Pobladores de Ovalle queman casetas de peaje: a dos meses de iniciado el levantamiento popular, nos señalan el camino

por El Porteño

Una manifestación en el peaje de la ruta D-43, entre Ovalle y La Serena, que comenzó con el encendido de una barricada, terminó con dos casetas de cobro incendiadas y la presencia de Fuerzas Especiales de Carabineros en el lugar según detalla COOPERATIVA. Esta mañana, cientos de personas se reunieron en la zona de Aguas Buenas (donde están las casetas) para protestar contra el alza en la tarifa del peaje, que entrará en vigencia desde el 1 de enero 2020.

La concesionaria Ruta del Limarí, que maneja este trayecto, es la única de la región que no congeló el alza de tarifas que entra en vigencia desde el primer día de 2020 y con ello, el valor del trayecto de unos 90 kilómetros, quedará por sobre los 3.000 pesos.

La medida fue aplicada como resultado del acuerdo de la Asamblea Popular de Aguas Buenas. Esta acción pone de relieve el camino que han de seguir las movilizaciones para materializar sus objetivos constituyentes. La acción directa, organizada desde las bases, es la forma y el espacio en el que se han de verificar las reivindicaciones que levanta el movimiento.

Durante esta semana hemos observado la impotencia del camino de institucionalización del movimiento que nos han planteado los suscriptores del Acuerdo por la Paz, un pacto en virtud del cual la minoría se impone sobre la mayoría, garantizando que el régimen pinochetista subsista, cautelando y blindando la gran propiedad privada capitalista.

Los reformistas, suscriptores del Acuerdo por la Paz (Nueva Mayoría, RD, Comunes) y luego otros sectores del Frente Amplio con representación parlamentaria, han terminado aprobado las llamadas leyes anti saqueos y anti encapuchados. Digámoslo con todas sus letras: no sólo salieron a salvarle la vida a Piñera, también han salido a legitimar su agenda represiva.

Los que hoy colaboran con el plan de institucionalización del movimiento se han pasado al otro lado de la barricada y actúan como enemigos del movimiento.

Por el contrario las Asambleas Populares nos señalan la dirección en la que debe perseverar nuestra revolución, que es el camino que se inauguró con la ruptura de los torniquetes del metro el pasado 18 de octubre.

A dos meses de iniciado el levantamiento popular desde el Congreso pretenden indicarnos que no queda otra que someterse a la voluntad de la derecha, de la misma forma como hicieron en 1988 al iniciarse el proceso de Transición Democrática. Desde Aguas Blancas estos compañeros nos recuerdan que hay otro camino y éste es confiar en nuestras propias fuerzas. Con esta unidad no sólo sacaremos a Piñera, sino que abriremos paso a un Gobierno de Trabajadores.

Ir al contenido