Argentina, la justicia como una expresión del poder de clase: «Los rugbiers y el juicio popular»

por Antonio Bórmida

Hoy al cumplirse tres años del bestial y aberrante asesinato de Fernando Báez Sosa, se realizaron varias marchas reclamando justicia, inclusive en el Paraguay. En todas ellas, la gran mayoría del pueblo trabajador reclama cadena perpetua para los 8 implicados. En Villa Gesell, en el lugar del asesinato, fue desgarrador ver y escuchar la angustia que cargan sus padres. En Zarate el pueblo que se movilizó los conoce bien, porque el ataque en banda contra otros jóvenes, amparados en su impunidad es su actividad recurrente. También conocen a sus familiares, prepotentes y patoteros amparados por el poder político del intendente que les aportó su abogado para que los defienda. A pesar de las amenazas la indignación pudo más que el miedo y se movilizaron reclamando la condena que haga justicia ante el bestial asesinato.

Esta banda de “rugbiers” son un engendro fascista. Son indefendibles. Caerán en las cárceles del sistema y purgarán la condena que les dicte la justicia burguesa. Estamos seguros que si hubiera tribunales obreros y populares la condena sería mayor. A la cadena perpetua le agregarían el trabajo de 12 horas en fábrica, como el que sufre cualquier trabajador por la simple “culpa” de haber nacido proletario. Así estos hijos de familias acomodadas y amparadas por el poder político de Zarate sabrían lo que es el laburo y la vida de los “negros de mierda” que tanto odian.

En estas marchas, si algún partido no ha podido participar fue el PTS. Su posición ante este juicio a los “rugbiers” es insólita. En lugar de poner el acento en la víctima y la pena que les corresponde a los victimarios, se dedica a argumentar a favor de los “rugbiers”, y en contra del “punitivismo” por ser inútil para la reeducación de esos sujetos.

El autor que defiende semejante posición en nombre de su partido es el dirigente y candidato vitalicio del PTS-Rosario Octavio Crivaro [1].

De este crimen “cobarde y monstruoso”, lo más importante que rescata Crivaro es que “develó a un “punitivismo progresista” peligroso y revanchista. El que gana es el poder del Estado como Leviatán. Y eso será usado contra los de abajo”.

Primero Crivaro se pone en una posición aparentemente dura: “No hay atenuante alguno: lo asesinan gritando “matalo al negro”. Le pegan por negro, por pobre. Son profundamente clasistas”, “racistas”, dicePero se cuida de usar el calificativo “fascista”, tan usado en la prensa centrista cuando se trata de justificar políticas oportunistas, aun cuando por sus parámetros ideológicos y sus métodos violentos la banda de los “rugbiers” son un germen que podría integrarse sin contradicciones a un movimiento fascista.

Y agrega: “Esta vez los rugbiers fueron demasiado lejos y el crimen brutal no quedará impune. La bronca frente al crimen tiene una pisca de conciencia: no se considera ni deseable, ni normal, ni tolerable que estos rugbiers golpeen y maten, por el solo hecho de ser machos con plata, a un pibe por el solo hecho de ser morocho. Hay acá un punto y un consenso. Bien”.

Pero es solo “un punto” de consenso, porque para Crivaro “Todo lo que viene después es nebuloso”.

Y con un pretendido ingenio con aire intelectual, nos desasna: “Una vez un periodista se hizo el irónico y le preguntó a Borges: “Señor Borges, ¿es verdad que en su país todavía hay caníbales?”. Borges le respondió: “Ya no: nos los hemos comido a todos”. Con los rugbiers pasa algo semejante: muchos quieren penar el crimen brutal de estos caníbales comiéndolos”.

Es decir, pretende equiparar la voluntad del pueblo que los quiere condenar, con la bandita de engendros fascistas que asesinó a Fernando. Al reclamar cadena perpetua seríamos tan “caníbales” como ellos. Y sigue:

El brutal crimen de Fernando…desnudó otro tipo de doble estándar: personas que repudian el horrendo crimen, pero que buscan una condena que no sea una reparación, ni siquiera un castigo: quieren venganza.

Crivaro y el PTS levantan su dedo acusador contra el pueblo que, según ellos, no busca justicia, solo busca venganza. La gran preocupación del PTS, ante el clamor popular que exige “justicia” para el crimen “cobarde y aberrante” de Fernando, reclamando cadena perpetua para los 8 integrantes de la patota, es que “como contraparte, se busca el sufrimiento y el tormento (paralegal) como forma de castigo”, al pretender enviarlos a la cárcel, a sufrir las “brutalidades del sistema penitenciario”.

Y para redondear agrega que “Las cárceles, está de más decir, son verdaderos antros inhumanizantes, degradantes, sin ningún tipo de contención, sin ninguna posibilidad de regeneración. El que entra torcido sale partido”.

