cual disminuye la tasa de ganancia”. También: “el capital global deberá aumentar no solo en la proporción de la composición más alta, sino con una celeridad aún mayor” (p. 284). Más adelante, apunta que las mismas causas que provocan el descenso de la tasa de ganancia “estimulan la acumulación” (p. 285). Al pasar, señalo que también Henry Grossmann recuerda que, para Marx, “La baja de la tasa de ganancia y la acumulación acelerada solo son diferentes expresiones del mismo proceso” (La ley de la acumulación y el derrumbe del sistema capitalista, p. 80, edición Siglo XXI; énfasis añadido. En una próxima nota analizaré la explicación de las crisis por “insuficiencia de plusvalía” de Grossmann y Shaikh).

A la vista de estos pasajes, el comentario de Marx a Jones no tiene nada de extraño. Con el desarrollo del capitalismo se genera mano de obra sobrante (la máquina desplaza al obrero; el capital conquista territorios de los que extrae nueva fuerza de trabajo, etcétera); se abaratan los medios de producción; surgen nuevas ramas productivas; crecen nuevas necesidades; el crédito es una palanca de la acumulación y con el desarrollo del capitalismo se desarrolla también el crédito. Estamos muy lejos de un enfoque estancacionista secular. Más aún, y curiosamente, la idea de un adormecimiento de largo plazo del capitalismo por caída de largo plazo de la rentabilidad la encontramos en Ricardo (la tasa de ganancia cae porque deben cultivarse tierras menos fértiles); o en Keynes (caída de la eficiencia marginal del capital). Keynes incluso pensaba que estaba asistiendo a la desaparición paulatina del modo de producción gobernado por la ganancia (lo que llamaba la “eutanasia del rentista”. No es el enfoque de Marx. En este el desarrollo de las fuerzas productivas desemboca en crisis periódicas de sobreproducción, o sobreacumulación, que son el estallido de las contradicciones acumuladas en el mismo desarrollo.

(Tomado del Blog de Rolando Astarita)

(Visited 26 times, 1 visits today)