Preso Político Juan Pablo Pirce: «Ni la muerte, ni la cárcel podrán detener la lucha del pueblo Mapuche»

He llegado al final de un proceso cuyo resultado era previsible, cercado por la institucionalidad política, asumo esta condena como la consecuencia de mis convicciones, como la consecuencia anunciada para cualquiera que se atreva a denunciar las contradicciones del modelo que nos atormenta, como lo he dicho anteriormente, en el actual orden de cosas solo triunfa la injusticia, la traición y la mentira, 3 puntales de esta sociedad enferma y victima del egoísmo, 3 puntales que son premiados y aplaudidos justamente aquello que debemos combatir, a aquello que debemos resistirnos y oponernos y contra lo que hay que luchar, porque aunque en la lucha haya dolor, solo la lucha nos hace libre y en la libertad se encuentra felicidad, dignidad y plenitud.

Asumo con dignidad mi condición de preso político, y en consecuencia, asumo también el rol que debo jugar desde el espacio en que me encuentre, y por eso escribo estas palabras dirigidas al conjunto social sensible, para que las tomen como el gesto humilde de un actor mas y como una invitación a seguir criticando y denunciando, la injusticia feroz que cae sobre los pobres, y como el llamado a defender la legitimidad de la lucha de los pueblos por emanciparse, para lograr llevar una vida plena, feliz, libre, justa y soberana. 

Ni la muerte ni la cárcel podrán detener la lucha política y autonomista del pueblo nación mapuche y del pueblo pobre chileno, frente a la injusticia y la pobreza, la incertidumbre y la soledad, la tarea de todos los hombres y mujeres consientes es la resistencia, resistirse al egoísmo, a la banalidad, a la superficialidad y a la dominación y al condicionamiento que cada vez nos vuelve mas pobre a los pobres y cada vez mas ricos a los ricos. Porque mientras el pueblo mendiga en la incertidumbre, los ricos y los acomodados siguen sumando en pesos y propiedades. 

Estoy preso por defender una jubilación digna para nuestros padres y abuelos, estoy preso por defender la autonomía territorial del pueblo mapuche, estoy preso por defender la injusticia a nuestro pueblo pobre. Pero no solo eso, estoy preso por la operación política y de inteligencia fraguada durante la dictadura pinochetista de Sebastián piñera, y que contó con la traición y la delación propia de una mente enferma y desprovista de valores y principios. Frente a aquello les digo, tarde o temprano, recuperare la libertad y volveré a caminar por las calles y los campos con dignidad, pero los delatores y los que allanan el camino de la delación, vivirán por siempre presos de su propia conciencia y vergüenza, y no encontrarán jamás la paz en sus corazones. 

Frente a la maquinaria represiva de la institucionalidad del estado, en manos de los antojos de esa clase dominante, les digo, negar la existencia de presos políticos, solo obedece al mismo negacionismo que justifico las desapariciones, la tortura y los asesinatos, durante el gobierno dictatorial de Pinochet y la derecha, pretender desconocer la existencia de un conflicto político entre el estado y el pueblo nación mapuche, solo confirma la infantilidad política del gobierno actual, y el egoísmo propio de esa clase política, no se puede justificar lo injustificable y no se puede negar lo evidente, el que a hierro mata a hierro muere, el que se sujeta sobre la espada, al caer la espada caerá, deben tener conciencia de que la única solución posible, es una política real de dialogo y reparación y no la política de las armas y la represión, mientras exista represión y prisión política no habrá diálogo. No es cierto que del llamado robo de madera se compren fierros y tiros, los únicos que se han beneficiado y enriquecido con el robo de madera son los empresarios transportistas y madereros, los dueños de los medios de producción. En las comunidades y en las poblaciones, no están los  dueños de camiones, de grúas y de las maquinarias. En las comunidades y en las poblaciones solo hay hombres y mujeres pobres, hombres y mujeres trabajadoras, en la lógica de nuestros pueblos, es el propio cazador el que construye su propia lanza, este no es un conflicto entre los empresarios y la mafia, si no entre el estado y los pueblos. 

Hermanos míos, es tarea del conjunto asumir la dramática realidad que nos afecta y mantenerse alertas frente al aumento y el desarrollo de las políticas represivas que puedan acercarnos cada vez mas a una nueva implantación de las dictaduras en esta mal parida américa latina, si los estados insisten en buscar las soluciones por la vía armada, no habrá otra consecuencia posible que un nuevo genocidio, desapariciones, tortura y cárcel política. El actual estado de temor, difundido y creado por la propia institucionalidad tiene por objeto generar las condiciones para aquello. 

Finalmente, mi saludo respetuoso y de fortaleza para los cientos de presos que purgan sus condenas como consecuencia de la generosa aspiración política de alcanzar libertad y justicia. Un abrazo a Mauricio Hernández Norambuena, preso injusta y excesivamente por proveer justicia para los pobres y un abrazo incondicional a todos los presos políticos mapuche, a quienes puedan sentir tristeza y dolor por la condena que me afecta, no lo hagan, asumo mi condena con serenidad y con la tranquilidad propia de la conciencia 

Autonomia, territorio y libertad! 

Libertad para todos! 

Amulepe taiñ weichan! 

Weuwaiñ! 

Ir al contenido