Hasta que no triunfe la revolución obrera y socialista no habrá cárceles que tengan como objetivo la “reparación” de los condenados. Y entonces ¿qué pretenden Crivaro y el PTS que se haga ahora? ¿Enviar a los “rugbiers” a una cárcel vip?

Al PTS le importa la “reparación” de los asesinos. ¿Y la reparación de las víctimas, de la mamá y el papá de Fernando, su único hijo? ¿Y la de los amigos que no pudieron impedir el asesinato? Todos ellos cargaran con una pena perpetua, hasta el final de sus días.

Desprecio pequeñoburgués al juicio popular

El tuit de Crivaro contra una encuesta callejera hecha por Crónica, es revelador, y nos va acercando a su verdadera posición: “Crónica pregunta en la calle a la gente que condena deberían recibir los rubiers. La próxima podrían preguntar si ante un preinfarto habría que hacer un by pass o poner un stent. O que tipo de vigas habría que poner para construir un edificio de 12 pisos. Que irresponsables”. (11/1/23).

De jurados populares al voto calificado. ¿Será que Crivaro reserva los asientos de los jurados populares exclusivamente para los abogados?

Lógicamente como esta posición que defiende un voto calificado choca contra la consigna del PTS que reclama la elección de los jueces y juicios por jurados populares, al día siguiente (desde Villa Carlos Paz) tuvo que responder:

“Juicio por jurado que ven todo el juicio, conocen la prueba, escuchan a los testigos, a los imputados. No es Marcelo respondiendo apurado a Crónica mientras se atraganta con una porción de fugazzeta rellena en Guerín”. (12/1/23).

En el último tiempo ningún otro juicio ha sido seguido con más atención que este por gran parte de la población y mientras más pruebas y datos se conocían, más fue creciendo la indignación popular contra la banda asesina. Crivaro y el PTS destila un desprecio pequeñoburgués contra el criterio con el que el pueblo se forjó el “veredicto”. Falta que digan que “la chusma” quiere linchar a esos pobres adolescentes, y que califiquen a la “justicia popular” de barbarie, como hicieron cuando el pueblo tucumano del conurbano de San Miguel en octubre del 2020 hizo justicia por su propia mano en contra de un violador que asesinó a una pequeña niña de 9 años.

Crivaro-PTS expresan su opinión, hablando por boca de… Foucault: “Como se busca la reinserción y no el escarnio, la condena definitiva (perpetua) es considerada contraproducente”. En cambio, la posición mayoritaria del pueblo sería “una voluntad punitivista con ribetes medievales”.

Crivaro-PTS también se manifiesta de acuerdo con la penalista Claudia Cesaroni: “Si los adolescentes imputados por la muerte de otro adolescente son condenados a prisión perpetua, deberían pasar la vida entera presos. No hay -con la legislación actual- ni siquiera posibilidad de libertad condicional a los 35 años. Eso a mí me parece una locura”.

Como se ve, ya que coincide con la abogada, para Crivaro los miembros de la patota asesina son simples “adolescentes”… “imputados por la muerte de otro adolescente”, casi como si hubiera sido un accidente, una tragedia para todos… muy parecido a la defensa que hicieron los familiares.

El argumento para oponerse a la cadena perpetua para los “rugbiers” es que “Todo deseo de castigar con penas durísimas al crimen de Fernando, basado en muchos casos en la enorme bronca por un asesinato tan cobarde, no terminará más que en una ilusión: el Estado se fortalecerá para condenar a los de abajo y sostendrá su impunidad hacia los que detentan el poder. Así será hasta que derribemos al capitalismo”.

Una visión centrista de la violencia que contribuye al crecimiento de la ultraderecha

Crivaro no quiere tener una doble vara. Repudia el sistema carcelario para los pobres y también lo debe repudiar para los hijos de la clase media acomodada. Pero, así como no dice que hacer con los lumpenes que asesinan trabajadores para robarles un celular, da vueltas para plantear una posición concreta y entonces acompaña sus abstracciones con una melodía pacifista:

“Nuestra visión de la violencia, contra toda caricatura del pensamiento socialista, es negativa, puramente defensiva: sabemos que es un método necesario y, fundamentalmente, inevitable en la pelea por erradicar las injusticias, la explotación capitalista, las opresiones de todo tipo que este sistema segrega. Pero no hay ningún regodeo, ninguna jactancia punitivista ni ningún goce, aun cuando se trata de enemigos de clase”.

Nosotros no vemos en el pueblo ninguna jactancia punitivista, ni ningún goce, sino una gran indignación y un clamor para que se haga justicia.

