por Cristóbal Sepúlveda
Después de un arduo proceso de 14 días, en los que hubo más de 700 mesas de votación alrededor de todo el país, de Arica y Punta Arenas la población tuvo la oportunidad de decidir respecto si quería o no, que se aprobara en Chile el Tratado Transpacífico Sur.
Este Tratado vulnera totalmente la soberanía de nuestro país, dándole la oportunidad a las empresas transnacionales de demandarle a través de tribunales especiales propuestos por las mismas empresas. Asimismo da paso a una vulneración tremenda a la soberanía alimentaria, obligando a Chile a suscribir nuevos tratados (como el UPOV 98 o Ley Monsanto) que significarían darle facilidades a las empresas para poder patentar semillas autóctonas como suyas.
Este proceso fue llevado a cabo por el puro corazón de los territorios, de las organizaciones y de los pueblos. Es un claro mensaje a la dictadura empresarial de Sebastian Piñera: ¡Estamos cansados de esperar a que respeten nuestra soberanía y nuestros derechos!
Los más de 500.000 personas le dijeron NO al TPP-11 con ellas saldremos a la calle como Marcha Nacional en un paso más de combate antiimperialista que tiene como protagonista a la clase trabajadora que se ha puesto de pie.
el autor es Vocero de la Coordinadora No + Zonas de Sacrificio
