Nicaragua: exigimos la inmediata liberación de Oscar-René Vargas

Oscar-René Vargas, ciudadano nicaragüense de 77 años, es un economista, historiador y analista de la actualidad centroamericana cuyas cualidades son reconocidas en los círculos académicos, particularmente por aquellos que han defendido sistemáticamente los derechos sociales y democráticos del pueblo nicaragüense frente a los diferentes regímenes autoritarios.

Sin embargo, el martes 22 de noviembre de 2022 nos enteramos de su «secuestro» -es decir su detención y encarcelamiento- por la policía del régimen del presidente Daniel Ortega. Este acto arbitrario nos indigna profundamente, sobre todo porque es la continuación de una serie de detenciones de personas críticas, desde diversos ángulos, del actual régimen nicaragüense.

Oscar-René Vargas es conocido por sus numerosos trabajos históricos -más de 35 libros- sobre Nicaragua, así como por su compromiso, desde mediados de los años 60, contra la dictadura de Somoza, su apoyo al gobierno original del FSLN y su respaldo al movimiento popular reivindicativo que se manifestó en 2018. Los compromisos mencionados aquí reflejan la rectitud ética y política de Oscar-René Vargas, su apego a los derechos democráticos y, por tanto, a la libertad de expresión y de organización.

Pedimos a las autoridades nicaragüenses el pleno respeto de la integridad física de Oscar-René Vargas, de todos sus derechos de defensa y su liberación inmediata. Cualquier posible procedimiento futuro deberá respetar absolutamente los derechos humanos y las normas jurídicas internacionales.

Esta exigencia está en consonancia con el Estatuto sobre derechos y garantías de los nicaragüenses, adoptado por la Junta de gobierno de reconstrucción nacional de la República de Nicaragua el 21 de agosto de 1979, y con el dictamen de la Comisión Internacional de Juristas (CIJ) de 1980, que señalaba «las preocupaciones humanitarias del [nuevo] gobierno» (p. 6).

Nuestro apoyo a este llamamiento dirigido a las actuales autoridades de Nicaragua se hace eco de esos principios y valores que Oscar-René Vargas defendió entonces y que sigue defendiendo.

Anexo

Si el «secuestro» de Oscar-René Vargas no fuera reconocido por las autoridades, se le estaría negando la condición de preso con todos los derechos que de ella deberían derivarse. Una situación de «desaparecido» -que recuerda los peores momentos de ciertas dictaduras- requeriría una intervención aún más decidida de una instancia propia al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, así como del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), ya que la vida de Oscar-René Vargas estaría en una situación de mayor peligro que la actual”

Para enviar adhesionesc-a.udry@page2.ch

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