por Rafael Kries
Como sabemos el Norte Geográfico no coincide con el Norte Magnético. Existe entre ambos un pequeño azimut, una diferencia, aunque generalmente tendemos a ignorarla. Èsta ha ido variando, pero como es un proceso lento del que se desconoce su ritmo y causas, asimilamos esos dos ejes en lo que supuestamente es grosso modo una línea y un punto común en el globo terráqueo.
Pero qué pasaría si ese ángulo o el cono geogràfico que define, fuera tan amplio que no pudiera ignorarse en la vida cotidiana. Probablemente tendríamos bandadas de pàjaros y otros animales que no sabrían reconocer sus lugares de descanso en sus emigraciones, además de otros fenómenos.
Muchos científicos, que entre otras cualidades son literatos, han hecho Ciencia ficción con ello, pronosticando catàstrofes en la vida de peces, pàjaros o insectos que afectarían nuestras vidas.
Algo de ese orden està pasando en la vida social de la humanidad. Es como si el planeta hubiese girado en una medida importante y los personajes y grupos, que sufren ese cambio en sus relaciones, se siguieran guiando por anteriores visiones y comportamientos que no pueden guiarlos a hábitats que puedan proporcionar la libertad y bienestar que anhelan.
Es como si no hubiesen advertido ese cambio en las relaciones globales (entre ellos mismos) y de ellas respecto a la realidad física en que se expresan nuevas fuerzas productivas.
Qué està sucediendo ante nuestros ojos, como para que fuerzas nacional conservadoras impulsen en escenarios centrales negociaciones de Paz ( con mínimos de seguridad mutua) en tanto quienes se auto definen como globalistas, y social liberales, auspicien desvergonzádamente la 3a Guerra Mundial ?
El viejo tango “Cambalache” en que “todo es igual y nada es mejor” está siendo lentamente superado en su denuncia, en el nuevo siglo XXI.
En tanto el sistema capitalista mundial evoluciona, con enfrentamientos entre los neo nacionalista (escritos con c o con z) en realidad corporativistas y conservadores vs los guerreristas (apoyados desde el sector duro de financieros y globalistas) ; la vieja izquierda sigue miràndose al espejo.
Desde la muerte de Allende, del Chè, Mitterrand o Gorbachov, los grupos influidos por lo que fue la teoría de Marx (una visión científico materialista de la historia humana) no propone nada, sumándose en general sus grupos militantes al espíritu universal woke e incluso al islamismo radical.
De los liberales y ecologistas hoy podría decirse lo mismo. Atrapados en la crisis política y arrastrados al màs estúpido espíritu idealizante, ante realidades pesadas como cadenas en sus ideologías se han hecho belicistas.
Así las cosas la vida política en las multitudes las divide tras impulsos de xenofobia o de rearme y preparación de una nueva guerra mundial. El internacionalismo se ha transformado en un cosmopolitismo sin contenido o de defensa de singularidades. La estanflación ha llamado a la puerta, como predecíamos, y la respuesta de los dos lados en que se ha dividido el stablishment es : mayor gasto militar y endeudamiento.
Los dos lados de las élites políticas, en que se aglutinan quienes mandan, estàn en ello de acuerdo en medio de la Crisis Perfecta. Total … pagarán las futuras generaciones. Carne de cañón económica y militar.
Mientras tanto nadie desea hablar ni menos explicar por qué más de la mitad de los emigrados a nivel mundial proviene de países islámicos, o tampoco de cuales son los países de origen de los emigrados en A Latina. Preguntarse por esos fenómenos es todavía “políticamente incorrecto”.
El desastre climático ha dejado de tener importancia para los medios y en países que fueron cuna de esos movimientos “los verdes” y pacifistas de ayer que bloqueaban las disposición de cohetes con carga nuclear en la Guerra Fría, han “madurado” apoyando al belicista Pistorius, y el rearme de Alemania. Los dirigentes europeos ya no enrojecen dando un golpe en Rumanía o asustando a sus pueblos con supuestas guerras nucleares, biológicas o de otros tipos, ni los izquierdistas de ayer les da vergüenza apoyar a Hamas, Hizbolà o a Al Qda.
Porqué no hacerlo? Sobre todo si el propio mundo cristiano europeo se calla ante la limpieza “étnica” (como ahora se verbaliza) de sus propios feligreses armenios, maronitas o coptos, en el Medio Oriente ?
Cada uno se mira el ombligo y a su sector de pertenencia provinciana y saca sus cuentas en el reordenamiento inevitable.
Arabia Saudita, Israel y Egipto elaboraràn solas las nuevas pautas, según se estima puès el Sr Guterrez, ese Sr que “no se entera de nada” aún sigue apoltronado en algo que llaman Naciones Unidas.
El Tribunal de Injusticias de la Haya y otros organismos internacionales hasta ayer generosamente financiados por los gobiernos demócratas de EEUU, no saben ahora a quien acusar y a quien definir como el malo de la película. La esquizofrenia social se acentúa y casi nada es lo que se dice…y lo que parece.
Los Medios que ayer se auto elogiaban como fuente de certezas han sido debilitados, no por las Redes Sociales sino por su abierto juego fake de verdades parciales, mentiras abiertas y su incapacidad para impulsar al menos un diàlogo al interior de la élite y el stablishment.
No obstante todo lo anterior, el juego de abalorios continúa, puès aún no sabemos cómo comunicar socialmente verdades más profundas.
Las religiones reclaman su derecho en nombre de los explotados, de los humillados y postergados, a llevarnos al sacrificio ritual, en donde siempre el sacrificado es el otro.
Al igual que quienes comandan los ejércitos, estos Popes, Papas y Ayatolahs, se niegan a trasladar el patrimonio material que poseen, a los grupos a poner en la hoguera de la guerra o de su intolerancia.
Así las cosas en la coyuntura, el disenso entre los guerreristas y los pacifistas de occidente, o dicho de otra forma entre liberales y demócratas sociales respecto de los nacional corporativistas, oculta un consenso básico. Este consenso es el de la externalidad de las relaciones humanas que promulgan, ya sea a través del individualismo o de la nación.
En otras palabras, que sostienen una sociedad patriarcal y de clases, que ve descomponerse ahora a la familia, surgir nuevos géneros humanos y derrumbarse lo que fue su psiquis y un ecosistema milenario. Desorientados por la amplitud de los disensos, la humanidad vé como se gastan sus recursos no en resolver sus problemas reales sino en preparar guerras económicas, políticas y nucleares que ocultan la voluntad de los diversos grupos dominantes de seguir el Norte que orienta sus ilusiones : continuar su control sobre la vida y futuro del género humano.
