por Artidoro Sotomayor
La entrevista que Julio Cortázar y Ernesto Cardenal concedieron a la televisión española el 24 de noviembre de 1983 constituye hoy un documento político de extraordinario valor. No sólo porque reúne a dos de las figuras mayores de la literatura latinoamericana del siglo XX, sino porque conserva, casi intacto, el clima ideológico de una época marcada por la irrupción de la Revolución Nicaragüense, el ascenso de las luchas revolucionarias en Centroamérica y, simultáneamente, por las enormes ilusiones que amplios sectores de la izquierda comenzaban a depositar en las posibilidades de la democracia burguesa. RTVE presenta aquella emisión de Buenas noches con Mercedes Milá como conductora y con Cortázar, Cardenal y Ricardo Utrilla —entonces presidente de la agencia EFE— entre sus invitados. Cortázar moriría apenas dos meses y medio después, el 12 de febrero de 1984.