Además, le recomendamos a los militantes del PTS que vean en donde está la caricatura acerca de la violencia. Veamos como impartía justicia el gobierno bolchevique:

Según relata (E.H.) Carr (historiador de la revolución rusa) [2] con un criterio de clase, a pocas semanas de la insurrección de Octubre, se aplicó el trabajo forzado, “enviando hombres y mujeres de la burguesía a cavar trincheras para la defensa de la capital contra los alemanes”, sin importar para nada si eran culpables de algo, ya que se los condenaba al trabajo forzado por ser miembros de la burguesía. En 1918, Lenin escribió un artículo, no publicado en ese momento, donde propuso “meter en la cárcel a diez ricos, una docena de estafadores y media docena de obreros que se encontrasen fuera de su camino al trabajo” y “fusilar sobre el terreno a uno de cada diez culpables de vagancia”. Y más aún: “hasta que no impongamos el terror -fusilando sobre el terreno- a los especuladores, no lograremos nada”. Claro que estas resoluciones tuvieron que ver con las condiciones en las que se desarrolló la revolución rusa en aquel momento y no son una receta a aplicar en cualquier momento y lugar. Pero para el PTS ¿Lenin habría sido demasiado “punitivista”?

Crivaro dice que su visión de la violencia es puramente defensiva. ¿Acaso el PTS abandonó la idea de que la clase trabajadora llegará al poder por medio de la insurrección? La insurrección es la acción que corona la revolución. La insurrección no puede ser sino una acción ofensiva, y en ella se empleará toda la violencia necesaria. Y más. Como decía Marx: “Lejos de oponerse a los llamados excesos, deben emprenderse actos de odio ejemplar contra edificios individuales o públicos a los cuales acompaña odiosa memoria, sacrificándolos a la venganza popular; tales actos, no sólo deben ser tolerados, sino que ha de tomarse su dirección” [3].  Pero inclusive, para no ir tan lejos, el PTS ¿aconsejaría a los obreros actuar con violencia contra los carneros para que no se quiebre una huelga? ¿Eso sería una violencia ofensiva o defensiva?

¿Defienden a esa banda de engendros fascistas?

Tanto esfuerzo para argumentar contra la condena que reclaman a viva voz la gran mayoría del pueblo, obliga a Crivaro a “aclarar”, pero en realidad oscurece:

¿Defendemos a los rugbiers? Claro que no: simplemente nos oponemos a creer que penas infinitas en un sistema penitenciario medieval y monstruoso, pueda producir algo positivo. ¿Por qué vamos a avalar este tipo de condenas que ni siquiera se les da, en muchos casos, a militares genocidas? ¿Por qué festejar castigos que no tuvieron ni uno solo de los cómplices civiles y empresariales de la dictadura? ¿Por qué naturalizar las violaciones carcelarias?

¿También para los militares genocidas y cómplices civiles y empresariales de la dictadura Crivaro estaría en contra de la cadena perpetua? ¿También para ellos pretenderá la reinserción y no el escarnio?

A nosotros no nos cabe ninguna duda de que, si a los militares de la dictadura y sus cómplices civiles los hubiera juzgado un tribunal obrero y popular, directamente los hubiera fusilado. ¿Crivaro tendrá otra visión de cuál debería ser la violencia ejercida por los trabajadores en ese caso?

En lugar de reclamar mayores condenas para los militares genocidas y sus cómplices civiles, Crivaro toma como vara la impunidad que el régimen burgués le otorga a los verdugos de la clase obrera y el pueblo, para nivelar las condenas a los rugbiers para abajo. Mejores defensores no podrían tener los rugbiers.

Y al fin y al cabo no esta tan equivocada la comparación que hace Crivaro entre los “rugbiers” y los militares, ya que los “rugbiers” no son simples adolescentes que cometieron un “error”, sino que son engendros fascistas.

El reclamo popular de cadena perpetua se basa en que se trata de un crimen aberrante. Por lo que no “será usado contra los de abajo”, salvo contra una acción semejante que solo puede ser obra de lumpenes. La consigna de tribunales obreros y populares, que sólo se puede realizar una vez que la clase obrera tome el poder (o en una situación marcada de doble poder), se basa en que, así como sostenemos que la clase obrera y sus aliados del pueblo trabajador pueden gobernar el estado obrero y planificar la economía, de la misma manera los trabajadores y el pueblo sabrán hacerse justicia. Aun bajo la propaganda capitalista el pueblo tiene una clara noción de justicia, y busca que se aplique ejerciendo presión en un sentido o en el otro, a partir de las instituciones judiciales y de represión del Estado actual. Lo que “será usado contra los de abajo”no es el juicio popular, sino la posición pequeño burguesa pacifista ante los crímenes contra trabajadores, que arroja a esos trabajadores y sectores populares a buscar una salida en la extrema derecha de Milei o Bullrich.

1] https://www.laizquierdadiario.com/Rugbiers-comamonos-a-los-canibales-234644

2] párrafo extraído de “La dictadura revolucionaria del proletariado” de Nahuel Moreno

3] Circular del Comité Central a la Liga Comunista. Marzo de 1850 (Carlos Marx)

(Tomado de Causa Obrera)

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