Muere Alain Krivine, destacado dirigente del trotskismo francés

por El Porteño

Alain Krivine, destacado líder de la extrema izquierda y ex candidato presidencial, murió el sábado a los 80 años, según anunció su esposa. Líder del trotskismo en Francia, fue durante tres décadas la cabeza visible de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR), que cofundó en 1974.

«Todavía te escucho decir que la mejor forma de celebrar la memoria de los difuntos es perpetuar su lucha. (…) Hacerlo sin ti nunca volverá a tener el mismo sabor», reaccionó en Twitter Olivier Besancenot, quien militó en la LCR y, más tarde, en el Nuevo Partido Anti-Capitalista (NPA) junto a Krivine.

«Emoción y dolor. Mis condolencias para su familia y un saludo fraterno para todo el movimiento trotskista», afirmó por su parte el candidato presidencial de Francia insumisa, Jean-Luc Mélenchon.

Nacido el 10 de julio de 1941 en París, Alain Krivine provenía de una familia de la pequeña burguesía judía, inmigrantes de Europa Central. Alimentado como sus hermanos por los movimientos estudiantiles comunistas, fue uno de los fundadores, en 1966, de la Juventud Comunista Revolucionaria (JCR), y se convirtió en una de las figuras más destacadas de Mayo del 68, junto a Daniel Cohn-Bendit, Jacques Sauvageot y Alain Geismar. Su activismo le valió un mes de prisión y llevó a la disolución de la JCR.

Más tarde fue nominado por la recién creada Liga Comunista como candidato para las elecciones presidenciales de 1969,ganando el 1,06% de los votos. También se postuló en 1974, al frente de la LCR, pero fracasó con el 0,37% de los votos.

Periodista del semanario Rouge, órgano del partido, y eurodiputado entre 1999 y 2004, dimitió del buró político de la LCR en 2006, siendo portavoz del movimiento hasta su disolución en 2009.

No compartimos las posiciones sostenidas por Krivine, que forman parte de la adaptación del mandelismo a la democracia ia burguesa, sin embargo no podemos dejar de pasar esta oportunidad para testimoniar respeto a quien fuese intransigente toda su vida en defensa de los intereses de la clase trabajadora. Tales diferencias no impiden considerarlo un camarada que intentó seguir adelante la titánica tarea de construir un partido revolucionario.

Puño en alto: ¡Larga vida a Alain Krivine!, ¡Hasta el socialismo, siempre!

Ir al contenido