por Gustavo Burgos
La sentencia dictada por el Séptimo Juzgado Civil de Santiago contra la Congregación Salesiana posee una significación que excede ampliamente la indemnización ordenada en favor de las víctimas. Lo que el tribunal tuvo por acreditado no fue una suma fortuita de delitos individuales, cometidos por sacerdotes que se hubieran apartado excepcionalmente de las reglas de su comunidad, sino la existencia de un “patrón sistemático e institucional” de abusos sexuales, posibilitado por deficiencias estructurales, omisiones deliberadas y decisiones adoptadas desde las propias jerarquías de la orden.