por El Porteño
El valor histórico de la entrevista reside en varios niveles. Primero, porque constituye un testimonio directo de la Gran Guerra Patria desde la voz de una mujer combatiente que rompió todos los moldes de su época. Pavlichenko no aparece presentada como excepción romántica ni como “heroína femenina” en el sentido liberal contemporáneo, sino como cuadro militar y miembro de una sociedad movilizada íntegramente para la defensa de la revolución y de la Unión Soviética. La entrevista a Lyudmila Pavlichenko posee una fuerza extraordinaria precisamente por su sobriedad. No hay en ella épica impostada ni sentimentalismo cinematográfico. Pavlichenko habla como alguien que atravesó el fuego de la guerra real, no como un personaje construido para glorificarla. Su tono seco, disciplinado y casi administrativo vuelve aún más impactante el contenido de lo que relata: la transformación de una joven soviética en una combatiente decisiva del Ejército Rojo frente a la invasión nazi.